jueves, 30 de julio de 2015

La mujer más hermosa

"La mujer más hermosa es la que ama, porque la belleza más autentica se la brinda el amor. Aunque ames en silencio, aunque te enamores de un sueño, aunque ames sin saber si sos correspondida, vivir enamorada te hará feliz; o al menos más dichosa de quien se ha negado al amor por no sufrir un desengaño" 
Néstor O Salgado​

domingo, 26 de julio de 2015

Seguir su camino



El día es gris y melancólico Fernando pasea con su pequeño, absorto en sus pensamientos, tan solo pendiente del niño, una voz de mujer lo  retorna a la realidad, lo cierto es que su situación no es fácil, solo con su hijo de  poco más de   un año, no puede evitar pensar en su madre, ella  sacó adelante a sus hijos sola e hizo un trabajo excelente, lástima que ya no esté sería su gran apoyo, porque los padres de Ana, su esposa, nunca lo han aceptado y ahora que ella falta se han alejado totalmente ni siquiera se preocupan por su nieto, cuando es lo único que les queda de ella.

 La mujer se acerca a Fernando, se da a conocer, es Lola  una vieja amiga de Ana, él no la recuerda pero salían en grupo cuando la conoció, eran poco más que unas niñas,  Lola no sabía cómo contactar con él, no se atrevió a preguntar a los padres de Ana, recordó que vivía por esa zona, en una ocasión que Ana y ella se encontraron en un centro comercial, Ana resplandecía de felicidad estaba recién casada con él, tomaron café y charlaron , le comentó donde vivían por si un día le apetecía visitarlos, pero Lola solo estaba de paso en Barcelona,  vivía  en Sevilla trabajaba  en un laboratorio farmacéutico, se despidieron y sin darse los teléfonos como pensaban hacer, desde entonces no viajaba a Barcelona, aquí no le quedaba familia, después de diez años había decidido regresar a su tierra en Sevilla no la ataba nada, tras una discusión con su pareja de muchos años cada cual tomó su camino, al llegar a Barcelona por unas conocidas conoció la noticia de la muerte de Ana, ellas desconocían su dirección solo sabían que era cerca de Plaza Universidad, Lola siente la angustia de Fernando, contempla al pequeño Jorge, es un niño precioso, Fernando sugiere a Lola sentarse en un  banco, es la hora de la merienda del niño, después el niño se duerme y ellos pueden conversar, Fernando está agotado emocionalmente, necesita de una amiga, Lola lo invita a cenar a su casa, a Fernando no le parece mala idea, pero temprano por el niño, si a ella le parece bien, mejor cenarán en casa de Fernando, Lola acepta con la condición de ocuparse ella de todo, mientras Fernando atiende a  su hijo, su baño antes de cenar,  le da su comida y lo arregla  para dormir, ella se acercará al supermercado y después preparará la cena.

Fernando sonríe después de mucho tiempo con el rostro sombrío, hablan de Ana, Lola quiere saber, ellas fueron grandes amigas, pero sus destinos las alejaron, recuerda aquella tarde en la discoteca  cuando Fernando y un amigo se acercaron a su grupo, allí estaba Ana, Lola, Nuria y Tere, los dos chicos iban por Ana, pero ella escogió a Fernando, tenían dieciocho años, desde ese día no se separaron, Fernando se disculpa pero no la recuerda, con Tere siempre han mantenido contacto, es la esposa de su amigo,  entonces era una chica  muy descarada, que siempre tenía algún dicho para él, Lola le pregunta que pasó con Ana, con la voz entrecortada Fernando comienza a hablar, ‘Ana soñaba ser madre tras cinco años de matrimonio pensaron que era buen momento, en dos meses estaba embarazada, aún se veía más guapa, Fernando suspira conteniendo el llanto, entraba en el tercer mes, se sentía algo indispuesta, tenía cita con su ginecólogo al siguiente día, debían hacerle unos exámenes para asegurarse que todo marchaba bien, el doctor intentó no asustarla diciéndole que era algo rutinario, los resultados llegaron rápidos le diagnosticaron cáncer de cuello de útero,  nos explicaron los riesgos, pero la decisión era de ella, Ana siguió adelante con la gestación, estaba convencida de que nada podía pasarle ni a ella ni al pequeño, Ana sufría lo inimaginable y sus padres en lugar de ayudar la hundían más, el parto se le provocó al octavo mes, el tumor crecía, el niño nació bien, a ella debían practicarle  un tratamiento extremadamente agresivo, permaneció tres meses hospitalizada, no podía ver a su pequeño, su familia me acusaban de haber permitido esa locura, los doctores aclararon que no  había  relación el embarazo con la enfermedad, el diagnostico era poco esperanzador, nos permitieron llevar al niño por unos minutos, ella lo vio un momento el día del parto, el bebé cumplía los seis meses y no conocía a su madre,a  los pocos días fallecía’, Fernando llora amargamente, Lola le ofrece su ayuda con Erik, ella comenzará de cero en Barcelona, dispone de tiempo libre, sin darse cuenta es medianoche, Lola se va, vive bastante lejos, Fernando se ofrece a llevarla a casa, el niño duerme, pero ella prefiere tomar el metro a que deje al pequeño solo, en la puerta se despiden con un beso en la mejilla.

La amistad entre Lola y Fernando crece, las habladurías también, una tarde Esperanza, la madre de Ana visita a Fernando, ni siquiera pide ver a su nieto, aclara a Fernando el motivo de su visita, le ha llegado el rumor de que ya ha sustituido a Ana por una vieja amiga de ella o quizás de él, Fernando invita a Esperanza a marcharse sin articular palabra, cierra la puerta ,  la desesperación le vence, acaba de decidir algo que lleva un tiempo pensando, su hermana Celia le propuso trabajar en la empresa de su esposo en una localidad de la provincia de Gerona, ella se haría cargo de Erik estaría en familia, Celia tiene dos hijos de dos y cuatro años y a Fernando le vendrá bien alejarse de todo aquello, llama a Celia por teléfono, solo necesita el tiempo que en su empresa le pidan para dejar el trabajo y viajará hacia allí, no soporta más aquella vida, solo desea un poco de paz y que su hijo crezca feliz, se lo debe a Ana que lo dio todo por el niño.

