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domingo, 24 de enero de 2016

El sueño voló



 El amor, ese sentimiento tan hermoso, que es capaz de cruzar cielos, superar obstáculos, igual que enloquece de felicidad puede causar mucha tristeza y dolor.

 Hugo era escritor de un país del otro lado del mar, cuando vio a Emma, quedó fascinado por su sutil belleza, ella aficionada a la poesía vivía al noreste de España, el azar los unió
 A Emma, Hugo al principio no le atraía nada, es más, en ocasiones evitaba su compañía, pero después de continuas conversaciones y gratos momentos junto aquel hombre moreno, de mirada picara, sentía algo especial por él, le robó el corazón. aunque era un tanto reacia a comenzar una relación con nadie, pues su vida sentimental no había sido muy grata.
Hugo la hacía reír, soñar, se sentía viva con él, aunque a ella no le faltaban pretendientes, sentía que aquel hombre era distinto, algo muy hermoso surgió entre los dos, quizás amor o tan solo deseo.

Una tarde Hugo invitó a Emma a pasar un fin de semana en una cabaña, ella aceptó, le parecía una idea divertida, tras dos horas de viaje en coche, llegaron a su destino, un bello paraje en las montañas, la cabaña de madera, acogedora, muy bien decorada, tenía una chimenea , una piel de oso a modo de alfombra, algo que siempre le gustó a Emma, tras una deliciosa cena romántica, velas, champán, el deseo era imparable, él la tomó entre sus brazos, besándola con loca pasión, en unos minutos, yacían sobre la alfombra amándose como si no existiera un mañana, era el comienzo de un sueño.

Pasaba el tiempo y sus encuentros eran más frecuentas, en ocasiones regresaba a esa cabaña, a la que han bautizado como la Cabaña de los sueños, en otras permanecían en la casa de Emma, cada tanto Hugo viajaba a su país, ella seguía con su vida, sabía que regresaría. Hugo en su tierra es bastante conocido, en especial por el público femenino, algo que a Emma disgustaba, pero lo aceptaba, ella siempre se mantenía en un segundo plano. Hugo subía como la espuma en el mundo de las letras de su país, recibiendo varios premios por su labor. Más de un año de relación entre ellos, a pesar de las idas y venidas de Hugo, ella lo amaba cada día más aunque comenzaba a pensar que las palabras de él eran solo eso palabras, pero Hugo le prometía que no era así decía amarla como el primer día.
Hugo comenzó a escribir su primera novela, Emma le aportaba pequeñas ideas,como en tantas ocasiones,la novela se publicó con éxito en su tierra,lo cual animó al escritor a pensar en un nuevo intento,proponiendo a Ema escribirla entre los dos,él era un hombre muy ocupado,por lo que en cuanto dispusiera de tiempo así se haría,pasaban los meses y su amor seguía  vivo por parte de Emma,Hugo parecía  que se iba alejando de ella,o así lo sentía Emma,ella pensaba que como ahora Hugo era una persona distinguida en su tierra,tenía a otra mujer  allí, al otro lado del mar y el instinto de una mujer suele ser acertado... Emma se sentía cada día más olvidada por su amor,aunque en sus cada vez mas breves encuentros,él le juraba lo contrario,pero ella intuía que el fin se acercaba.Hugo con siempre ocupado o así se lo decía a ella, ,no comprendía  la inquietud de Emma y la insistencia en dialogar con él,para Hugo  todo estaba bien,ella lo vía de otro modo,  Hugo no daba  importancia a sus   coqueteos con sus seguidoras, le decía que era para promocionarse, casi un juego,sin pensar que a Emma eso le dañaba,cierto es que pertenecían a distintas culturas, modos de entender la vida,pero el amor no entiende de eso,Emma es una mujer abierta y no conocía lo que era sentir celos hasta ahora,él le decía que era  falta de confianza en si misma,lo cual no era así.

Un día él decidió acabar con esa  relación a pesar de que seguía amándola,algo que ella no creyó  convencida de que jamás la amó,su amor  nacido entre letras,quedó como una amistad,entre dos seres lejanos,el sueño voló.
Magda Jardí
©Derechos reservados

domingo, 11 de octubre de 2015

Ya es tarde


La lluvia cae suavemente Oscar la contempla tras los cristales de la ventana, le recuerda otros tiempos en los que su vida era distinta ,cuando su corazón sonreía, por unos instantes sintió una caricia en sus manos, cuanto deseaba tenerla junto a él, todo seria tan distinto, si pudiera volver atrás y desandar sus pasos, las palabras de Emma se repiten una y otra vez  en su oídos como en el instante en que le dijo adiós, aun la ve en la puerta entre reproches y sollozos lamentando el tiempo perdido junto a él, recriminándole sus mentiras, deseándole que fuera feliz  en su mundo oscuro, con  las interminables noches de juergas, borracheras y agresividad a su regreso, invitándole a reflexionar que sería de él ahora que ella ya no estaría, sin trabajo, solo, perdido entre las cuatro paredes, cerró la puerta tras ella y desapareció, ahora es consciente de cuanta razón en las palabras de Emma, perdió al amor de su vida por ser un irresponsable inmaduro.

Los primeros días de la marcha de Emma seguía  en su nube ,  a la  semana era un alma en pena vagando por la casa,incapaz de encontrar nada,  un mes después la bruma en su cabeza le impedía pensar con claridad, aceptar que ella ya no estaría, nadie le ayudaría, pasó dos días durmiendo al despertar, desde la cama contemplaba una fotografía de Emma en la que se veía  tan hermosa y alegre, Oscar lloraba desesperado al abofetearle la realidad la que él había provocada por su inconsciencia, ya no tenia ni veinte ni treinta años, era un hombre maduro que se aferró a una vida que no  le correspondía y perdió todo, amargó la existencia a la compañera de sus días su único y gran amor alejándose de él,  tenia un buen trabajo que les permitía vivir holgadamente pero a causa de  sus reiteradas ausencias  injustificadas fue despedido, perdió a sus mejores amigos se convirtió en un desconocido para ellos dejó de encajar en su mundo, ahora no era más que un cincuentón ridículo  obsesionado en  revivir  una juventud que quedaba bastante lejana, comprendió que él mismo con su petulancia se había construido la nave con la que naufragó, llegó el momento de buscar soluciones urgentemente, pero no sabia por donde comenzar, de repente la vida se le escapaba como la arena entre las manos.

El agua tintineado en los cristales retorna a Oscar al ahora es casi un año de lamentos, sutiles negativas, desconfianzas, desesperación, observa la habitación de repente es tan distinta, huele  a soledad, espera que cese la lluvia debe salir a comprar algunas cosas y prepararse la comida de mañana, desde el mes pasado trabaja de nuevo en la misma empresa de antes llegó a suplicar ante sus jefes ,los  que  le tuvieron en gran estima  tiempo atrás ,aún con cierto reparo le abrieron las puertas nuevamente , pero ahora ya no es jefe de departamento es un trabajador más con un sueldo bastante inferior siempre en el punto de mira, es un paso adelante pero  carga con la vergüenza a sus espaldas, lo difícil que es llegar a lo más alto y con que facilidad cae una torre de naipes, intenta demostrarse que él es este Oscar no el monigote en que se acabó convirtiendo, un necio, vago, alcohólico   que se burlaba del mundo pero que acabó entre sus fauces , a punto de cruzar la linea de la ética,  una vez superado su problema con el alcohol y su afición a la vida disipada,  ha recuperado el contacto con Ángel, el era su mejor amigo y muy a su pesar se distanció de él, Ángel es el primero que le ha ofrecido su mano, tras escuchar las disculpas de Oscar no ha sido capaz de darle la espalda, una amistad como la de ellos no muere nunca, pasan juntos el tiempo libre, Ángel es viudo desde hace unos meses, la compañía de Oscar le viene bien, salen a pasear, al cine, cenan en casa de uno de ellos allí pasan el tiempo viendo la televisión y charlando, se ayudan mutuamente a salir adelante, gracias a los consejos de Ángel, Oscar recupera el autoestima, poco a poco se va reconociendo, aunque le espera lo mas complicado llegar a Emma, no responde a sus llamadas, desconoce donde se encuentra su familia se niegan a decírselo ni siquiera quieren hablar con él, Emma al dejarlo sufrió mucho, lógicamente intentan protegerla pero él no dejará de buscarla aunque sean unos minutos necesita tenerla frente a él y decirle tanto, sin ella no merece la pena seguir luchando, su amor por ella es el motor que le empuja.

Con mucho esfuerzo, Oscar va pareciéndose a si mismo, a aquel hombre trabajador, jovial, correcto que siempre ha sido, en seis meses recupera su cargo en la empresa, comienza a brillar de nuevo como ser humano, paso a paso su vida todo se coloca en su lugar  excepto por la ausencia de Emma,  ya serán dos años sin ella y sin poder saber donde está, una tarde  en la cola del cine con Ángel pasa frente a ellos una mujer que a Oscar le resulta  conocida, es Ágata, era compañera de trabajo de la esposa de Ángel y amiga de Emma, Ángel es quien se acerca a ella, piensa que si sabe  de ella se lo dirá siempre ha sido muy cordial  con él, Ágata no la ve desde hace tiempo aunque preguntará a su amiga  Clara,prima de Emma , sutilmente la mujer le pide su numero de teléfono así cuando hable con Clara contactará con él, Oscar espera que Ágata llame pronto a  su amigo. Unos días después Ángel  visita a Oscar ,Ágata la otra tarde estuvo tomando café con él, le habló de Emma, dejó Barcelona  ahora vive en Basalú una ciudad a poco mas de cien kilómetros, es propietaria de una cafetería, el rostro de Oscar se ilumina, el viernes a la salida del trabajo viajaría donde estaba Emma, Ángel le acompañará. Siguiendo el plan previsto, el viernes a media tarde los dos hombres se dirigen a Besalú, a su llegada preguntan  a unas chicas por una cafetería cuya dueña llama Emma, les indican como llegar está muy cerca, es un local bonito,decorado con mucho gusto, un hombre se ocupa de las mesas, tras la barra hay dos personas mas, otro hombre  de mediana edad y una chica, piden unos cafés y preguntan por Emma, el camarero les dice que no está allí, se marchó a su casa hace poco, Oscar le dice  que debe verla es importante,  Ángel le cuenta que vienen de Barcelona, el hombre no sabe que responder, va hacia la barra y lo comenta con las personas  que están ahí, ven al hombre de la barra hablando por teléfono, pasan unos minutos y la ven entrar, Oscar emocionado la contempla. está mas hermosa que nunca, camina hacia ella. Emma no puede creer que sea Oscar queda inmóvil ante él,  muy seria le pregunta que hace allí, él le ruega que lo escuche, el hombre de la barra se acerca a ellos, Emma le dice que no pasa nada, acepta hablar con él, dejan la cafetería, mientras dan un paseo Oscar le cuenta que ya se ha recuperado, es el mismo del que se enamoró, cuanto ha luchado solo por volver a abrazarla, Emma con la voz entrecortada por el llanto le dice `ya es tarde´ ,no imagina cuanto ha sufrido antes y después de alejarse de él, su vida ahora es distinta, se ha enamorado de un hombre maravilloso y con él desea compartir sus días, cuando tomó la decisión de marcharse era una mujer rota, desencantada, sin ganas de vivir, el mismo mató el amor que sentía, le recuerda las noches en vela que ella pasó por su culpa, llegaba pasado de copas, gritando sandeces, provocandola buscando pelea, incluso llegó a intentar forzarla, los últimos años con él fueron el mismo infierno, era como vivir con hombre perdido en el tiempo, comportándose como un crio con cuerpo de hombre, le repite' ya es tarde , Oscar, ya es tarde` , Emma le mira a los ojos le ruega que se marche y la olvide, las heridas de tanto tiempo no cicatrizan fácilmente, ella entra en  la cafetería buscando los brazos de su amor, Ángel intuye lo sucedido, desgraciadamente lo que él pensaba por eso lo acompañó, paga la cuenta   y va con su amigo, Oscar observa la escena desde la calle.