Al día siguiente, Fernando regresa del trabajo después de recoger a Erik en la guardería, los espera Lola sonriente, dan un paseo, Fernando le dice que el próximo viernes deja Barcelona, Lola lo mira sorprendida, en estos dos meses han pasado mucho tiempo juntos y no le había comentado nada, a Fernando no le apetece esa conversación, prefiere no escuchar  algo que no desea saber , pero Lola no piensa callarse, ella esperaba que la viera como una amiga especial, conquistar un amor que en otro tiempo no logró, ella imaginaba unos sentimientos por parte de él que no existían, a Fernando se le acaba de confirmar lo que intuía, Lola lo buscó con la intención de ocupar el lugar de Ana, que como bien le advirtió  Tere, Lola marchó a Sevilla para alejarse de ellos no soportaba que eligiera a Ana, siempre se sintió celosa  de ella, Ana nunca conoció la verdad del alejamiento de Lola,  Fernando le da las gracias a Lola por su compañía en este tiempo, pero será mejor que se marche, la mujer se aleja muy molesta. Fernando mañana por la  tarde llevará a Erik con Celia, es mejor pasar solo estas dos semanas, tiene mucho que hacer y le resultaría difícil atender a Erik como es debido, en cuanto dejé atrás esta cruel  etapa de su vida recuperará la paz, la que compartía con Ana y a su marcha se llevó con ella, él sabe que Ana siempre estará a su lado, pero la vida continua y hay que seguir el camino que ella va trazando.
Magda Jardí
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miércoles, 15 de julio de 2015

Un amor de revista

Ágata, es una escritora revelación, acaba de publicar su primera novela con gran éxito, su lucha por ser reconocida en el mundo de las letras ha dado su fruto, esta noche, como tantos fines de semana, sale de fiesta con un grupo de amigos, entre ellos el actor de moda Daniel Costa, la fiesta acaba en un After Hours cerca de la playa, Ágata, Daniel y dos amigos  pasean frente al mar, un caluroso día comienza, tomarán  un café antes de regresar a casa, a pesar de que el sueño es evidente, aún les quedan fuerzas para seguir un tiempo más, tras unas risas, al acabar sus cafés llega el momento de irse a casa.

Son las dos de la tarde, Ágata duerme plácidamente cuando el teléfono turba su sueño, es Oscar su editor, diciéndole que en diez minutos llega a su casa, un periódico ha publicado una noticia que le interesa, Ágata apenas consigue entender las palabras de Oscar, se levanta, se cubre con una bata y espera al hombre, al llegar Oscar con el periódico en la mano,  parece eufórico, ella se pregunta que será tan importante, Oscar deja el periódico sobre la mesa, en la primera página, una gran foto de ella y Daniel Costa bailando, otra en la que es evidente la complicidad entre ellos, un titular jugoso,’ Sorprendido el  sensual actor Daniel Costa con la escritora de moda  la atractiva  Ágata Valls en una fiesta mostrándose muy cariñosos, ¿será el romance del verano?’, Oscar sonríe malicioso Ágata observa asombrada, no entiende  en que se basan para tales afirmaciones, además de publicar esas fotos sin permiso , en ese mismo instante el teléfono interrumpe la conversación, es Daniel acaba de ver la noticia, a él le parece divertido, ambos acaban riendo, Oscar piensa que puede ser beneficiosa esa noticia, contactará con el representante de Daniel.

Sigue el revuelo con el supuesto idilio entre Ágata y Daniel, la agenda de ella está al completo de entrevistas promocionales, aunque dispone de poco tiempo libre,  entre su trabajo de periodista y la colaboración semanal en una revista literaria, intentará cumplir con todos los compromisos, invitaciones a eventos, entrevistas promocionales, intentando dejar al margen su vida privada que ella cree que no interesa a nadie, pero repentinamente ya no es así. El viernes noche, acude a una fiesta organizada por una revista de actualidad, Daniel también está invitado, por lo que van juntos, no entienden el motivo del baño de fotos, son asediados por los periodistas, al día siguiente de nuevo en portada con el titular, ‘Confirmado el idilio entre Daniel Costa y Ágata Valls’, el libro de Ágata escala puestos entre los más vendidos, ella no sabe que responder ante la repetitiva pregunta de su relación con Daniel, es su amigo desde la infancia, Daniel comienza a molestarle tanto especular con su vida y sus amores, hasta este momento había logrado sobre guardar su intimidad, es un hombre discreto, en los años que lleva en el mundo del cine y el teatro siempre se había respetado su terreno personal, tanto bombardeo de preguntas a los dos por ser amigos compartir buenos momentos, algo que hacen desde siempre, en ningún momento se han parado a pensar que quizás alguien sufre con todos estas habladurías, son meses en los que Ágata evade la pregunta .

Esta noche Daniel y Ágata acuden a la presentación de una obra de teatro pero Daniel no acompaña a Ágata, esta va de la mano de Eduardo Martí, un periodista con el que colabora y ha conquistado  el corazón de la bella escritora, en el teatro se saludan amigablemente con Daniel, aunque en un periódico del día siguiente se publica una foto de los tres en círculo y el titular’ Agria discusión entre Daniel Costa y el anónimo acompañante de Ágata Valls’, es la gota que colma la paciencia de la escritora, habrá que tomar medidas, esto no puede continuar, aunque suponga perder la privacidad  de Daniel, deciden reunirse y buscar soluciones, el encuentro será en el despacho de Pablo, del representante de Daniel, viendo a los dos bastante molestos, Pablo intenta tranquilizarlos, les aclara que aprovechando el revuelo de las primeras fotos y el efecto decidieron junto a Oscar, el editor de Ágata el alimentar la noticia, por ese motivo coincidían en tantos eventos, formaban una pareja perfecta aunque no fuera real, Daniel propone acabar con aquel invento, como anécdota estaba bien, pero el historia dura demasiado, siendo entrevistado para programa de corazón y hacer público que  es homosexual, nunca lo ha ocultado, aunque piensa que es algo que pertenece a su vida privada que guarda con mucho celo, pero lo han vendido como a un galán seductor   y si desvela su homosexualidad  quizás caería su tirón, aunque sabe que no le faltará el trabajo es un actor excelente, él aceptó callarlo por mantener al margen a su amor, simplemente protege  a Carlos, su pareja durante ocho años, amigo también de Ágata, gracias al acuerdo entre Pablo y Daniel  nadie se ha fijado en él cuando aparece en todas las fotos de la pareja en grupo, siempre está  junto a Daniel,  Carlos  se ha mantenido en segundo plano, es un hombre discreto,  pero ya está cansado de todo esto, prefiere perder a Daniel antes de que su vida sea un circo, Ágata también ha mantenido silencio por respeto a Carlos, para evitar ser  perseguido por la prensa, Pablo les pide disculpas, escribirá un comunicado en el que se aclarará que aquello solo fue un amor de revista, que Daniel comparte su vida con una pareja anónima y Ágata mantiene una relación con el periodista Eduardo Martí.

No estuvo bien mantener   un mal entendido, faltó muy poco para romper la relación de Daniel y Carlos, las mentiras no llegan a buen puerto, tan solo pueden causar dolor. Daniel logró seguir con su vida tranquila junto a Carlos y Ágata pasea públicamente su amor con Eduardo sin  que sea cuestionada la veracidad de esa relación ni incomodas preguntas.
Magda Jardí
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domingo, 5 de julio de 2015

Pesadilla por amor


Mariola  es una mujer cercana a los cincuenta años,  tras un matrimonio difícil del que salió bastante dañada vive una soledad a la dice adorar aunque no es así, simplemente intenta protegerse, es una romántica soñadora, aficionada a la Literatura como lectora y tal cual se denomina intento de escritora,  imagina conocer a su príncipe azul, quizás lo tiene más cerca de lo que ella piensa pero prefiere ignorarlo , vivir un amor loco, el que no disfrutó en su juventud, el que ella misma describe en sus narraciones.