Los dos hombres regresan a Barcelona entrada la noche, ambos callan durante el viaje, a su llegada a la ciudad Oscar le dice a su amigo  'la vida siempre cobra las deudas' y eso le está pasando a él, lo ha condenado a la soledad y al peso de una mala conciencia que siempre le acompañará.
Magda Jardí
© Derechos reservados



domingo, 20 de septiembre de 2015

Mi cielo



Una nueva etapa en la vida de Maica comienza,  su pequeña acaba de nacer, mil sensaciones recorren su ser al contemplarla, es tan  menuda y hermosa, la llamará Cielo, como le decía a ella Raúl  el padre de la niña y  su gran amor .

Maica y Raúl tonteaban en la juventud, comenzaron una relación que  con el tiempo pensaban formalizar, pero Maica repentinamente  comenzó notarlo distante a pesar de que él lo negaba, ella pensaba que había otra mujer, recientemente Sagrario frecuentaba su grupo de amigos, entablando una buena amistad con ambos aunque más con él, los celos ahogaban a Maica, para ella todo coincidía, apareció Sagrario y todo cambio entre ellos. Una  tarde Maica convenció a Raúl de dar un paseo por la playa, le apetecía pasar un rato tranquilo con él, Maica necesitaba sentirlo como siempre, hicieron el amor, se dejaron llevar como en tantas ocasiones pero con más pasión que nunca, tras darse un baño desnudos en una discreta cala Raúl la acompañó a casa, la besó en los labios y se despidió de ella diciéndole  que no se verían más, sin darle a Maica la oportunidad de  preguntar subió al coche  Maica quedó atónita viéndolo partir. Desde ese día desapareció nadie sabia de él, no respondía a sus llamadas, Raúl vivía en otro barrio bastante alejado al de ella  no era fácil encontrarse, ella desconocía la dirección de su familia tampoco podía presentarse allí, posiblemente ni les hubiera hablado de ella, convencida de que era a causa de Sagrario intentó contactar con ella, la mujer, al parecer frecuentaba otros lugares y pasaba tiempo sin acercarse donde se reunía  el grupo de Maica, una tarde que Maica tomaba café con sus amigos llegó Sagrario, Maica la abordó, Sagrario no podía responder a sus preguntas, cierto que eran buenos amigos pero no tenía noticias de él, al acusarla Maica de romper su relación Sagrario la miró sorprendida, todos sabia que era lesbiana y tenia pareja en otra ciudad por eso cada tanto no se dejaba ver por allí.

Unos meses después Maica aun dolida y sin asimilar lo sucedido ,Víctor, un compañero de trabajo, enamorado de ella desde que la conoció le confesó sus sentimientos hacia ella, Maica aceptó salir con él ,a los seis meses contraen matrimonio. Su vida juntos era apacible, Víctor la adoraba todo le parecía poco para ella que era una buena esposa pero su relación era de tres, a pesar de sus esfuerzos, Víctor no lograba  que Maica olvidara a Raúl  tras de cinco años de vida en común  deciden separarse amistosamente, ambos pensaban   que  lo mejor era  dejarlo ahora con buenos recuerdos, cada uno retomaría  su vida, Víctor regresó a su piso de soltero, su intuición le aconsejó esperar un tiempo a deshacerse de él, en cuanto fuera  posible, se vendería  el que fue su hogar.

 La vida de Maica era  tranquila  a pesar de no amar a Víctor reconocía haber  feliz a su modo  junto a él pero eso no era suficiente para compartir una vida, deseaba que Víctor pronto encontrara  a una  mujer que le diera  lo que ella no fue capaz, poco a poco iba  organizando sus días en soledad, aunque Víctor trabajara en el mismo lugar que ella apenas se veían , pertenecían  a distintos departamentos, antes él se las ingeniaba para acercarse a ella ahora   optó por evitar encuentros por lo menos hasta que las heridas cicatrizaran  un poco,a pesar de quedar como amigos a él no le resultó fácil dejarla marchar, necesitaba un tiempo para canalizar la situación intentando que el dolor fuera más llevadero, nunca dejaría de amarla.

Un atardecer Maica paseaba su melancolía frente al mar, cuando una voz de hombre la nombró,  sus ojos humedecidos le impedían   ver con claridad quien era, él  fue  hacia  ella con paso rápido, era Eusebio un viejo amigo, se saludaron  cordialmente con un efusivo abrazo, buscaron  una terraza donde sentarse y tomar café mientras charlaban , Maica le preguntó por Raúl, Eusebio sabia poco de él, a todos sorprendió su ruptura, Raúl vivía  alejado, se dedicaba a su negocio, era joyero, también aceptaba trabajos para marcas comerciales, su única compañía era un perrito al que paseaba cada tarde por una plaza cercana a su casa, Laura, la esposa de Eusebio era prima de Raúl, aunque no mantenían contacto, lo vio  algunas tardes en dicha plaza, la primera vez  lo reconoció con dificultad, era la sombra de aquel hombre que ellos conocían, Maica necesitaba acercarse a  él aunque fuera solo una vez era única manera de poder pasar página y seguir con su vida.

 Durante la semana Maica dedicó mucho tiempo a reflexionar, recordando su relación con Raúl algo en su interior le decía  que él  necesita ayuda, no lo pensó más el viernes fue hasta   a la plaza donde lo habían  visto, no tenia nada que perder, allí está sentado en un banco vigilando a su  perro, Maica silenciosa lo observó, es cierto que estaba distinto pero para ella seguía siendo el hombre atractivo del que se enamoró y aun amaba, despacio caminó hacia él, Raúl al verla intentó no sonreír pero le resultó imposible, su mirada se iluminó aunque fingió  sentirse molesto, parecía cansado, ella necesitaba saber tanto y él eludía  las preguntas, casi anochecía y Raúl le pidió    que se marchara  y no regresara con la voz entrecortada, Maica no tenia intención de dejarlo   hasta que le diera  un motivo lógico, Raúl cedió  la invitó  a acompañarlo a su casa, una vez allí le tendría   respuestas, caminaban  uno junto al otro, él la miraba dulcemente, llegaron a la casa , un acogedor pisito, Raúl  preparó café, sentados uno frente al otro , con los ojos bañados  de lágrimas  se disculpó acabar con  su relación sin explicaciones pero le resultaba imposible hacerlo de otro modo, unos días antes del repentino adiós  a Raúl le diagnosticaron  una grave  enfermedad , ella recordaba que él le mencionó que no se sentía bien y esperaba el resultado de unos exámenes médicos, el mundo se hundió para él, por eso decidió que lo más adecuado  era marcharse y que ella siguiera con su vida, ambos lloraban ,  Maica se abrazó a él ahora nadie le impediría quedarse a su lado, Raúl le explicó los detalles de esa enfermedad su tiempo era limitado, mientras permanecía  estable su vida podía ser  prácticamente  normal  pero las recaídas eran  duras, Maica deseaba compartir con él  aunque fueran  unos meses  el amor entre ellos seguía vivo, ella lo cuidaría  hasta el final  lo haría feliz.

Durante dos semanas Maica todos los días acudía a casa de Raúl, le ayudaba en todo momento del día e incluso de la  noche,  un día a su llegada Raúl estaba  mal, apenas conseguía  moverse, necesitaba hospitalización, ella lo acompañó, para el personal  del hospital era solo una amiga, a ella sola se negaban a informarla, era alguien secundario al lado de sus padres, que la aceptaron  con todo cariño, tras este incidente  Raúl decidió pedirle  matrimonio, ella aceptó sin pensarlo a pesar de saber  que  vida con él será breve, los médicos  citaron  a la familia, después del ultimo ingreso, viendo  los exámenes realizados posiblemente  a Raúl le quedaba un año de vida, la enfermedad se iba  descontrolado les esperaban  más temporadas malas que buenas,  se lo ocultaron   a Raúl, era preferible que disfrutara tranquilo aquel tiempo. En cuanto fuera dado de alta y él se sintiera con fuerzas, fijarían  la fecha de la boda, en pocos días ya eran marido y mujer.

Maica disfrazaba su pena , su  vida con  Raúl era lo mejor que jamás le pasó,  verlo feliz  borraba  su pesar,  despertar pensado si ese seria  el último día. El tiempo pasaba  rápido, dos años ya , para los doctores es un caso poco corriente, en el punto de su enfermedad no soelian  superar los doce meses, el amor de Maica era su razón para arañar vida,paseaban  frente al mar recordando otros tiempos,  cuando hacían el amor en la playa, alguna noche salían  a cenar, se amaban  con toda la pasión  de dos almas enamoradas que no desean alejarse. Todo parecía ir bien cuando una mañana Maica amaneció  indispuesta, no le dio  importancia Raúl la necesitaba, el  deterioro era preocupante, contactó con su doctor este le aconsejó hospitalizarlo posiblemente el fin se acercaba , a los pocos días del ingreso era evidente  que el desenlace podia  producirse en cualquier momento, Maica, después de sufrir algunos mareos visitó a su médico, no era nada grave, está embarazada, siente  una mezcla de emociones,   alegría por que le daría  un hijo a Raúl, el fruto de ese amor tan hermoso,  tristeza por que él no estaría para verlo crecer, el llanto la vence, antes de regresar junto a Raúl necesitaba  dar un paseo  él no podía   verla  rota de dolor, pero tampoco quería  dejarlo solo más tiempo de lo necesario a pesar de que su madre  lo acompañaba no se perdonaría que Raúl falleciera  y ella no estuviera a su lado  así que  regresó al hospital, se lavó la cara y se maquilló un poco  antes de entrar a la habitación, intentaba sonreír, dudaba   si darle la noticia , su suegra le informó  que pasó el doctor, no había  mucho que esperar quizás le quedaran  unas horas, Maica sentada junto a él,  con voz muy suave le dijo  que tenia una sorpresa para él, serian papás, Raúl apretó la mano de su esposa la llamó 'mi cielo, como solía hacer,  agradeciéndole  tanta felicidad, en su rostro el agotamiento era evidente, tanto luchar y sufrir sabiendo que  era en vano , de nuevo lo visitó el doctor, les esperaba una noche larga, a las  horas cogido de la mano de Maica Raúl murió  tranquilo.

El tiempo pasaba , Maica intentaba organizar su vida en soledad esperando la llegada de su bebé, en pocas semanas lo abrazaría , otra batalla que librar pero con la seguridad  que saldría adelante,sería  padre y madre aunque no sentía ningún miedo. Maica visitó a sus suegros, salia  de cuentas al día siguiente pero  comenzó a sentirse mal, rompió  aguas en ese momento, ellos la acompañaron al hospital, como prometieron a Raúl nunca la dejarían sola, Raúl seguiría viviendo en ese pequeño ser que estaba a punto de nacer.
Magda Jardí
© Derechos reservados

domingo, 2 de agosto de 2015

Nadie decide de quien se enamora



El brillo de la luna entra por el balcón iluminando el salón, Julia corrige los últimos exámenes, quedan pocos días para que acabe el curso y su estancia en la ciudad, regresará a su Barcelona añorada, aunque aquí dejará su corazón enamorado, Julia suspira, ambos sabían que llegaría este momento, pero entonces  se veía muy lejano y se lanzaron a esa locura sin pensar nada más que en disfrutar de aquello tan hermoso como inesperado.

Julia aceptó un puesto interino en un instituto de Madrid, sustituía a un profesor que solicitó excedencia  la propuesta llegó a través de su tío Juan, el director del centro era amigo del hombre, Julia  perdió  su empleo, la escuela en la que trabajaba se vio obligada a  prescindir  de algunos de sus profesores, Julia, desesperada ante la dificultad de encontrar otro trabajo se dejaba vencer por la depresión, había gastos que pagar todos los meses, durante dos años ella solo les hizo frente sin problema pero ahora se le hacía cuesta arriba, sus padres no podían ayudarla, subsistían con la pequeña pensión de su padre, su madre siempre trabajo sin cotizar, lo único que podían hacer por ella era acogerla en su casa. María, la esposa de su tío Juan enfermó, Lucia, la madre de Julia, llamaba a menudo para interesarse por estado de su cuñada, Juan preguntó a Lucia si Julia trabajaba de nuevo, si no era así que lo llamara, era importante, esa misma tarde Julia sonreía , en un par de días debía presentarse en Madrid para ultimar los detalles de su contrato, la vida de Julia daba el giro que ella necesitaba, aunque no imaginaba las sorpresas que le esperaban.

Desde que Nicolás, su compañero durante muchos años ,se marchara casi sin decir adiós ni un porqué, una tarde Julia regresó del trabajo y encontró una nota y las llaves sobre el mueble del recibidor  en la que Nicolás se despedía de ella, a Julia se le hundió el mundo, compartían sueños, proyectos de futuro desde entonces se volcó en su trabajo, no le quedaba nada más, tan solo el apoyo de su familia, al perder el  empleo la acabó de desmoronar, la noticia de su tío fue como una lluvia fresca en verano para Julia, no le importó tener que mudarse  a Madrid, a pesar de que odiaba la ciudad. Esperanzada, el día acordado tomó el tren, en diversas ocasiones había  hecho ese mismo viaje pero hoy era distinto, Julia sentía que una puerta se abría para ella.

Julia llegó a Madrid un miércoles y ese lunes comenzaría  en su nuevo instituto, por el momento viviría en casa de sus tíos, en cuanto encontrara un lugar adecuado a sus necesidades se trasladaría, a pesar de que Juan prefería que se quedará con ellos, entendía que Julia era joven y le apetecía  vivir a su modo, en tan solo unas semanas encontró un pisito perfecto para ella, estaba un poco alejado  pero bien comunicado, justo en frente tenía una estación de metro. Cada mañana, sobre las siete y media bajaba las escaleras de la estación, un día   de regreso a casa, un atractivo hombre le entregó su monedero, al sacar el pase del metro se le cayó sin que ella se diera cuenta, la miró sonriente y se presentó, era Rafa la conocía de verla a diario, al día siguiente se saludaron, realizaron juntos el trayecto, él se bajó una parada antes que Julia, así comenzó su amistad.

Una tarde Rafa la invitó a tomar café, le apetecía conocer un poco a aquella atractiva mujer con la que charlaba todos los días, Julia aceptó, le gustaba la compañía de Rafa, ambos viajaron hasta la estación de Julia, entraron en una cafetería, Julia le contó un poco su historia y como llegó a Madrid, Rafa era casado, su vida era como tantas, su esposa era una buena mujer aunque con los años se había olvidado un poco de él, no tenían hijos, a pesar de ese alejamiento por parte de Olga el seguía luchando por ella, siempre la sorprendía con bellos detalles, ese café de las tardes, acabó siendo costumbre, en pocos meses Julia vivía en las nubes, se había enamorado, aunque intentaba que Rafa no se percatara de ello, aunque él parecía sentir algo . Un viernes Rafa la invitó a cenar, Julia no sabía que decir, la esposa de Rafa estaría fuera de Madrid hasta el domingo noche, Rafa le propuso llevarla a conocer una de las zonas con las tabernas más castizas de Madrid, compartieron una cena inolvidable , después él la acompañó a su casa, hasta su piso, no era nada premeditado, tras de aquella velada de risas, cantos, algún intento de beso no buscado era inevitable que esa noche se dejaran llevar por la atracción entre ambos, sin pensar en otra cosa que sentirse el uno al otro, dieron rienda suelta a la pasión, hicieron el amor hasta el amanecer, Julia despertó entre los brazos de Rafa, complacida lo  observaba dormido, deseando despertarlo a besos, retomar sus juegos, disfrutar aquel momento, Rafa abrió los ojos al ser acariciado por los labios de Julia, la miró sonriente, en unos instantes se amaban nuevamente, llegó la hora de almorzar, no les apetecía salir de casa, Rafa llamó a un catering a domicilio, ese día comenzaba lo más hermoso que jamás imaginaron, ambos sabían que no habría  un futuro tan solo momentos, la estancia de Julia en Madrid era provisional, Rafa tenía una vida, pero esos encuentros serían su mundo.

Desde ese día Rafa hacia lo imposible por estar con Julia, inventar reuniones, compromisos de trabajo, Olga visitaba a sus padres un fin de semana al mes, por lo que viajaba a Toledo hasta el domingo, ellos disfrutaban de su paraíso, el amor entre ellos crecía, pero se acercaba el fin de la estancia de Julia en Madrid, fueron cuatro años especiales, nunca se ocultaron, no era necesario, a pesar de vivir relativamente cerca, paseaban por el centro de la ciudad como una pareja más, cenaban donde les apetecía, se iban a bailar, a Rafa le resultaba muy difícil alejarse de aquella mujer que lo hacía tan feliz, Julia vivía y disfrutaba ella no sería capaz de pedirle nada, sabia por su propia experiencia lo doloroso que es un abandono, pero nadie decide de quien se enamora, el tiempo diría la última palabra. Este fin de semana Rafa lo pasará con Julia, ella tiene algo que decirle, ayer le comunicaron que ya acaba la suplencia, le queda una semana para fin de curso y el profesor al que ella sustituye está de nuevo en plantilla, Julia se ilusionó con la posibilidad se seguir un tiempo más como le dijo el director días atrás, pero no ha sido así.

Julia intenta mantenerse serena pero le resulta imposible, Rafa le propone salir a cenar a un restaurante que a ella le encanta, pero Julia  prefiere quedarse en casa, piden pizza, ella apenas la prueba, el llanto la vence, le dice a Rafa que es mejor dejar de verse esa noche, será más doloroso esperar hasta el último día, Rafa la abraza, no la dejará marchar, ella es el amor de su vida, hablará con Olga, entre ellos no queda nada, está convencido de que ella lo entenderá, convivir con alguien que se ha convertido tan solo en un compañero, que no te une nada, solo recuerdos de otros tiempos y amistad, Julia intenta hacerle ver la realidad, Rafa le propone que ella regrese a Barcelona mientras él soluciona su vida con Olga, el tiempo de separación les servirá para saber si es real ese amor o es una fantasía, él irá a buscarla, ella decidirá, pasan su última noche amándose, por la mañana Rafa la besa y a su pesar  se marcha como ella quiere.

Julia regresa a Barcelona, a su hogar, comienza a buscar trabajo para el nuevo curso, mientras tanto da clases de repaso, sus padres la notan distinta a cuando se fue, pero creen que es por el cambio, ella guarda el secreto, no espera saber de Rafa, lo ama aún más. El tiempo pasa, Julia sigue con su vida llega Septiembre se incorpora a un instituto de secundaria, le resulta fácil encajar con los compañeros, los viernes tarde algunos quedan en una cafetería cercana Julia se une a ellos pasan un rato distendido, entre ella y Mari, otra profesora recién llegada nace un buena amistad, comienzan a salir los fines de semana, los dos han pasado un tiempo fuera de la ciudad y se sienten un poco desubicadas, Julia recupera su alegría, de nuevo trabaja, tiene una  amiga con la compartir sus cosas, pero no logra olvidar a Rafa, en tantas ocasiones se ha quedado a un número de  charlar con él, pero no puede ser, la cordura se lo impide, su mente no cesa, imagina que habrá arreglado su relación con Olga,  prefiere pensar eso, nada más lejos de la realidad

A los pocos días de la marcha de Julia, Rafa se sentia triste, aprovecho un fin de semana en que Olga viajaba a Toledo, Rafa salió con unos amigos, después de tomar unas copas, se fueron a una discoteca, allí conoció a Raquel, en unas semanas se olvidó de Julia, como si nunca hubiera pasado por su vida, mientras ella aún lo llora en Barcelona. Rafa dejó a Olga para irse a vivir con Raquel, Julia simplemente fue un capricho de un hombre que se sentía solo, si Julia hubiera seguido en Madrid posiblemente hubiera sido la otra durante mucho tiempo, Rafa en ningún momento se planteo dejar a su esposa por ella, él sabía que  Julía era una brisa pasajera, difícilmente se quedaría  en Madrid para siempre, alimentaba su ego ver aquella bella mujer enamorada de él, lo cierto es que con ella fue feliz y despertó en él la ilusión perdida tras tanto tiempo de frialdad en su hogar.
Magda Jardí
 ©Derechos reservados

miércoles, 15 de julio de 2015

Un amor de revista

Ágata, es una escritora revelación, acaba de publicar su primera novela con gran éxito, su lucha por ser reconocida en el mundo de las letras ha dado su fruto, esta noche, como tantos fines de semana, sale de fiesta con un grupo de amigos, entre ellos el actor de moda Daniel Costa, la fiesta acaba en un After Hours cerca de la playa, Ágata, Daniel y dos amigos  pasean frente al mar, un caluroso día comienza, tomarán  un café antes de regresar a casa, a pesar de que el sueño es evidente, aún les quedan fuerzas para seguir un tiempo más, tras unas risas, al acabar sus cafés llega el momento de irse a casa.