Conoció a Víctor, el que fue su esposo en la boda de unos amigos, compartían mesa, a los veintiocho años era un hombre interesante y más para una chica de veinte años, en esos momentos Víctor mantenía una relación que se rompía, por eso su pareja no le acompañó, Víctor y Mariola no se separaron en todo el día, la fiesta acabó de madrugada, Víctor la acompañó a casa en su coche antes de despedirse le pidió su teléfono, ella fascinada no dudó en anotárselo, Víctor acarició los labios de Mariola con los suyos , sonreía  al ver la cara de sorpresa de ella saliendo del coche suspirando, se enamoró, siente   haber encontrado  al amor de su vida, ella siempre creyó  en el amor a primera vista, su teoría era que esos amores son los más reales, nada menos certero, algo que el tiempo le demostró.

El domingo lo pasó soñando con él, perdida entre  fantasías,  le contó  la historia a su hermana Celia dos años mayor que ella, Celia le aconsejó que se olvidara de ese hombre era mayor y tenía pareja, tan solo tonteo con ella, pero Mariola se había enamorado. La semana fue eterna para ella comenzaba los exámenes finales ahora no era momento de perder el tiempo, si lograba su título de Educadora Infantil la  esperaban en una de los mejores escuelas de la ciudad, donde realizó las prácticas y quedaron maravillados con ella, a pesar de que sus pensamientos se alejaban de los estudios aprobó con excelente nota, aunque ella se sentía triste al no recibir noticias de Víctor, su hermana tenía razón, finalizó el curso, comenzaron las vacaciones, Mariola salía con sus amigas, pasaban las mañanas en la piscina, por las tardes ella dedicaba un tiempo a escribir , después veía a su amiga de la infancia Laura los dos disfrutaban caminando frente al mar y conversando, Mariola no dejaba de hablar de Víctor, Laura intentaba distraerla contándole historias, habían pasado dos semanas desde que lo conoció cuando estaban las dos chicas tomando un refresco en una terraza y a Mariola le sonó el teléfono  su rostro se iluminó era Víctor, la invitó a salir el sábado por la tarde, ese fue el comienzo de su historia.

Durante los tres años que duró su noviazgo con  Víctor vivía entre nubes de algodón, a pesar de las advertencias de su familia y los intentos de Laura de hacerla abrir los ojos a la realidad, en su veinticuatro  cumpleaños Víctor le propuso matrimonio que ella aceptó sin dudar,  la convenció de buscar vivienda y un trabajo en otra ciudad, algo que con su currículo no le resultó difícil,   en seis meses eran marido y mujer, poco duró la luna de miel para Mariola.
El primer año de la boda Mariola se desvivía por complacer a su marido en todos los aspectos, incluso toleró alguna que otra falta de respeto física y psicológica, que con el tiempo se convirtió en algo habitual  que a ella le molestaba, comenzó a sentir incomodidad pero era un hombre muy astuto y sabia como anularla interpretando su papel de  amante esposo, a pesar de ser el mismo diablo ella lo amaba ciegamente, retomó sus costumbres anteriores a su matrimonio, como  dejar de salir  con ella para encontrarse con  amigos o eso decía él, en alguna ocasión Mariola escuchó conversaciones telefónicas de las que era fácil deducir que al otro lado hablaba una mujer, Mariola calló y guardó para ella el infierno que comenzaba convencida de  que pronto pasaría, culpaba de ese nerviosismo a temas de trabajo que lo descontrolaban,   hasta que una noche llegó pasado de copas y sin intentar ocultar su estado, como en otras ocasiones, entró tambaleándose, hablando incoherentemente, oliendo a perfume de mujer, la miró con desprecio  dedicándole palabras soeces, Mariola se apartó dejándole paso, pero él buscaba pelea, la empujó hacia la habitación, golpeándola, arrancándole la ropa y la forzó no era habitual pero tampoco la primera vez, hasta entonces  siempre la convencía de que  todo iba bien, pero ese día todo fue muy distinto,  el dolor  y el miedo eran testigos ,  ella lloraba y el reía a carcajadas insultándola   como si fuera una prostituta, Mariola arrinconada en una esquina de la habitación esperó a que se durmiera eran tres años de sufrimiento y mentiras, finalmente abrió los ojos a  la realidad, como una lluvia fría cayeron sobre ella las palabras de Celia, los consejos de Laura, de la que Víctor tildó de  mala influencia para ella, a pesar de la prohibición de su esposo cada tanto llamaba a su amiga, el temor de sus padres, Víctor logró alejarla de todos al trasladarse a cientos de kilómetros,  su vida se limitaba al  trabajo y su hogar, salían en contadas ocasiones paseando   esa caricatura de amor, envidiado por muchos, él vendía la imagen de felizmente  casado, tras esa mascarada se ocultaba un hombre mezquino, amante de la vida disipada, aunque nunca dejaba un cabo suelto su verdadero yo lo liberaba  en otra  ciudad distanciada de  donde vivía con su esposa, necesitaba mantener la imagen de hombre cabal para proteger su buena reputación de abogado, Mariola sin temor, recogió lo más imprescindible y abandonó la casa, después de aquella noche, él no la buscaría si ella hablaba él se hundía y estaba dispuesta a todo, demasiados años soportando a ese necio, necesitaba sanar de aquella relación dañina, pero debía hacerlo sola, caminó hasta la estación de ferrocarriles, compró un billete hacia un lugar lejos de todos, una vez allí llegarían las respuestas, nunca es tarde para comenzar a vivir.

 Sentada frente al mar, el compañero de sus días, disfruta del sonido de las olas, atrás quedó su pesadilla, aun le avergüenza pensar lo ciega que estuvo y se pregunta ¿porque al tan hermoso como el amor puede ser tan dañino.. ?han pasado cinco  años, sigue con su trabajo de educadora infantil, colabora en una revista de la ciudad, escribe bonitos relatos, ha logrado publicar una novela con el  seudónimo de Marcia Libertad, tan solo sus familiares más allegados y su amiga Laura están al corriente de lo sucedido pero desconocen donde su ubicación,  al llegar a la población conoció a José, su gran amigo, él es quien la hace sentirse viva y quizás un día ella olvide los fantasmas de ayer  y llegue a ser ese anhelado príncipe azul .
Magda Jardí
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domingo, 21 de junio de 2015

Cada persona llega en su momento.



Ernesto es un hombre amante de la soledad y la vida tranquila a pesar de su facilidad para las relaciones sociales. Por su trabajo en el banco, a diario trata con infinidad de personas, pero en su vida privada, prefiere  relacionarse poco. No es aficionado de la vida nocturna, ni de los bares y discotecas, los fines de semana, los pasa en casa leyendo, escuchando música o viendo alguna película, en alguna ocasión va al cine o  visita alguna exposición, disfruta de los  paseos cerca del mar, es lo que suele hacer los domingos de mañana, pasear hasta el  puerto, tomar un refresco en el bar de los pescadores, le es grato el ambiente, de regreso a casa, pasa por una rotisería y compra el almuerzo a capricho. Es un hombre atractivo, al que las mujeres intentan acercarse, pero  no les resulta fácil, tiene una amiga, Vicky, es como una hermana para él, con ella conversa de vez en cuando, no le  interesa  conocer a otras mujeres, Ernesto en la adolescencia, tuvo una relación con una chica del barrio, Cris, fueron novios durante , cinco años, comenzaban a hablar del futuro, pero ella un verano, conoció a un muchacho inglés donde pasaba sus vacaciones, del que se enamoró y en pocos meses dejó todo para ir a vivir con él a Londres, desde entonces se cerró a las relaciones, por lo menos serías.