Son las dos de la tarde, Ágata duerme plácidamente cuando el teléfono turba su sueño, es Oscar su editor, diciéndole que en diez minutos llega a su casa, un periódico ha publicado una noticia que le interesa, Ágata apenas consigue entender las palabras de Oscar, se levanta, se cubre con una bata y espera al hombre, al llegar Oscar con el periódico en la mano,  parece eufórico, ella se pregunta que será tan importante, Oscar deja el periódico sobre la mesa, en la primera página, una gran foto de ella y Daniel Costa bailando, otra en la que es evidente la complicidad entre ellos, un titular jugoso,’ Sorprendido el  sensual actor Daniel Costa con la escritora de moda  la atractiva  Ágata Valls en una fiesta mostrándose muy cariñosos, ¿será el romance del verano?’, Oscar sonríe malicioso Ágata observa asombrada, no entiende  en que se basan para tales afirmaciones, además de publicar esas fotos sin permiso , en ese mismo instante el teléfono interrumpe la conversación, es Daniel acaba de ver la noticia, a él le parece divertido, ambos acaban riendo, Oscar piensa que puede ser beneficiosa esa noticia, contactará con el representante de Daniel.

Sigue el revuelo con el supuesto idilio entre Ágata y Daniel, la agenda de ella está al completo de entrevistas promocionales, aunque dispone de poco tiempo libre,  entre su trabajo de periodista y la colaboración semanal en una revista literaria, intentará cumplir con todos los compromisos, invitaciones a eventos, entrevistas promocionales, intentando dejar al margen su vida privada que ella cree que no interesa a nadie, pero repentinamente ya no es así. El viernes noche, acude a una fiesta organizada por una revista de actualidad, Daniel también está invitado, por lo que van juntos, no entienden el motivo del baño de fotos, son asediados por los periodistas, al día siguiente de nuevo en portada con el titular, ‘Confirmado el idilio entre Daniel Costa y Ágata Valls’, el libro de Ágata escala puestos entre los más vendidos, ella no sabe que responder ante la repetitiva pregunta de su relación con Daniel, es su amigo desde la infancia, Daniel comienza a molestarle tanto especular con su vida y sus amores, hasta este momento había logrado sobre guardar su intimidad, es un hombre discreto, en los años que lleva en el mundo del cine y el teatro siempre se había respetado su terreno personal, tanto bombardeo de preguntas a los dos por ser amigos compartir buenos momentos, algo que hacen desde siempre, en ningún momento se han parado a pensar que quizás alguien sufre con todos estas habladurías, son meses en los que Ágata evade la pregunta .

Esta noche Daniel y Ágata acuden a la presentación de una obra de teatro pero Daniel no acompaña a Ágata, esta va de la mano de Eduardo Martí, un periodista con el que colabora y ha conquistado  el corazón de la bella escritora, en el teatro se saludan amigablemente con Daniel, aunque en un periódico del día siguiente se publica una foto de los tres en círculo y el titular’ Agria discusión entre Daniel Costa y el anónimo acompañante de Ágata Valls’, es la gota que colma la paciencia de la escritora, habrá que tomar medidas, esto no puede continuar, aunque suponga perder la privacidad  de Daniel, deciden reunirse y buscar soluciones, el encuentro será en el despacho de Pablo, del representante de Daniel, viendo a los dos bastante molestos, Pablo intenta tranquilizarlos, les aclara que aprovechando el revuelo de las primeras fotos y el efecto decidieron junto a Oscar, el editor de Ágata el alimentar la noticia, por ese motivo coincidían en tantos eventos, formaban una pareja perfecta aunque no fuera real, Daniel propone acabar con aquel invento, como anécdota estaba bien, pero el historia dura demasiado, siendo entrevistado para programa de corazón y hacer público que  es homosexual, nunca lo ha ocultado, aunque piensa que es algo que pertenece a su vida privada que guarda con mucho celo, pero lo han vendido como a un galán seductor   y si desvela su homosexualidad  quizás caería su tirón, aunque sabe que no le faltará el trabajo es un actor excelente, él aceptó callarlo por mantener al margen a su amor, simplemente protege  a Carlos, su pareja durante ocho años, amigo también de Ágata, gracias al acuerdo entre Pablo y Daniel  nadie se ha fijado en él cuando aparece en todas las fotos de la pareja en grupo, siempre está  junto a Daniel,  Carlos  se ha mantenido en segundo plano, es un hombre discreto,  pero ya está cansado de todo esto, prefiere perder a Daniel antes de que su vida sea un circo, Ágata también ha mantenido silencio por respeto a Carlos, para evitar ser  perseguido por la prensa, Pablo les pide disculpas, escribirá un comunicado en el que se aclarará que aquello solo fue un amor de revista, que Daniel comparte su vida con una pareja anónima y Ágata mantiene una relación con el periodista Eduardo Martí.

No estuvo bien mantener   un mal entendido, faltó muy poco para romper la relación de Daniel y Carlos, las mentiras no llegan a buen puerto, tan solo pueden causar dolor. Daniel logró seguir con su vida tranquila junto a Carlos y Ágata pasea públicamente su amor con Eduardo sin  que sea cuestionada la veracidad de esa relación ni incomodas preguntas.
Magda Jardí
 ©Derechos reservados

domingo, 21 de junio de 2015

Cada persona llega en su momento.



Ernesto es un hombre amante de la soledad y la vida tranquila a pesar de su facilidad para las relaciones sociales. Por su trabajo en el banco, a diario trata con infinidad de personas, pero en su vida privada, prefiere  relacionarse poco. No es aficionado de la vida nocturna, ni de los bares y discotecas, los fines de semana, los pasa en casa leyendo, escuchando música o viendo alguna película, en alguna ocasión va al cine o  visita alguna exposición, disfruta de los  paseos cerca del mar, es lo que suele hacer los domingos de mañana, pasear hasta el  puerto, tomar un refresco en el bar de los pescadores, le es grato el ambiente, de regreso a casa, pasa por una rotisería y compra el almuerzo a capricho. Es un hombre atractivo, al que las mujeres intentan acercarse, pero  no les resulta fácil, tiene una amiga, Vicky, es como una hermana para él, con ella conversa de vez en cuando, no le  interesa  conocer a otras mujeres, Ernesto en la adolescencia, tuvo una relación con una chica del barrio, Cris, fueron novios durante , cinco años, comenzaban a hablar del futuro, pero ella un verano, conoció a un muchacho inglés donde pasaba sus vacaciones, del que se enamoró y en pocos meses dejó todo para ir a vivir con él a Londres, desde entonces se cerró a las relaciones, por lo menos serías.

Ernesto, acaba de almorzar, toma su café frente a la televisión y sin poderlo evitar, el sueño le vence, cuando el timbre lo desvela, un tanto desconcertado, se dirige a la puerta, no suele recibir visitas y menos a esas horas, al abrir, se sorprende viendo a una bella mujer, su rostro es el más dulce que jamás tuvo frente a él, se presenta, es Caro, acaba de instalarse en el piso de al lado, salió a toda prisa y se le cerró la puerta, quedando en la calle sin llaves, como los dos pisos comparten balcón, separados por un pequeño muro, ella pensó, si él se lo permitía, saltar y así poder entrar a su casa ,Ernesto prefiere  ser el quien salte y abrir la puerta desde dentro, a Caro le parece bien, aunque no quiere causar molestias, sin pensarlo así lo hace ,la puerta del comedor está  cerrada, pero ve abierta  la ventana de la habitación, no es  muy grande, aunque puede acceder desde allí a la vivienda, aún  a medio organizar, muchas cajas por desembalar, llega hasta la puerta  Caro, entra, muy agradecida y en compensación por las molestias ,le ofrece un café, ya que el suyo ha quedado sobre la mesa y ya estará helado, Ernesto acepta encantado, sentados  en la mesa del comedor charlan frente a una taza de café humeante, son  los únicos muebles que por el momento hay  en la casa, el comedor y la habitación.

 Caro, llegó al edificio dos días antes, le cuenta  a Ernesto que se separó  de su esposo hacía pocos meses, la había maltratado física y psicológicamente durante bastante tiempo, hasta que ya no podía ocultar ni soportar más aquella situación y sin pensarlo, denuncio aquel hombre que en otro tiempo decía amarla, pero ahora era un monstruo y abandonó su hogar, con la ayuda de su hermana, que la acogió por un tiempo, pero ese hombre, iba en su busca una y otra vez, hasta que en una ocasión, la esperó en la puerta de la casa de la hermana, arrinconándola en la entrada, la golpeó con rabia e insultándola sin pudor, su cuñado llegó  en aquel momento, al intentar socorrerla también lo agredió, un vecino llamó a la policía, siendo detenido el tipo, el juez dictó orden de alejamiento, aunque de poco servía, en pocos meses obtuvo la separación, por lo que buscó donde recomenzar y liberar a su familia de aquel sin vivir, así acabó en el bloque de Ernesto, que era el barrio más cercano a su trabajo.

La afinidad entre los dos es  evidente, cuanto más se conocen más   a gusto juntos, Ernesto hacía años que no sonríe  como ahora, incluso ha recuperado su coquetería masculina, aún le da  un aire más interesante, pasan  las tardes juntos, en casa del uno o del otro, Ernesto, la ayuda  a decorar el piso y ella a escoger nuevo vestuario, Caro piensa  por qué  no se habrían encontrado antes pero cada persona llega cuando en su momento, es el destino.

Una tarde, Ernesto, llega de un almuerzo de empresa, se ducha tranquilamente, por el silencio en casa de Caro, supone  que no está, pero repentinamente un grito de la mujer, alertado, escucha atento, , discute  con un hombre, las palabras que él decía son  duras y ofensivas, el ruido comienza a ser preocupante ,golpes en las paredes, objetos cayendo al suelo y Caro llorando, Ernesto incapaz de  quedarse de brazos cruzados, piensa  lo peor, necesita  ver qué sucede , como la primera vez, saltará  por el muro del balcón, la puerta del comedor está abierta, entra  sin problemas, lo que ve  es  terrible, el ex esposo de Caro .la  coge  por el cuello, mientras la golpea, ella no puede  defenderse, cuando el hombre ve aparecer a Ernesto como furia, empuja a la mujer huyendo  de allí. Ernesto abraza a Caro aterrorizada, en estado de shock. Hay  que denunciar, Ernesto llama a la policía, tras la denuncia, es detenido el agresor, confiesa  haber  seguido los movimientos de  Caro, conocía su amistad con Ernesto, al ver aquel día que no llegaba a la hora acostumbrada, decidió darle un susto a la mujer,  pero como era habitual en él, se le fue de las manos, si Ernesto no llega en ese momento, quizás Caro no lo cuenta, a causa de los golpes tenía  dos costillas rotas, el cuerpo repleto de cardenales,  totalmente dolorida y destrozada emocionalmente, ella que pensaba que aquello ya pertenecía al pasado  y revivió ese infierno.

Ernesto se hace  cargo de ella, mientras se recupera, ayudado por Vicky, que se ocupa  de ella, mientras Ernesto trabaja. En unas semanas, Caro se recupera, su ex marido, cuando cumpla el  año de cárcel, debe  mantenerse a más de 1000 km de ella, o su condena de cárcel será  muy larga, por lo que  dejará  la ciudad para siempre.

 Con el tiempo las heridas sanan, Caro, nuevamente  es la mujer alegre que conoció Ernesto, entre ellos el amor es evidente, no se separan  en ningún momento, Ernesto necesita decirle lo que sentía por ella. En su paseo de cada atardecer por el puerto, sentados  en un banco frente al mar, Ernesto va a  abrirle su corazón, pero caro, con  un dedo en sus labios, haciéndole callar es  ella la que habla le dice cuanto lo  ama, lo que significa para ella, allí mismo se besan  apasionadamente mirándose a los ojos, después  caminan  de la mano de regreso a casa, ya anochece se miran felices, llegan al portal, entran  al ascensor, imposible  dejar de besarse, Ernesto acompaña a Caro a su puerta ,ella coqueta, le invita a la último café de la tarde, ya dentro de la piso ,Ernesto la toma entre sus brazos, la pasión les vence, juguetean, la ropa va cayendo   entre besos y caricias  bajo las sabanas se aman locamente, tanto tiempo esperando el momento, Ernesto le promete a Caro, que aquella era la primera noche del resto de sus vidas.

A los pocos días ,Caro se traslada  a casa de Ernesto, allí vivirían desde ese momento .Las malas lenguas, esas que siempre están pendientes de las vidas ajenas, porque las suyas son muy aburridas, no creen que esa relación vaya en serio, sin conocer a Caro, murmuran  que está con él tan solo por el dinero  que suponen  tiene, un hombre solo, trabajando y con una vida austera como él, nada bueno puede  buscar una mujer como aquella, no les dan  más de un año juntos, pero su amor es  sordo a esas personas.
A Caro y Ernesto les esperan muchos años  de  feliz convivencia, con la llegada de dos hijos y cuatro nietos , compartieron sus vidas hasta el fin de sus días.
Magda Jardí
 ©Derechos reservados

domingo, 3 de mayo de 2015

Abuelita cuéntame un cuento.


La lluvia cae intensamente, Eva, tras los cristales de la ventana contempla la calle, un relámpago ilumina el salón, anunciando  al estrepitoso trueno que lo precede, Javi, el nieto de Eva, se abraza fuertemente a ella, Laura, la niña, se burla de su hermano, ‘miedica, miedica’, le dice, Eva sonríe, adora a los dos pequeños, pasan los sábados con ella, ese día su hogar se llena de luz y música, esos niños son sus estrellas, no puede evitar pensar lo feliz que se sentiría José, su esposo al verlos corretear y jugar por la casa.
Eva se dispone a preparar la merienda, un chocolate caliente, es perfecto en  un día lluvioso, a los pequeños les encanta, los dos sentados alrededor de la mesa, Laura le pide a su abuela que les cuente un cuento, Eva, asiente con la cabeza, mientras saborea una cucharada de chocolate, comienza su relato.

'Hace muchos muchos años vivía en una aldea  situada en un frondoso  bosque un hada llamada Lua, era muy bella, de negros cabellos y chispeantes   ojos verdes, cada atardecer, se adentraba en el bosque, allí permanecía hasta que anochecía, a su regreso,  en su mirada se  apreciaban  las huellas del llanto,  entraba en su casa y se escuchaban  sus suaves  gimoteos  hasta entrada la madrugada. Las hadas mayores intentaban averiguar que le estaba pasando a Lua , ella siempre ha sido una hadita muy alegre y desde unos meses es la imagen de la melancolía, ni siquiera  Florecilla, su gran amiga ha logrado que Lua le confíe  el motivo de su pena, por lo que han decidido llamar a Lua al consejo de hadas e intentar conversar con ella, quizás puedan ayudarla, pero la hadita le dice que todo va bien, simplemente en sus paseos al centro del bosque, sin proponérselo se queda dormida, a eso es debido su mal aspecto a la vuelta a la aldea, Ara, Vea y Clie, las hadas mayores, no creen las palabras de Lua, pero no pueden obligarla  a hacerlas participes de su angustia, simplemente le aconsejan que deje de visitar el centro del bosque, allí solo hay peligros para un hada joven , ella acepta el consejo, pero  no piensa acabar con sus paseos, en sus adentros piensa que eso sería morir.

Ha pasado una semana desde que Lua fuera llamada por el consejo de hadas, hoy regresa antes que nunca de su paseo, sofocada, corriendo velozmente, tras ella unos hombres del poblado, tratando de alcanzarla, Lua grita pidiendo auxilio,  el hada Ara, le abre la puerta de su casa para que ella se cobije allí, Lua abraza a Ara , esta al ver la palidez de su rostro y su expresión de terror, asustada, le pregunta a la joven que está pasando, sentadas frente a frente, Lua  sonrojada le explica que vive un amor muy hermoso con  Isi, un muchacho del poblado, el hijo del alcalde, las lágrimas al regreso de sus encuentros con él son debidas a que a Isi lo han comprometido con una joven de otro poblado, hija de un adinerado mercader, la boda está prevista para la próxima luna llena, a pesar de eso Isi seguía viéndola, se aman, ese amor es tan profundo como el lago Grande, que es inmenso, el padre de Isi está preparando los festejos, Isi le habló sinceramente a su padre, trató de que atendiera que no podía decidir su futuro por él, era una locura unir su vida a la de una desconocida por ningún  intereses  que no fuera el amor, desde aquel momento, comenzaron a seguirlo, averiguaron  la existencia de Lua, al no lograr alejarlo de ella, han intentado apresarla con la idea de encerrarla para siempre, Ara, abraza a la joven hadita, no puede luchar contra algo más fuerte que ella, esos aldeanos la dañaran, debe olvidar ese amor, no es para ella, Lua le recuerda otras historias de hadas con aldeanos, Ara  le pide que reflexione, si bien algunas hadas son felices junto a muchachos de la aldea,  sus amores fueron aceptados por las familias de ellos, el suyo  es una guerra, Lua se niega , está dispuesta a luchar por su amor, la joven hada es muy  testaruda, permanecerá en casa de Ara hasta que retorne la calma en la aldea de las hadas. Pasan dos días, Florecilla llama  insistente a la puerta de Ara, pregunta por Lua, un guapo joven la acompaña, es Isi, va en busca de Lua, al verse, se abrazan dulcemente, Ara los observa, le recuerdan a ella y a su gran amor, al tuvo que olvidar por temor, ha pasado su vida atormentándose por su debilidad y no escapar con él como le rogaba, Isi no está dispuesto a perder a Lua, ella es su razón de vivir, le propone visitar a su padre, si la conoce cederá, Ara, ve una locura en aquello, pero Isi piensa que obrando de manera correcta es como se logra todo lo que uno desea, su padre sabe que Isi está dispuesto a marchar lejos de él si no cede, la vida no es un operación financiera, no se puede obligar a una persona a encadenarse a otra si no existe amor, o un mínimo de cariño, Lua, está dispuesta a acompañar a Isi, saldrán en cuanto el día clareé.

Caminan por el bosque de la mano, Isi , se siente feliz, observa a la bella hada, siente que a pesar de seguirle sin pensarlo, el temor le acompaña, pero no tiene nada que temer, al llegar al poblado, Lua aprieta la mano de Isi con fuerza, él le sonríe, se dirigen  a la mansión del padre de isi, es un buen hombre, pero él, en su día siguió  el mandato de su padre y ha sido muy dichoso junto a la madre de Isi, al ver a Lua, comprende a su hijo, aquella hadita es pura dulzura, bella como una estrella, tras una charla con ella, el alcalde acepta la voluntad de su hijo, aunque el pierda la alianza con el mercader, los tiempos cambian y su hijo es lo primero.

Unos días después de conocer a Lua, Isi y su padre visitan a las hadas mayores,el mercader habla claramente con ellas, formalmente pide la mano de Lua, observan el rostro ilusionado de la hadita y dan su aprobación, acuerdan  organizar entre toda una bonita fiesta en el centro del bosque, donde Lua e Isi se encontraban, allí, el padre de Isi y Clie, el hada más anciana, celebrarán  una ceremonia de unión de la pareja, el amor venció, Lua e Isi disfrutaron  ese amor durante muchos años, hasta que la muerte de Isi les separó.'

Los niños  tomaban su  chocolate  pendientes de las palabras de Eva, que al acabar su relato, los contemplaba  feliz, en realidad ese cuento, era la historia de amor que ella vivió con su esposo  disfrazada, dándole ese punto de fábula, sabía que  José sonreiría al escucharla, él siempre dijo que su amor era un cuento de hadas.
Magda Jardí
©Derechos reservados

domingo, 8 de marzo de 2015

La vieja encina

Alberto, melancólico camina hacia la vieja Encina, allí compartió los mejores momentos con Sofía, su gran amor, su chica, un día como hoy, de eso han pasado seis meses, sin explicación, entre lágrimas le dijo adiós, no logra borrar de su mente la imagen de la bella muchacha alejándose.

En ese lugar, le susurró por  primera vez que la amaba, le robó el primer beso, coquetearon con e la sexualidad, eran una pareja rozando la adolescencia, ella apenas dieciocho años, el casi veinte,   a pesar de las limitaciones de Sofía para encontrarse con Alberto,  Ana, su madre era una mujer excesivamente controladora y de mentalidad un tanto desfasada,  vivían en su paraíso, hasta el fatal accidente en el que falleció el padre de Sofía, en el coche, junto a él, hallaron el cuerpo de una mujer, al parecer era algo más que una amiga y la madre de Sofía, a la que aterraban las habladurías, a pesar de ser uno de sus aficiones, decidió regresar a su pueblo natal, a casa de su madre, siempre pensó que no debió salir de allí, la ciudad no era para ella, nunca le gustó, pero Miguel, el que sería su esposo, poco antes de casarse, encontró un buen empleo en una pequeña ciudad cercana a Barcelona, al casarse se trasladaron, por comodidad de todos, Miguel se evitaba un trayecto de  más una hora diariamente  o bien permanecer en la ciudad durante la semana, regresando a casa los fines de semana , algo que Ana no estaba dispuesta consentir, necesitaba saber lo que hacía en todo momento, aunque su vigilancia le sirvió de poco, ella misma, lo alejó de su lado…

Alberto, albergaba la esperanza de la llegada de alguna notica de Sofía, intentó contactar telefónicamente con ella, preguntó entre sus amigas, ellas tampoco sabían nada, acabó por aceptar que había desaparecido, aunque jamás lograría olvidarla, la imaginaba feliz en algún lugar, siguiendo sus estudios, con otro amor, nada más lejos de la realidad…
A Sofía se le borró la alegría del rostro al llegar al pueblecito de su madre, ella ni lo recordaba, era muy niña la última vez que lo visitó, a su padre siempre le incomodó, él se crío a pocos km, en un pueblo  que era muy distinto, además nunca se entendió con Lucia, la abuela de Sofía, ella lo veía poca cosa para su hija, pensaba que su lugar era con Cesar, el hijo del propietario del negocio exportación y venta  de vinos y aceites  del pueblo, que ahora regentaba él,  fueron grandes amigos, hasta que conoció a Miguel, en una fiesta de cumpleaños de Cesar, del que era compañero de estudios, Ana se enamoró del él en cuanto fueron presentados, quizás porqué era distinto a sus amigos, con los años, a pesar de negárselo, aceptó que aquello fue un  capricho de juventud, él si la amó hasta que por su forma de ser, cada día más parecida a la de Lucia , su madre, el amor que sentía por ella se diluyó, viéndola simplemente como la madre sus hijas, la mujer con la compartía su vida, su actitud huraña hacia él, lo distanció, buscando calor  en otros brazos.