Ernesto, acaba de almorzar, toma su café frente a la televisión y sin poderlo evitar, el sueño le vence, cuando el timbre lo desvela, un tanto desconcertado, se dirige a la puerta, no suele recibir visitas y menos a esas horas, al abrir, se sorprende viendo a una bella mujer, su rostro es el más dulce que jamás tuvo frente a él, se presenta, es Caro, acaba de instalarse en el piso de al lado, salió a toda prisa y se le cerró la puerta, quedando en la calle sin llaves, como los dos pisos comparten balcón, separados por un pequeño muro, ella pensó, si él se lo permitía, saltar y así poder entrar a su casa ,Ernesto prefiere  ser el quien salte y abrir la puerta desde dentro, a Caro le parece bien, aunque no quiere causar molestias, sin pensarlo así lo hace ,la puerta del comedor está  cerrada, pero ve abierta  la ventana de la habitación, no es  muy grande, aunque puede acceder desde allí a la vivienda, aún  a medio organizar, muchas cajas por desembalar, llega hasta la puerta  Caro, entra, muy agradecida y en compensación por las molestias ,le ofrece un café, ya que el suyo ha quedado sobre la mesa y ya estará helado, Ernesto acepta encantado, sentados  en la mesa del comedor charlan frente a una taza de café humeante, son  los únicos muebles que por el momento hay  en la casa, el comedor y la habitación.

 Caro, llegó al edificio dos días antes, le cuenta  a Ernesto que se separó  de su esposo hacía pocos meses, la había maltratado física y psicológicamente durante bastante tiempo, hasta que ya no podía ocultar ni soportar más aquella situación y sin pensarlo, denuncio aquel hombre que en otro tiempo decía amarla, pero ahora era un monstruo y abandonó su hogar, con la ayuda de su hermana, que la acogió por un tiempo, pero ese hombre, iba en su busca una y otra vez, hasta que en una ocasión, la esperó en la puerta de la casa de la hermana, arrinconándola en la entrada, la golpeó con rabia e insultándola sin pudor, su cuñado llegó  en aquel momento, al intentar socorrerla también lo agredió, un vecino llamó a la policía, siendo detenido el tipo, el juez dictó orden de alejamiento, aunque de poco servía, en pocos meses obtuvo la separación, por lo que buscó donde recomenzar y liberar a su familia de aquel sin vivir, así acabó en el bloque de Ernesto, que era el barrio más cercano a su trabajo.

La afinidad entre los dos es  evidente, cuanto más se conocen más   a gusto juntos, Ernesto hacía años que no sonríe  como ahora, incluso ha recuperado su coquetería masculina, aún le da  un aire más interesante, pasan  las tardes juntos, en casa del uno o del otro, Ernesto, la ayuda  a decorar el piso y ella a escoger nuevo vestuario, Caro piensa  por qué  no se habrían encontrado antes pero cada persona llega cuando en su momento, es el destino.

Una tarde, Ernesto, llega de un almuerzo de empresa, se ducha tranquilamente, por el silencio en casa de Caro, supone  que no está, pero repentinamente un grito de la mujer, alertado, escucha atento, , discute  con un hombre, las palabras que él decía son  duras y ofensivas, el ruido comienza a ser preocupante ,golpes en las paredes, objetos cayendo al suelo y Caro llorando, Ernesto incapaz de  quedarse de brazos cruzados, piensa  lo peor, necesita  ver qué sucede , como la primera vez, saltará  por el muro del balcón, la puerta del comedor está abierta, entra  sin problemas, lo que ve  es  terrible, el ex esposo de Caro .la  coge  por el cuello, mientras la golpea, ella no puede  defenderse, cuando el hombre ve aparecer a Ernesto como furia, empuja a la mujer huyendo  de allí. Ernesto abraza a Caro aterrorizada, en estado de shock. Hay  que denunciar, Ernesto llama a la policía, tras la denuncia, es detenido el agresor, confiesa  haber  seguido los movimientos de  Caro, conocía su amistad con Ernesto, al ver aquel día que no llegaba a la hora acostumbrada, decidió darle un susto a la mujer,  pero como era habitual en él, se le fue de las manos, si Ernesto no llega en ese momento, quizás Caro no lo cuenta, a causa de los golpes tenía  dos costillas rotas, el cuerpo repleto de cardenales,  totalmente dolorida y destrozada emocionalmente, ella que pensaba que aquello ya pertenecía al pasado  y revivió ese infierno.

Ernesto se hace  cargo de ella, mientras se recupera, ayudado por Vicky, que se ocupa  de ella, mientras Ernesto trabaja. En unas semanas, Caro se recupera, su ex marido, cuando cumpla el  año de cárcel, debe  mantenerse a más de 1000 km de ella, o su condena de cárcel será  muy larga, por lo que  dejará  la ciudad para siempre.

 Con el tiempo las heridas sanan, Caro, nuevamente  es la mujer alegre que conoció Ernesto, entre ellos el amor es evidente, no se separan  en ningún momento, Ernesto necesita decirle lo que sentía por ella. En su paseo de cada atardecer por el puerto, sentados  en un banco frente al mar, Ernesto va a  abrirle su corazón, pero caro, con  un dedo en sus labios, haciéndole callar es  ella la que habla le dice cuanto lo  ama, lo que significa para ella, allí mismo se besan  apasionadamente mirándose a los ojos, después  caminan  de la mano de regreso a casa, ya anochece se miran felices, llegan al portal, entran  al ascensor, imposible  dejar de besarse, Ernesto acompaña a Caro a su puerta ,ella coqueta, le invita a la último café de la tarde, ya dentro de la piso ,Ernesto la toma entre sus brazos, la pasión les vence, juguetean, la ropa va cayendo   entre besos y caricias  bajo las sabanas se aman locamente, tanto tiempo esperando el momento, Ernesto le promete a Caro, que aquella era la primera noche del resto de sus vidas.

A los pocos días ,Caro se traslada  a casa de Ernesto, allí vivirían desde ese momento .Las malas lenguas, esas que siempre están pendientes de las vidas ajenas, porque las suyas son muy aburridas, no creen que esa relación vaya en serio, sin conocer a Caro, murmuran  que está con él tan solo por el dinero  que suponen  tiene, un hombre solo, trabajando y con una vida austera como él, nada bueno puede  buscar una mujer como aquella, no les dan  más de un año juntos, pero su amor es  sordo a esas personas.
A Caro y Ernesto les esperan muchos años  de  feliz convivencia, con la llegada de dos hijos y cuatro nietos , compartieron sus vidas hasta el fin de sus días.
Magda Jardí
 ©Derechos reservados

domingo, 7 de junio de 2015

Ahora es para siempre




Tras algunos años de alejamiento Cristian y Lola se reencuentran, fueron algo más que amigos cuando ambos estudiaban en la Universidad, pero al acabar los estudios sus caminos se separaron,  Cristian aceptó un buen  empleo en Bruselas en  un prestigioso laboratorio farmacéutico  era una buena oportunidad que no pensaba dejar escapar, Lola  trabajaba a  en una escuela de primaria siguió con su vida en Barcelona.