La encargada de la empresa de Cesar dejó el trabajo poco antes de regresar Ana al pueblo, así que Lucia, aprovecho para convencer a Cesar  que su hija era la persona ideal para ese puesto, al hombre, que permanecía soltero, nunca olvidó a Ana, le pareció muy buena idea, esperaba reconquistar a Ana, algo que le sería muy sencillo, además, como también era el  dueño del único hostal, Sofía sería la recepcionista, puesto que ocupaba a ratos su hermana Pilar, pero no disponía de mucho tiempo para ello, pues acababa de dar a luz a su quinto hijo. Sofía y  Mari Luz, su hermana pequeña, se sentían enjauladas en esta nueva vida.

Mari Luz, sigue sus estudios en el pequeño instituto del pueblo, ha conocido a Carmen, recién llegada también, ambas se hacen compañía, Mari Luz añora a sus amigas, sus salidas después de clase, algunos domingos de  ir al cine o tomar un refresco, ahora todo se limita a pasear junto a Carmen por la plaza mayor, sentarse en un banco y contarse sus inquietudes. El dieciocho cumpleaños de Sofía se acerca, aunque para ella será como cumplir cincuenta, piensa que su adolescencia se perdió al llegar a ese lugar, que  parece anclado en los años setenta, tan solo han pasado seis meses desde que llegar allí y le parece una eternidad, no deja de preguntarse qué será de Alberto, no se resigna a volver a verlo, a sentirlo , a amarlo una y mil veces mas , cierra los ojos y se imagina bajo la vieja Encina, entre los brazos de Alberto, su primera vez, fue un momento tan dulce, sus ojos se nublan, su vida entonces era emocionante, divertida, le quedaba poco para acabar sus estudios de Educación Infantil, compartir confidencias con sus amigas, burlar la vigilancia de su madre y  encontrarse con su amor, como añora aquellos días.

Ana anuncia su compromiso con Cesar, Lucía con su particular ironía, felicita a su hija, le dice que eso debió pasar diecinueve años antes…el día del cumpleaños de Sofía, el próximo domingo,  que se celebrará una fiesta en un salón del hostal de Cesar, se hará público, Sofía y Mari Luz, cruzan sus miradas, otra ridiculez de su madre. Sofía recuerda la imagen de su padre, al que adoraba, ahora lo  entiende mejor, después del accidente, Ana no hablaba de él, como si el dolor se lo impidiera, aunque simplemente se sentía avergonzada, pero conoció la verdad, al escuchar una charla de ella con su tía Julia, la hermana de su padre, al poco de instalarse en el pueblo, Julia visitó a unos familiares de su esposo y aprovecho para saludar a sus sobrinas, discutían, esta le reprochaba el haberle  amargado la vida a su hermano, alejarlo de su familia con artimañas, nunca estuvo enamorada de él, no era más que una chismosa pueblerina que se sentía una reina en un castillo de aire,  construyó una vida de apariencias, por su mente cerrada y su boca ligera obligó a su hermano a mal vivir,  igual que hacía con sus hijas, no era de extrañar que acabará encontrando el amor en otro lugar, al parecer su padre , poco antes del accidente, le habló claramente a su madre, se había enamorado de otra mujer y deseaba compartir su vida con ella, a lo que Ana se negó.

Llega el día del cumpleaños de Sofía, está todo preparado, la muchacha no sabe si para ella o para la comedia de su madre con Cesar, siente rabia, no está dispuesta a seguir perdiendo su juventud, ni vivir una vida que no le gusta, como aguantó su padre, ya es mayor de edad, en este tiempo trabajando ha guardado un dinero, coloca algunas de sus cosas en una bolsa de viaje y sin decir nada, mientras su madre y su abuela ultiman los detalles para la fiesta de la tarde, se dirige a la estación, deja una nota donde explica todo, anhela llegar a la vieja Encina y esperar a Alberto..

El viaje es corto, en dos hora llega a la ciudad en la que se crio, en la que desea vivir, su antigua casa se vendió, visita a María, su buena amiga de siempre, vive con sus padres, pero no tienen inconveniente en acogerla durante un tiempo, eran buenos amigos de Jorge, su padre, Sofía deja su equipaje, y marcha hacia la vieja Encina, sabe que para Alberto la visita diariamente, se sienta bajo la Encina quedándose dormida, está agotada, al poco, un beso en la frente la despierta, es Alberto, sorprendido y feliz de verla, no puede creer que esté allí, Sofía  relata  a su novio toda la historia, la muchacha llora amargamente, no quiere alejarse de él, ni vivir al gusto de su madre una vida irreal, Alberto la abraza, le promete cuidar de ella para siempre, en cuanto sea posible se casaran, nadie se lo puede impedir..

Ana, busca a Sofía, es la hora de almorzar,  antes piensa llevarla a ver el salón, está a punto para la fiesta, pero en su habitación tan solo hay una nota, Ana la lee, no puede creer lo que le dice su hija, tanto luchar por lo que ella  estimaba era   una vida perfecta para sus hijas y Sofía la acusa de asfixiarla en ese pueblo, de intentar convertirla en una copia de ella y su abuela, una mujer frustrada, con una vida de hastío, le ruega que no la busque, cuando sea el momento, contactará con ella, que invente lo que quiera para nadie murmure, pero que ella va donde debe estar. Ana le cuenta a su madre, Lucia le dice a su hija que ella sabía que esa niña era como su padre, lo mejor será seguir como está dispuesto, la fiesta será solo de su compromiso con Cesar, dirán que Sofía, mañana comienza en un trabajo en la capital y  no ha podido quedarse, nadie tiene que saber nada, Mari Luz, llora, ahora está sola para aguantar esto. Se anuncia el compromiso y próxima boda, con toda naturalidad, tan solo Mari Luz,  añora a su hermana y se siente fuera de lugar, la vida sigue para familia..

Ha pasado un mes desde que Sofía se reencontró con Alberto en la vieja Encina, con la ayuda de los padres del muchacho, celebran una boda intima, a la que es invitada su tía Julia, tan solo le falta su hermana, pero no es conveniente que la niña conozca los planes de su hermana, vivirán en un apartamento propiedad de los  padres de Alberto, que  tenían alquilado, pero antes que nadie está su hijo, en unos días, visitaran a la madre de Sofía, de su actitud dependerá el perder a su hija, como en su día sucedió con su esposo,. En la vida no se puede pretender que los demás sean marionetas que bailen a nuestro antojo, hay que respetar, ceder y ser capaz de reconocer nuestros errores.
Magda Jardí
©Derechos reservados

domingo, 11 de enero de 2015

Como un cuento de hadas.




Julia conoció a Héctor, un profesor de Literatura  uruguayo, durante  unas vacaciones en Mallorca, se hospedaban en el mismo hotel, en instante en que se vieron entre ellos surgió algo especial.
 El encuentro fue de los más divertido, entraron en el ascensor, a la hora de la cena, quedando  atrapados entre dos pisos, al pararse repentinamente, sus rostros se desencajaron, pero Héctor trataba  a tranquilizar a Julia ,él hablaba intentando mostrar autocontrol, pero no era posible ocultar el temor  ,gesticulaba sin parar,   Julia , viéndolo,  reía   sin parar , pues parecía un molino de viento, al darse cuenta, Héctor miró a Julia y  contagiándose por las risas de ella, en unos instantes  conversaban  tranquilos .
Tras una  hora, el ascensor comenzó a funcionar de nuevo, ambos  respiraron  aliviados. Al abrirse las puertas en el  vestíbulo,  les esperaba el personal de seguridad, atendiéndoles amablemente,
acompañándolos  al comedor, desde aquella noche, fueron   inseparables, pero   Héctor  en cuatro días regresaba  a su tierra.

 En ese poco tiempo, entre ellos surgió  algo muy intenso, que no sabían si llamarlo amor, pues todo fue muy rápido. La última noche antes de la partida de Héctor,  se  besaron frente al mar, prometiendo encontrarse. De vuelta en   el hotel, Héctor acompañó a Julia  a su habitación, entró para tomar una copa con ella, no quería dejarla ya, aquella mujer le parecía la más hermosa e interesante  que jamás conoció, un tanto melancólico al   verla   sentada frente a él, mirándolo con tanto cariño, preguntándose  cuándo volverían a verse, que les podía deparar la vida, eran miles de kilómetros  entre ellos,  se dejó llevar por sus sentimientos , tomándola entre sus brazos, acariciándola suavemente, sus bocas se unieron besándose,  hicieron  el amor con loca pasión, fue el más hermoso hasta pronto, se amaron  toda la noche sin pensar en nada más. A media mañana Héctor tomaba  el avión, Julia, en el aeropuerto, le es imposible contener las lágrimas al ver el avión levantar el vuelo.
Han pasado tres meses, durante este tiempo, han mantenido contacto a través de Internet, a diario  conversando,  viéndose por la cámara, aumentando sus deseos de encontrarse. Héctor, en unos días viajará a visitar a Julia, se acercan un fin de semana largo, ha conseguido unos días de permiso en el trabajo, muere por estar con ella, la mujer que le devolvió la ilusión, pero el destino les puso a prueba, repasándolos  por miles de kilómetros, aunque el amor, supera distancia y tiempo, pues el solo entiende de corazones no de razones.

Llegó el anhelado encuentro  a la hora  prevista, Julia,  radiante, lo esperaba, al verlo, aun le pareció aún más atractivo, con esa piel bronceada, vestido de vaquero y camisa azul. El corrió hacia ella, ansioso por besarla y abrazarla, guardaba una sorpresa para ella, esta noche después de cenar se lo diría. En el coche de Julia, dirigiéndose  al piso de ella, era pequeño pues vivía sola, pero confortable. Julia a preparó una sencilla y deliciosa  cena, no dejaron de mirarse a los ojos, sonreírse, cogerse la mano, aquello era amor verdadero, no es necesario conocerse mil años, cuando el amor florece, tomaron el postre, Héctor no podía esperar más a decirle  a Julia  aquello que podía cambiar sus vidas, pero aguardaría al momento propicio,  casi media noche, la pasión era dueña de ellos, el la rodea  con  sus brazos, ella lo besa locamente, el fuego les consume, se amarán después de tanto tiempo, la sorpresa puede esperar, fue una  ardiente y larga, ya de madrugada, el cansancio les venció, complacidos durmieron hasta la salida del sol . Héctor, se levantó antes que Julia, preparó café, lo llevó a la cama, besándola dulcemente despertó a su amada. Conversaron felices, parecía un sueño, era el momento de desvelar la sorpresa, tomo el bello rostro de ella  entre las manos, diciéndole cuanto la amaba, había conseguido ser trasladado a una universidad cercana donde ella vivía, en principio era por un tiempo, pero si todo entre ellos salía bien, junto a ella se quedaría definitivamente, al escuchar esas palabras, Julia  sonrió feliz, aquello parecía un cuento de hadas hecho realidad.
Magda Jardí
©Derechos reservados

sábado, 8 de noviembre de 2014

El momento es ahora.


Son casi las seis de la mañana, aún no amaneció, Dalia despierta, al escuchar el llanto de Jessy, su hijita, comienza a llover, un trueno sobresaltó a la niña ,la pequeña de tan solo diez meses, balbucea `mamá`, Dalia la saca de la cuna y la abraza dulcemente, intentando tranquilizarla, la lleva a su cama, allí se sentirá segura.es difícil la vida de una mujer sola con un hijo pequeño, pero Dalia es fuerte y trabajadora., ella decidió tener a ese bebé sola, aun sabiendo que no sería un camino de rosas, aunque cualquier dificultad era compensada por la sonrisa de Jessy.

El marido de Dalia murió al poco de quedar embarazada, no llegó a saber que sería padre, las lenguas largas, especularon  si era de otro hombre, a estos comentarios Dalia hacía oídos sordos, aunque le dolían profundamente,    para ella era como manchar el recuerdo de Salvador ,su esposo, con él fue muy feliz  en los cinco años que duró su matrimonio ,él era un buen hombre y fue un marido inmejorable ,pero el destino se lo arrebató cuando su felicidad iba a ser total con la llegada de su hija, deseada por ambos ,una cruel y breve enfermedad se lo llevó, Dalia siempre se decía que nada sucede como se planea, por algo tiene que ser, la vida es una sorpresa continua.

Al dar a luz a su hija ,su vida cambió, debía seguir trabajando, por lo que cuando la pequeña cumplió tres meses, la inscribió en la guardería, pensó  que era la mejor opción, sus padres eran mayores, con que la llevaran y la recogieran ya la ayudaban mucho, sus suegros vivían en otra ciudad y desde la muerte de Salvador, el contacto era escaso, a la niña la conocieron  al cumplir  dos meses, viajaron a la ciudad de  Dalia por otros asuntos y aprovecharon para visitarla, aunque por su frialdad, Dalia pensaba que no creían que fuera hija de Salvador, a pesar de tener su misma cara, ella no se lo tenía en cuenta, eran gentes de mente cerrada, de todos modos nunca vieron bien que Salvador se casara con Dalia, les parecía poco para él, no se habían preocupado en conocer bien a aquella mujer, alegre y sencilla, que tan buena vida dio  a su hijo, por lo que Dalia aceptó que acabó la relación con ellos.

Una mañana,  Dalia camina hacia su trabajo, tras  dejar a Jessy  con los abuelos, un coche aparca cerca de ella, conducido por un hombre que le sonríe, no le es desconocido, pero solo lo mira de pasada, tampoco ve bien su rostro, él desciende del vehículo, la llama por su nombre, Dalia se vuelve, es David, un viejo y buen amigo de Salvador , se saludan muy cordialmente, Dalia va un poco justa de tiempo, por lo que, la conversación es breve, se dan los números de teléfono, David queda en llamarla, Dalia sigue su camino, está frente a la puerta de la fábrica donde trabaja, Dalia recuerda tantos detalles de los tres juntos, lo bien que lo pasaban, pero de eso hace tanto, antes de que David se marchará por trabajo a Estados Unidos perdieron el contacto, ella no concia el motivo.
Acaba la jornada por hoy, Dalia sale apresurada, está tarde tiene mucho que hacer, intenta mantener su mente ocupada, es el aniversario de la muerte de Salvador , se siente melancólica y sin ánimos de nada, después de almorzar, va a casa de sus padres a recoger a Jessy, ya ni recuerda el encuentro con David, pasea con la pequeña, es como si no quisiera llegar a casa, cada día siente más su ausencia, la falta que le hace el que fue su único y gran amor. Abre  la puerta con los ojos húmedos, no puede contener las lágrimas, abrazada a Jessy llora desconsolada, preguntándose porqué. Está noche Dalia no consigue dormir ni un segundo, pasa la noche envuelta en llanto, recordando a su esposo, mañana es sábado podrá descansar un poco.

Dalia, se levanta a las ocho, prepara el desayuno a Jessy, que lleva un buen rato, canturreando en la cuna, hoy no tiene previsto salir a ningún lugar, no  hay nada que hacer fuera de casa, tampoco le apetece, a mediodía el teléfono, la saca de sus pensamientos, es David, a Dalia le alegra su llamada, el hombre la invita a almorzar, Dalia le dice que no es posible, tiene a su pequeña, pero si le parece bien , puede ir él a casa con ellas, en media hora David está en la puerta. Pasan un buen día, charlando de tanto, solo llevaba dos días en la ciudad, acaba de regresar de Estados Unidos, desconocía el fallecimiento de Salvador, al saberlo, ha buscado  a Dalia,  en cuanto se ha enterado  de como contactar con ella, así lo ha hecho, solo sabía dónde trabajaba, por lo que cerca de allí la busca, ignoraba la existencia de Jessy ,la presencia de la pequeña    alegra a David, la niña es  un encanto, la dulzura de Dalia con la expresión bondadosa de Salvador,  ese día es el primero de tantos

David, comienza a frecuentar la casa de Dalia, los fines de semana, salen los tres a pasear, en alguna ocasión David, se hace cargo de Jessy, por alguna urgencia que surge a Dalia. David se está convirtiendo en un padre para Jessy, la niña enloquece al verlo, los tres se sienten bien juntos, con el tiempo ya parecen una familia, sin pensarlo así sucede, David confiesa a Dalia que siempre ha estado enamorado de ella, pero como escogió a Salvador , él se retiró, aunque  tenía la sensación de que llegaría su momento,y era ahora,  si ella acepta, el cuidaría de las dos, como siempre soñó.

Seis  meses después  David y Dalia se convierten en marido y mujer, de nuevo llega la felicidad a la vida de Dalia, Salvador, estaba de paso en su vida, aunque lo amó con el alma, su destino era compartir su caminar  con David.
Magda Jardí
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domingo, 26 de octubre de 2014

Una historia de dos.



Después de mucho tiempo en soledad, Víctor tiene una cita, está tarde se verá por primera vez con María, una chica que conoció en Internet, tras dos meses hablando casi a diario, han decidido que era el momento de conocerse en persona, viven en la misma ciudad, por lo que si esta cita resulta favorable, les será fácil verse a menudo, es la primera vez que Víctor queda con alguien de la red, pero en esta ocasión, deja a un lado la desconfianza ante estos encuentros y sus temores, siente que María es mujer seria, despierta en él algo especial.

Víctor, vestido con camisa celeste y un vaquero negro, se dispone a salir, en su interior una mezcla de  sentimientos, inquietud, recelo, ilusión, la esperanza de que ella sea como la intuye, como se ha mostrado en sus conversaciones, teme sufrir nuevamente, como cuando lo abandonó Cecilia, su pareja de muchos años, recordarla le daña  como el primer día.

Una noche, al llegar del trabajo, allí estaba Cecilia esperándole con su equipaje en la entrada, simplemente le dijo que estaba cansada de su vida junto a él,repentinamente, no tenían nada en común,  el aburrimiento la llevó a la cama de un comercial que conoció en su  trabajo, se marchaba con él, deseándole una buena vida, Víctor, sorprendido, confuso, quedó mudo viéndola salir, tras varios intentos de contactar con ella, logró una breve charla telefónica, en la que simplemente le dijo que se olvidara de ella, Víctor trataba que  Cecilia  le aclarará el motivo, porque nunca lo habló con él, pero  solo silencio y el tut tut del teléfono colgado. Un día, al año de la marcha de Cecilia, coincidió en un  supermercado con una amiga de Cecilia, esta al verlo, se acercó a él, ella sabía  toda la historia y pensaba que él tenía derecho a conocerla. Cecilia perdió la cabeza por un tipo, que le prometía  amarla y un día ser parte de su vida  y quedó en cinta, por eso lo abandonó a él sin explicaciones, decidió presentarse en casa del hombre sin avisarle,  llevándose la sorpresa de que era casado, al verla fingió no conocerla,librándose de ella, la había engañado, Cecilia avergonzada y despechada, dejó su trabajo,  marchó a Sevilla, donde  vivían sus tíos, dio a luz a una niña, al poco se casó con un amigo de su primo diez años mayor que ella, Víctor, no podía creer aquella historia, cinco años conviviendo con ella y era una desconocida, desde entonces, se cerró a nuevas relaciones, hasta que apareció María.

Víctor, entra en el bar donde se ha citado con María, tras él llega una mujer morena, el cabello recogido en una larga trenza, luce un bonito vestido corto, color rojo, que resalta su silueta, al verla él se levanta tratando de llamar su atención, pero ella ya se acerca a la mesa, lo reconoce al instante. La tarde pasa veloz, charlan, ríen, se miran a los ojos, Víctor  se siente tan cómodo con aquella mujer, que teme despertar y que todo sea un  sueño, ella es transparente, dulce, sencilla, tal como él la sentía, María, es extrovertida, no oculta la atracción por Víctor, a pesar de que su vida no ha sido fácil, contagia optimismo. Es hora de regresar a casa, Víctor, la acompaña, caminan despacio, sutilmente, él la coge de la mano, ella le mira complacida, al llegar frente al portal de María, Víctor la besa en los labios, ella le invita a subir a su casa, Víctor lo está deseando, pero sus fantasmas pasados aparecen, delicadamente, rechaza la invitación, es tarde, mañana es día de trabajo, María sonríe, lo entiende, para ella tampoco es fácil, pero necesita superar sus miedos, ella vivió una historia de mal trato que de poco no lo cuenta, María, dulcemente, acaricia la mejilla a Víctor y se despide hasta mañana, pero Víctor la abraza, está  enamorado de aquella mujer y no la quiere perder, ella le susurra al oído ‘ es el comienzo de algo hermoso, llegará el momento’, María, entra en el edificio, Víctor se aleja.

Amanece, suena el despertador, Víctor, se levanta a desgana, odia trabajar el sábado, durante toda la mañana, no deja de pensar en María, al salir del trabajo, la llamará, le gustaría pasar la tarde con ella si ella aún quiere verlo,  se le hace interminable la mañana, cuando ve las dos en el reloj, suspira aliviado, se dirige a la puerta caminado rápido, al llegar a la verja allí está María esperándolo, le saluda con  un cordial ‘hola’, él le responde besándola apasionadamente, en ese instante se borró el pasado, un futuro comienza para los dos.