Lola a los pocos meses inicio un relación  complicada con David , Cristian vivía para su trabajo, al principio mantenían el  contacto, pero poco a poco se perdió, la vida de Lola era difícil, sus padres murieron en un accidente automovilístico y ella se hizo cargo de sus hermanos menores, David aprovechó el momento para pedirle matrimonio, así la ayudaría ,a ella no le parecía una buena idea  cada día se sentía más incomodad junto a él, pero aceptó su propuesta, durante diez interminables años soportó a ese hombre cruel junto a ella,  los más duros fueron los últimos, sus hermanos se independizaron, convivir  con él era el mismo infierno,  un día regresó del trabajo y allí estaba David con su equipaje, había conocido a otra mujer  y se marchaba con ella, así Lola quedó libre de ese individuo desequilibrado, comenzó una nueva vida en soledad.

 Una tarde paseando por el campo en busca de paz, se recostó bajo un árbol respirando aire puro, unas pequeñas aves revoloteaban canturreando, quedó con la mirada perdida mientras el pájaro cantaba una canción triste , necesitaba  encontrar una razón para vivir, los años junto a David borraron sus ilusiones ,ante ella pasó como una bella película su época universitaria, aquellos momentos junto a Cristian, preguntándose qué habría sido de él posiblemente habría formado un bonita familia , su vida sería más grata que la de ella. Cristian fue enviado por el laboratorio donde trabajaba a comprobar la efectividad de una vacuna experimental  a Etiopia, donde se estaba expidiendo una pandemia desconocida y allí se creó un retroviral con el plasma de un colaborador portador del virus, después de este viaje Cristian sintió que era el momento de regresar a casa, en la sucursal de  Barcelona quedó un puesto vacante, solicitó el traslado.

Cristian llegó a Barcelona, tras unos días de adaptación, la vida era muy distinta que en Bélgica, necesitaba saber de Lola, a pesar de que le llegó la noticia de su boda, quería verla, aunque fuera a lo lejos, caminó por el barrio donde ella vivía, poco había cambiado, entró a al  bar contiguo a la casa de Lola  a tomar café, ahora lo regentaba Paco el hijo del propietario, un buen amigo de ambos, se saludaron efusivamente mientras charlaban apareció Lola, como  todos los días antes de regresar al trabajo pasaba después de comer, sus miradas se encontraron, Cristian se dirigió hacia ella, estaba más hermosa de lo que él la recordaba, fundidos en un  abrazo, Lola le invitó a cenar esa noche.
Sobre las ocho de la tarde, Cristian nervioso como un adolescente en su primera cita, llama a la puerta de Lola, esta al verlo sonríe coqueta, después de una sabrosa cena que Lola ha preparado, conversan  largamente, Cristian relata a Lola sus andanzas en Etiopia,  le cuenta sus excursiones  le susurra al oído que’ una sombra en el desierto me recordó tú paso por mi vida’, sus bocas se encontraron, él la tomó entre sus brazos llevándola a la habitación donde se amarán con pasión como en otros tiempos, reviviendo su viejo romance, pero en esta ocasión  no piensa  separarse de ella. A las seis de la mañana, Cristian deja la casa de Lola bebe ir a trabajar, marcha en silencio intenta no despertarla, para Lola aún es temprano, esta tarde se mudará con ella, el bar de Paco está abierto, tomará allí su café mañanero, al verlo Paco sonríe, sabe que ha pasado la noche con Lola, los dos hombre charlan como hacían antaño, Cristian le cuenta que han retomado su historia, su reencuentro ha sido fascinante, le dice’ el amanecer nos sorprendió amándonos’, con esta frase Paco entiende que ahora es para siempre.
Magda Jardí
©Derechos reservados

domingo, 24 de mayo de 2015

El libro misterioso



Los años enfriaron la relación de Andrea y Julián, ella siempre soñó en  vivir un cuento de hadas, pero la realidad es muy  distinta, Julián es un hombre de carácter seco, con los pies en el suelo, amoldado a sus rutinas, observa distante a su esposa, ella aún  conserva un toque adolescente, a pesar de haber dejado atrás los treinta, es una mujer alegre y positiva, su pena es el no tener hijos después de visitar a diversos especialistas no existe anomalía  por parte de ella que le impida quedarse embarazada Julián nunca ha aceptado consultar  a ningún médico, aunque ella los anhelaba con el Julián del que se enamoró, aquel hombre que se perdió en algún lugar del tiempo, a pesar de que su vida es tan solo costumbre, Andrea aun suspira al tenerlo cerca, nunca dejará de luchar por ese matrimonio

En pocas ocasiones Julián invita  a Andrea salir de  paseo, al comienzo de su relación ningún fin de semana lo pasaban en casa, ahora Julián prefiere la paz de su hogar acompañado de un buen libro  mientras Andrea visita a su familia o va de tiendas con su hermana, pero esta tarde sorprende a su esposa, le propone acudir a  una exposición literaria, Julián aficionado a la Literatura, en su juventud  disfrutaba escribiendo , llegó a publicar un libro, Andrea encantada acepta, ambos caminan sin hablar, Andrea evitando la incomodidad de la situación tararea una canción, al  llegar a la sala, Andrea parece hechizada por un libro de relatos, Julián sonríe viendo el entusiasmo de su esposa  y se lo regala , Andrea se siente dichosa, algo que ya no recordaba junto a él.

El libro atrae con fuerza a Andrea, al acabar las obligaciones domesticas después de cenar, comienza con la  lectura, mientras Julián toma café frente a la televisión, ella se sumerge en aquel libro, Andrea no puede evitar pensar que ese libro cambiará su vida, cada noche necesita leer un capitulo, al dormirse se sumerge en el mundo de los sueños en los que Julián y ella son protagonistas de la historia que acaba de leer, al despertar gratas sensaciones la invaden, ve a Julián de otro modo,   más cercano, parecido al Julián que le robó el corazón, ella, sin darse cuenta  da vida a esas escenas que tanto le fascinan y su esposo, inconscientemente la sigue,  falta poco para el final de libro , Andrea desea que no acabe nunca, ¿será verdad que todo los cambios en su vida con Julián son a causa del libro?, una mañana de sábado  despierta sobresaltada, esta noche su sueño no tenía relación con el libro, ni aparecían en el Julián y ella, una lágrimas se deslizan por su dulce rostro, le llega un grato aroma a café recién hecho, Julián entra en la habitación sujetando una bandeja con dos tazas de café y unas pastas, es como si hubieran retrocedido en el tiempo, a aquellos días en los que eran tan felices,  parecían dos niños, cantaban por la calle, compartían el croissant mañanero que Julián salía a comprar y se lo llevaba a la cama, después de una pelea por el último trozo acababan   jugando  ente las sabanas, desde ese momento, su sueño se realizó, la lucha de Andrea dio su fruto, su vida de nuevo es la que parecía haberse perdido en el tiempo, parecía que ellos eran los protagonistas de aquel libro, Andrea y Julián engendraron a su hijo, ella se aferró a la idea de que fue influencia del libro, pero realmente la positividad , los deseos y el amor  de Andrea hicieron posible que todo regresará a su lugar.
Magda Jardí
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domingo, 10 de mayo de 2015

Mensaje en sus sueños


La tormenta desvela a Ana, los rayos iluminan  toda la habitación, a pesar de que no le causan temor, es inevitable recordar la tarde en que Esteban la dejó sola para siempre, en  su mente  la llamada en  que le dieron la noticia.  Al regresar del trabajo una tarde  de tormenta, le fue imposible controlar el coche en la carretera mojada, tras  fallarle los frenos, saltó sobre las vallas de seguridad cayendo por un alto terraplén, lo  encontraron  aprisionado entre los restos del automóvil, ella  entraba  en su octavo mes de embarazo, el sobresalto le provoco contracciones, adelantándose el parto, no pudo despedir a Esteban, la ingresaron en el hospital urgentemente, el parto era inminente y peligroso, Ana permaneció en cuidados intensivos durante tres semanas sin conocer y  abrazar a su bebé, arropada por sus padres, salió adelante, con esa herida en su corazón, a pesar de haber trascurrido cuatro años, aún permanece abierta, la presencia de su pequeño Dani  es su medicina, su razón para seguir viviendo.