Magda Jardí

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Frases inolvidables

"Los sueños cumplidos que jamas olvidaremos, son aquellos que soñamos juntos"
"Tus labios siguen teniendo el dulce encanto del primer beso"

jueves, 23 de octubre de 2014

La cajita de música

Como es habitual, Daniel y Silvia , amigos desde la adolescencia, se encuentran después de almorzar a tomar café, aunque hoy  todo es distinto l, en pocas horas, Daniel tomará el tren, se ausenta de la ciudad durante un tiempo indefinido, Daniel, observa el reloj de la pared, debe marcharse, aún le queda tarea por hacer, se levanta, Silvia tras él, la abraza dulcemente y le besa en la mejilla, ella le pregunta cuando regresará, él responde,’ no depende de mí, tiene un detalle para ella, una caja de música, con su melodía preferida, además, en su interior un libro de poemas, ambos adoran la poesía, Silvia sonríe, en su rostro una mezcla de alegría y tristeza, es mucho tiempo compartiendo buenos y ratos momentos, en la puerta de la cafería, Silvia se despide de su amigo, lo contempla mientras se aleja entre la gente.

Silvia camina, pensado en cuanto añorará a Daniel, confía en pronto estará de nuevo aquí, al llegar a casa, busca donde colocar su cajita de música, decide dejarla en un estante de su habitación, así lo verá cada noche al acostarse, sintiendo a Daniel cerca de ella.

Han pasado unos meses desde que Daniel se fue, no llegan noticias de él, algo que inquieta a Silvia, en estos meses ha aceptado lo especial que es Daniel para ella, siente algo más que amistad por él, necesita tener entre sus manos la cajita de música que  regaló, la coge del estante, la abre, mientras suena la bella melodía, abre el libro y cae un sobre, es una carta de Daniel,...

Querida Silvia
En estos años no he sido capaz de confesarte cuanto te  amo, he callado por temor a ser rechazado y perderte incluso como amiga, pero ya no puedo seguir guardado el secreto, si tú me ves como yo a ti, espero tu llamada, al número anotado al pie de la hoja, si no me llegan tus noticias, entenderé que tan solo merezco tu amistad, entonces buscaré mi vida en este lugar, pase lo que pase, te amo y te amaré.
Con todo mi amor
Daniel

Silvia no es capaz de  contener la emoción, pero han pasado diez meses desde que su marcha, piensa que aún estará a tiempo, apresurada marca el número de teléfono, la voz de una mujer le responde. Silvia confundida, pregunta por Daniel, la mujer le dice que su esposo no está en casa, si  desea dejarle algún recado a su regreso en la llamará, Silvia cuelga el teléfono , con rostro bañado en lágrimas, no entiende nada, se arregla y sale a la calle, necesita tomar el aire, camina hasta el embarcadero, allí todas las tardes, Manu, el mejor amigo de Daniel, pasa unas horas pescando en una pequeña cala, Manu, viendola  acercarse sofocada, el hombre le pregunta que le sucede, Silvia con la voz entrecortada le relata lo sucedido, Manu, baja la vista, es cierto Daniel se casó, él estaba convencido de que Silvia al llegar a casa el día de su marcha, abriría la caja de música y a más tardar en un día llamaría, espero esa llamada durante una semana, aceptó el rechazo de ella, un par de meses después, conoció a una atractiva mujer, a las tres semanas cansado de esperar el momento adecuado para todo, no lo pensó, le propuso matrimonio a aquella mujer, 'llegaste tarde amiga, ese tren no era para ti.'
Magda Jardí
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domingo, 19 de octubre de 2014

Siempre te guiaré.



Guillermo regresa a su pueblo después de diez años, marchó a la ciudad en busca de una vida mejor, a las pocas días comenzó a trabajar en una obra, aunque él siempre estuvo al frente de un  almacén de semillas y piensos, conocía el oficio de albañil, en infinidad de  ocasiones,  en las que Gerardo, su cuñado, estaba desbordado de trabajo en su pequeño negocio de albañilería y fontanería, Guillermo le ayudaba, llegando a ser su segunda ocupación,. En unos meses se situó,  alquiló  un piso y dejó la habitación en la pensión donde vivía, así era más independiente. Hizo amistad con algunos compañeros de la obra, salía con ellos los fines de semana, comenzó a intimar con Sara, hermana de uno de sus amigos, era una chica, muy sencilla y bonita, al conocerse, la atracción nació entre los dos, por lo que en poco tiempo se eran pareja, ella era peluquera, trabajaba en un salón de renombre en la ciudad.

En tan solo un año, a Guillermo le sonreía la vida, él y Sara decidieron casarse, aunque no tenían prisa, pues eran jóvenes, él tenía veinticinco años y ella veintidós, al estar el solo en la ciudad, fijaron la boda seis meses después. Las dos familias, aunque apenas se conocían, se sentían felices al ver a la pareja tan ilusionada, Guillermo lo había pasado muy mal años atrás, allí en el pueblo, mantuvo  una relación tormentosa con una chica de fuera, que pasaba temporadas en casa de sus abuelos, él se enamoró locamente ,pero para ella tan solo fue un pasatiempos ,un día dejó de  viajar al pueblo, los abuelos decían  que se había marchado a estudiar lejos, nunca se despidió de él, desapareció sin mas, por lo que el muchacho se lo pensaba mucho antes de tratar a una chica.
 Adquirieron  un pequeño piso, poco a poco lo  acondicionaban  su gusto. Se aproximaba el día, todo debía estar perfecto, Sara eligió un vestido precioso, parecía una muñeca con el, esperaba ansiosa unirse para siempre al hombre de sus sueños. Casi sin darse cuenta en unas  horas se convertirían en  marido y mujer, eran inmensamente felices, lo tenían todo a punto, el banquete se celebraría en un restaurante en el campo, sería una celebración intima, la familia más cercana y algunos amigos. A los pocos meses de la boda, Sara  perdió su empleo, decidieron  cerrar la peluquería, Guillermo le sugirió quedarse con ella, a Sara sentí un poco de temor ese proyecto demasiado  era grande para ella, después de meditarlo, le pareció buena idea, ser propietaria de la peluquería, siempre lo soñó, pero nunca imaginó que ese sueño sería real algún día, con gran esfuerzo, costearon el traspaso, ahora a trabajar duro, pues había que mantener a la clientela.

Entre los dos consiguieron una buena vida, a pesar de que les ilusionaba la idea de ser padres, los dos sabían que por el momento no podía ser, así pasaron siete años. Sara comenzó a sentirse mal, tenía todos los síntomas de  estar  embarazada. Visitaron al ginecólogo ,después de explorarla, lamentablemente no era así, le diagnosticaron una grave enfermedad, que la iría dejando vegetativa ,desgraciadamente, su proceso era muy rápido, en pocos  se vio obligada a  deshacerse  de la peluquería, le era imposible pasar tantas horas de pie, además sus manos no respondían como debían, Guillermo decidió que con el traspaso del negocio de Sara, él podría establecerse por su cuenta, era un buen albañil, desde un tiempo le ofrecían pequeñas  faenas de particulares era conocido en el oficio  ,sabía que no le faltaría el trabajo, así también estaría más libre para ocuparse de Sara, su esposa  necesitaba cada día más  de sus atenciones, Guillermo,  desesperado, no sabía qué hacer, buscó a una persona que le ayudará, a él le sobraba el trabajo, su negocio funcionaba muy bien, quería dar a su esposa los mejores cuidados, a pesar de ser un hombre fuerte, cayó en una depresión, ver a aquella mujer que era tan bella que se convertía en una sombra de sí misma, ahora que lo habían conseguido todo, una vivienda preciosa, un negocio prospero, habían disfrutado  unos años muy buenos, viajando, divirtiéndose, también trabajando mucho y todo se desmoronaba, cambiaba los logros  por  lo que era más importante para él, su amada Sara, él sabía que se acercaba el momento de la marcha de ella. Los ingresos en el hospital era  más frecuentes, en el último pocas esperanzas le dieron, pero él necesitaba saberla feliz, ella también sentía que llegaba el fin.

  A Sara apenas le quedaban  fuerzas, seguía siendo hermosa, aunque era una rosa marchita, tomó la mano de esposo, sentado junto a la cama, se despedía de él, le rogó  a su esposo que cuando ella ya no estuviera ,buscará una buena mujer que le diera los hijos que ella no pudo, él era joven, tenía una vida por delante, merecía  ser feliz, más de lo que fue con ella si eso era posible, no quería que la llorara, eso no la haría regresar, debía seguir adelante, ella siempre le guiaría, Guillermo no podía contener las lágrimas, ante  la entereza de ella, lo acarició y le regalo su última sonrisa. Por la mañana, cuando la enfermera que se ocupaba de ella fue a hacerle la higiene, se alarmó al ver su respirar muy suave, avisó a Guillermo, al entrar él, la besó en la frente, ella murió dulcemente, su vida se desmoronó, acababa de perder su razón de vivir, sin ella   nada merecía la pena, aquel bello sueño, ahora era una pesadilla.  En unos instantes llegó la familia de Sara, abrazaban a Guillermo, era un hombre derrotado, hundido, en esa desesperación le pareció escuchar la voz de Sara que le decía 'vive por mí, se feliz', Guillermo creía  que ya había enloquecido, que haría sin ella.

Unas semanas después, en soledad, intentaba ordenar sus ideas, pensar que hacer, no podía seguir en esa casa con tantos recuerdos, pero allí estaba la esencia de Sara, se sentía confuso, solo quería llorar, dormir, esperando al despertar verla allí, frente a él sonriendo. Eran  muchas noches en vela, le era imposible conciliar el sueño,  descuidaba  el negocio, su aspecto, todo, pero hoy el agotamiento le venció, y quedó dormido  en el sofá, soñó con Sara, ella le decía que regresara a su pueblo, allí encontraría su camino, despertó sobresaltado, no sabía si era solo un sueño o Sara estuvo allí. Decidió seguir las palabras de Sara o de su subconsciente, vender la casa, trasladar su negocio al lugar donde estaban sus raíces y continuar  con su vida.

A su llegada le esperaban sus padres, aunque no pensaba quedarse mucho tiempo con ellos, en unos meses,  todo le marchaba de nuevo como antes, pero le faltaba lo más importante para él, su gran amor, Sara. Al año de instalarse en su localidad natal debía buscar  secretaría, su hermana ocupaba ese puesto mientras preparaba su boda, en cuanto  contrajo matrimonio, dejó el empleo. Esta tarde tenía una entrevista con una chica aspirante al empleo, a la hora prevista entró en su oficina una mujer, de su edad, morena y bastante atractiva, conversaron cerca de media hora, su currículo era perfecto, perdió  el trabajo  unas semanas antes, su jefe la acosaba, como ella no accedía a sus peticiones la despidió con un motivo absurdo, al ver su oferta y decidió presentarse, ahí estaba su  secretaría y la mujer que con el tiempo llenaría su corazón.
En la vida todo sucede por un motivo.
Magda Jardí

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