Dani duerme tranquilo, Ana lo contempla y a pesar de que las lágrimas luchan por escapar de sus ojos, sonríe, es el vivo retrato de Esteban, piensa lo feliz que se sentiría con él al igual que ella, a pesar de la dura lucha que es ser padre y madre, Ana regresa a la cama, es muy temprano para comenzar su día y más  hoy que es sábado y no tiene que salir a trabajar. Ana observa la foto de Esteban que tiene en la mesilla de noche, con su imagen y la sensación de ser abrazada, se duerme plácidamente, Ana se sumerge en el mundo de los sueños…
Ana camina por la playa, como solía hacer con Esteban, allí está él esperándola, de pie, vestido de blanco, ella corre hacia él, se abrazan, Esteban acaricia el rostro de la mujer,  le susurra lo hermosa que está, cuanto la añora, de la mano pasean entre las olas, Ana solloza mientras relata a su esposo lo difícil  que es su vida desde que él no está, cuanta falta les hace a ella y a Dani, el hombre aprieta la mano  de Ana, ojala pudiera estrechar a ese diablillo y decirle tanto, siguen su paseo, Ana es feliz en esos instantes, Esteban la besa en la frente, él siempre los cuidará, la ayudará a hacer de su hijo un buen hombre, pero ella tiene una vida por delante, aunque jamás se olvide de él tiene que vivir y no encerrarse en los recuerdos, tras estas palabras la imagen de Esteban se va desvaneciendo y Ana despierta, lo busca a su lado desesperada, no está allí, es el sueño que se le repite en cada ocasión en que ella se siente desamparada, triste, solo cambia el mensaje de Esteban, Ana piensa que realmente no es un  sueño, sino un viaje de ambos a algún punto donde se encuentran , cuando comenzaron estos sueños, Ana despertaba asustada, fue al poco de morir Esteban, ahora ya son habituales incluso Ana los espera, porque los vive como si fueran reales, en esos viajes a donde sea, están juntos, incluso siente los besos.

Hoy Ana comienza el día con más alegría, a pesar de su melancolía, a las diez de la mañana, Dani aparece en la cocina, el olor del chocolate que prepara su madre le despertó, el pequeño abraza a su mamá, le dice al oído cuanto la quiere, el niño le cuenta que esta noche ha soñado con un señor como el que está en la foto con mamá, ella sonríe, Esteban también ha visitado a su hijo, ambos desayunan entre risas, la tormenta ha escampado, Ana decide salir con su pequeño, irán de compras a un centro comercial, entran en una tienda de ropa de niño, Dani ha crecido mucho, hay que comprar ropa nueva, siguen su ruta entre tiendas, Dani se ve feliz  algo que hace mucho bien a Ana, es la hora de almorzar, lo harán en un pequeño restaurante que ofrece un menú para niños  que a Dani le encanta, ambos charlan, el lenguaje de Dani es divertido para Ana, en ocasiones complicado de entender, aunque Ana lo consigue con facilidad, Dani da un salto de su silla, ha entrado al local una niña, Aida, compañera del colegio con su padre, el niño balbucea el nombre de su amiguita, la niña tira de su papá hacia la mesa en la que se encuentra Ana y su hijo, los dos niños locos de contentos al verse, Ana invita a Nicolás a compartir la mesa con ellos, él acepta, imposible negarse, los pequeños no parecen dispuestos a separarse. Ana y Nicolás,  se conocen de las reuniones escolares han  coincidido a la salida del colegio en alguna ocasión, él es divorciado, aunque la niña vive con él, la madre renuncio a la custodia, quería vivir libre, no ha visto a la niña desde que se marchó, de eso han pasado dos años, sin esperarlo es el comienzo de una hermosa amistad, Nicolás se había fijado en Ana desde que se cruzaron la primera vez en los pasillos del colegio y los niños corrieron a encontrarse, desde ese día comparten salidas  con el tiempo su amistad crece y se transforma en un profundo sentimiento.

Ana y Nicolás han decidido compartir sus vidas con sus pequeños, mañana Ana se traslada al piso de él, esta noche Ana sabe que soñará a Esteban, de nuevo su encuentro en la playa, Esteban al verla la besa, la abraza fuertemente y le dice adiós, ella entre lágrimas le susurra 'siempre te amaré', mientras   lo ve alejarse sonriendo, ya no le es necesaria su protección, Ana será feliz junto a Nicolás, Esteban ya podrá descansar.
Magda  Jardí
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domingo, 3 de mayo de 2015

Abuelita cuéntame un cuento.


La lluvia cae intensamente, Eva, tras los cristales de la ventana contempla la calle, un relámpago ilumina el salón, anunciando  al estrepitoso trueno que lo precede, Javi, el nieto de Eva, se abraza fuertemente a ella, Laura, la niña, se burla de su hermano, ‘miedica, miedica’, le dice, Eva sonríe, adora a los dos pequeños, pasan los sábados con ella, ese día su hogar se llena de luz y música, esos niños son sus estrellas, no puede evitar pensar lo feliz que se sentiría José, su esposo al verlos corretear y jugar por la casa.
Eva se dispone a preparar la merienda, un chocolate caliente, es perfecto en  un día lluvioso, a los pequeños les encanta, los dos sentados alrededor de la mesa, Laura le pide a su abuela que les cuente un cuento, Eva, asiente con la cabeza, mientras saborea una cucharada de chocolate, comienza su relato.

'Hace muchos muchos años vivía en una aldea  situada en un frondoso  bosque un hada llamada Lua, era muy bella, de negros cabellos y chispeantes   ojos verdes, cada atardecer, se adentraba en el bosque, allí permanecía hasta que anochecía, a su regreso,  en su mirada se  apreciaban  las huellas del llanto,  entraba en su casa y se escuchaban  sus suaves  gimoteos  hasta entrada la madrugada. Las hadas mayores intentaban averiguar que le estaba pasando a Lua , ella siempre ha sido una hadita muy alegre y desde unos meses es la imagen de la melancolía, ni siquiera  Florecilla, su gran amiga ha logrado que Lua le confíe  el motivo de su pena, por lo que han decidido llamar a Lua al consejo de hadas e intentar conversar con ella, quizás puedan ayudarla, pero la hadita le dice que todo va bien, simplemente en sus paseos al centro del bosque, sin proponérselo se queda dormida, a eso es debido su mal aspecto a la vuelta a la aldea, Ara, Vea y Clie, las hadas mayores, no creen las palabras de Lua, pero no pueden obligarla  a hacerlas participes de su angustia, simplemente le aconsejan que deje de visitar el centro del bosque, allí solo hay peligros para un hada joven , ella acepta el consejo, pero  no piensa acabar con sus paseos, en sus adentros piensa que eso sería morir.

Ha pasado una semana desde que Lua fuera llamada por el consejo de hadas, hoy regresa antes que nunca de su paseo, sofocada, corriendo velozmente, tras ella unos hombres del poblado, tratando de alcanzarla, Lua grita pidiendo auxilio,  el hada Ara, le abre la puerta de su casa para que ella se cobije allí, Lua abraza a Ara , esta al ver la palidez de su rostro y su expresión de terror, asustada, le pregunta a la joven que está pasando, sentadas frente a frente, Lua  sonrojada le explica que vive un amor muy hermoso con  Isi, un muchacho del poblado, el hijo del alcalde, las lágrimas al regreso de sus encuentros con él son debidas a que a Isi lo han comprometido con una joven de otro poblado, hija de un adinerado mercader, la boda está prevista para la próxima luna llena, a pesar de eso Isi seguía viéndola, se aman, ese amor es tan profundo como el lago Grande, que es inmenso, el padre de Isi está preparando los festejos, Isi le habló sinceramente a su padre, trató de que atendiera que no podía decidir su futuro por él, era una locura unir su vida a la de una desconocida por ningún  intereses  que no fuera el amor, desde aquel momento, comenzaron a seguirlo, averiguaron  la existencia de Lua, al no lograr alejarlo de ella, han intentado apresarla con la idea de encerrarla para siempre, Ara, abraza a la joven hadita, no puede luchar contra algo más fuerte que ella, esos aldeanos la dañaran, debe olvidar ese amor, no es para ella, Lua le recuerda otras historias de hadas con aldeanos, Ara  le pide que reflexione, si bien algunas hadas son felices junto a muchachos de la aldea,  sus amores fueron aceptados por las familias de ellos, el suyo  es una guerra, Lua se niega , está dispuesta a luchar por su amor, la joven hada es muy  testaruda, permanecerá en casa de Ara hasta que retorne la calma en la aldea de las hadas. Pasan dos días, Florecilla llama  insistente a la puerta de Ara, pregunta por Lua, un guapo joven la acompaña, es Isi, va en busca de Lua, al verse, se abrazan dulcemente, Ara los observa, le recuerdan a ella y a su gran amor, al tuvo que olvidar por temor, ha pasado su vida atormentándose por su debilidad y no escapar con él como le rogaba, Isi no está dispuesto a perder a Lua, ella es su razón de vivir, le propone visitar a su padre, si la conoce cederá, Ara, ve una locura en aquello, pero Isi piensa que obrando de manera correcta es como se logra todo lo que uno desea, su padre sabe que Isi está dispuesto a marchar lejos de él si no cede, la vida no es un operación financiera, no se puede obligar a una persona a encadenarse a otra si no existe amor, o un mínimo de cariño, Lua, está dispuesta a acompañar a Isi, saldrán en cuanto el día clareé.

Caminan por el bosque de la mano, Isi , se siente feliz, observa a la bella hada, siente que a pesar de seguirle sin pensarlo, el temor le acompaña, pero no tiene nada que temer, al llegar al poblado, Lua aprieta la mano de Isi con fuerza, él le sonríe, se dirigen  a la mansión del padre de isi, es un buen hombre, pero él, en su día siguió  el mandato de su padre y ha sido muy dichoso junto a la madre de Isi, al ver a Lua, comprende a su hijo, aquella hadita es pura dulzura, bella como una estrella, tras una charla con ella, el alcalde acepta la voluntad de su hijo, aunque el pierda la alianza con el mercader, los tiempos cambian y su hijo es lo primero.

Unos días después de conocer a Lua, Isi y su padre visitan a las hadas mayores,el mercader habla claramente con ellas, formalmente pide la mano de Lua, observan el rostro ilusionado de la hadita y dan su aprobación, acuerdan  organizar entre toda una bonita fiesta en el centro del bosque, donde Lua e Isi se encontraban, allí, el padre de Isi y Clie, el hada más anciana, celebrarán  una ceremonia de unión de la pareja, el amor venció, Lua e Isi disfrutaron  ese amor durante muchos años, hasta que la muerte de Isi les separó.'

Los niños  tomaban su  chocolate  pendientes de las palabras de Eva, que al acabar su relato, los contemplaba  feliz, en realidad ese cuento, era la historia de amor que ella vivió con su esposo  disfrazada, dándole ese punto de fábula, sabía que  José sonreiría al escucharla, él siempre dijo que su amor era un cuento de hadas.
Magda Jardí
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domingo, 5 de abril de 2015

El hilo de su destino



La melancolía oprime el corazón de Rosa, desde que su esposo falleció no encuentra su lugar, a pesar de que su vida junto a  él no fue fácil, pero tanta lucha por seguir a delante la ha agotado emocionalmente, siente un enorme vacío en su corazón, tanta soledad a lo largo de los años, pero ahora de nada sirve pensar como hubiera sido su vida si en lugar de tomar aquellas decisiones…, simplemente ha seguido el hilo de su destino, algo que ella bien sabe no se puede cambiar. Su hijo Oscar, es su gran apoyo, no vive con ella, pero no pasa un día sin que la visite o la llame por teléfono, Rosa se siente recompensada por su esfuerzo, prácticamente lo crió ella sola, su marido vivía solo por y para él, por tanto ella fue padre y madre.

Dejó tanto en el camino que no recuperará, porque el tren pasa por todas las estaciones pero si no tiene parada…pasa de largo, así se ve su vida Rosa. Su juventud pasó casi sin saborearla, ahora ya es una mujer madura con muchos sueños, pero quedarán en fantasías, acepta que el resto de su vida la acompañará  la soledad,  a lo que ya está habituada, no espera encontrar el amor, es algo que ha descartado, tras ilusionarse en un par de ocasiones, la primera con un hombre del que se alejó por temor, le recordaba a su difunto esposo, después un viejo amigo con el que compartía aficiones la buscó tras acabar una relación, pero ella intuyó que su único interés era pasar el tiempo con ella, Rosa no pensaba ser plato de segunda mesa, sabía que  él se esfumaría al encontrar una mujer de su entorno con la que mantener una relación seria, prefería conservar esa amistad, a pesar de la atracción entre ambos, él mismo le demostró sin palabras que estaba en lo cierto.
Rosa trabaja en una empresa  textil, su dos grande pasiones son el mar y la Literatura, pasa muchos momentos sentada en la playa con una libreta, allí encuentra su inspiración, ha comenzado a escribir una bella historia, cuando le es posible pasea hasta el mar, busca un rincón tranquilo y mientras disfruta de la paz del lugar deja fluir las letras.

Con la Primavera, la playa está  más frecuentada, a Rosa le gusta observar gentes de aquí para allá, en alguna ocasión ha escrito sobre alguna escena que ha presenciado. Hoy el día es casi veraniego, a media tarde Rosa llega a su rincón preferido, vestida con un vaquero y camiseta de manga corta, a pesar del magnífico día no apetece vestir con ropa más ligera, coloca su esterilla sobre la arena, saca de su bolso playero el cuaderno que utiliza de borrador, el sol, la brisa, el sonido de las olas,  es cuanto necesita, aquí se siente libre, absorta en su escrito, ajena al entorno, a pocos metros de ella un hombre cargado con un caballete y una tela se instala, es otro asiduo al paisaje marino, Jorge se ha fijado en Rosa, le ha llamado la atención desde la primera vez que la vio, aquella atractiva mujer escribiendo, ha sido  inevitable  incluirla en sus acuarelas, es como si formara parte de la playa, Jorge necesita saber quién esa mujer, casi su musa, se acerca a ella y muy sutilmente llama su atención, ella levanta la vista de sus letras, allí está Jorge con uno de sus lienzos, una pintura de la playa con ella de espalda, Jorge se presenta, le muestra sus cuadros, ella los observa sorprendida pues en todos aparece, él le pide permiso para pintarla, no como parte del paisaje, sino de hacerle un retrato, durante unos segundos queda callada, pero responde que sí, se siente alagada por el interés hacia ella, se verán el sábado a mediodía, Jorge le entrega una tarjeta con su nombre y teléfono, a los pocos minutos, Rosa regresa a casa, comienza a refrescar, mientras espera el autobús, ve pasar a Jorge en su coche, sonríe, le parece divertido que alguien esté interesado en pintarla, al llegar a casa, allí está Oscar esperándola, la abraza y besa en la mejilla, en la cocina Juli, su pareja, preparando la cena para los tres, Juli, adora a Rosa, a la muchacha le gustaría verla feliz, mientras cenan, la charlan animadamente, Rosa les menciona al pintor y su propuesta, Oscar le pide cautela a  su  madre, bromean y ríen, cerca de la medianoche, la pareja se despiden de Rosa, la velada ha sido muy grata para todos.

Son las diez de la mañana del sábado, Rosa disfruta de su primer  café, recién levantada, aún en pijama, alrededor de la una se encontrará con Jorge, antes ordenará su casa, se viste cómoda, un vaquero, camiseta  de manga corta, chaqueta  de entretiempo, calzado deportivo, el día es soleado, apetece la salir,  se acercará al supermercado y preparará su almuerzo, después paseará tranquilamente hasta la playa. A pesar de la distancia, el camino se le hace corto, le encanta caminar, en otros tiempos, cuando en su casa la situación era insoportable, Rosa, salía a caminar, le ayudaba a relajarse y aclaraba sus ideas, ahora lo hace por placer y en ocasiones desconectar en momentos de desánimo, llega a la playa, la gente comienza a buscar donde colocarse, ella se instala en su lugar de costumbre, no tarda en aparecer Jorge, a pesar de que aún es temprano, ambos se miran y se saludan con un beso en la mejilla, Jorge la invita a tomar café en un bar cercano, ella acepta, sentados en la terraza, Jorge le explica desde la primera ocasión que la vio allí en la playa, de eso han pasado semanas, comenzó a pintar y lo normal era incluirla a ella en sus oleos, ya era parte de sus obras, Rosa escuchaba divertida, hoy se sentía más animada, Jorge le cuenta un poco de él, es uruguayo, viajó  a Barcelona por trabajo, es ingeniero de telecomunicaciones, la sede en su país le envió por un proyecto en España , de eso han pasado unos cuantos años, es soltero, aunque ha vivido en pareja durante mucho tiempo, su compañera no quiso viajar a España, poco a poco perdieron el contacto, aunque sabe  por su hermana, que a los meses  de marchar él, se casó con un viejo amigo, sospecha habría sucedido lo mismo aunque él siguiera en su país, la relación se iba apagando, al parecer ella esperaba el momento adecuado para acabar con Jorge, así que el viaje resultó de lo más oportuno, Rosa, calla y escucha, no le apetece hablar de ella, acaban su café y regresan a la playa, le pide que se siente sobre una rocas, allí es donde él desea pintarla, a las tres de la tarde, Rosa le dice que ya es hora de dejarlo por hoy, es hora de comer, Jorge, le sugiere almorzar en algún lugar cercano, a Rosa le apetece marchar a casa, no porque no se sienta cómoda con él, Jorge acepta la decisión de ella, la llevará en su coche, le propone seguir mañana con el dibujo, lo dejan para el próximo sábado.

Durante la semana Jorge no deja de pensar en Rosa, ahora que ha logrado llegar a ella, le encantaría conocerla mejor, aunque le parece difícil, espera que vaya confiando en él, esa mujer despierta  una ternura ya olvidada, para Rosa es una anécdota que le ayuda a sentirse un poco mejor, aunque no es más que eso, intenta mantener su mente ocupada, en casa escribe reflexiones en una libreta, le son muy útiles, necesita expresar sus pensamientos, es como si se liberará de una pesada carga.

El sábado a mediodía, Rosa va a la playa como prometió a Jorge, pero él no está allí, el tiempo pasa ,Jorge no aparece, Rosa decide regresar a casa, mañana ya se acercará como todos los domingos, ha perdido media mañana para nada, mientras espera el autobús, ve a Jorge apresurado hacia ella, se disculpa, ayer salió con unos amigos y se ha levantado tarde, ella no le da importancia, aunque en el fondo se siente molesta, él le dice de almorzar juntos, a Rosa no le apetece, pero es tanta la insistencia de él, que acepta. Jorge le propone ir a un restaurante cerca de las Ramblas que a él le encanta, es un local pequeño y acogedor, la comida es exquisita, Jorge cuenta mil anécdotas, Rosa en silencio  observa, le parece un hombre atractivo e interesante, pero algo en él no le inspira confianza, los temores del pasado siguen junto a ella, después de almorzar, Jorge propone ir a la playa a seguir con el cuadro, Rosa le hace callar, le pregunta que busca de ella, él responde que su amistad, le confiesa su atracción por ella desde que la vio por primera vez, por eso la pintaba, su aspecto frágil y triste, lo bonita que estaba allí escribiendo, solo le pide que le permita conocerla, Rosa no sabe que pensar, lo más acertado es dejarlo así, no le apetece profundizar en aquel hombre, se aferra a la idea  que acabará dañándola, se levanta y se marcha, el la observa sorprendido, paga la cuenta y deja el restaurante. Rosa camina hacia su casa, es todo tan absurdo, al llegar, Jorge la espera en la puerta, solo quiere disculparse si se ha sentido presionada u ofendida, pero no era lo que pretendía, él es espontaneo, se comporta como siente, pero sin mala intención, Rosa, no puede creerlo, accede a que Jorge acabe su retrato, mañana se verán nuevamente en la playa.

El domingo Rosa, sale de su casa, en la entrada está Jorge, ella suspira y sonríe, se dirigen a la playa, al llegar,  ella se sitúa en el lugar que Jorge le indica, una hora  después el retrato está terminado, la mañana es soleada, Jorge sugiere a Rosa dar un paseo por la playa, ella acepta, en su interior una vocecilla le susurra que nuevamente debe seguir el hilo de su  destino, pues no puede luchar contra él…
Magda Jardí
©Derechos reservados