domingo, 5 de julio de 2015
Pesadilla por amor
Mariola es una mujer cercana a los cincuenta años, tras un matrimonio difícil del que salió bastante dañada vive una soledad a la dice adorar aunque no es así, simplemente intenta protegerse, es una romántica soñadora, aficionada a la Literatura como lectora y tal cual se denomina intento de escritora, imagina conocer a su príncipe azul, quizás lo tiene más cerca de lo que ella piensa pero prefiere ignorarlo , vivir un amor loco, el que no disfrutó en su juventud, el que ella misma describe en sus narraciones.
Conoció a Víctor, el que fue su esposo en la boda de unos amigos, compartían mesa, a los veintiocho años era un hombre interesante y más para una chica de veinte años, en esos momentos Víctor mantenía una relación que se rompía, por eso su pareja no le acompañó, Víctor y Mariola no se separaron en todo el día, la fiesta acabó de madrugada, Víctor la acompañó a casa en su coche antes de despedirse le pidió su teléfono, ella fascinada no dudó en anotárselo, Víctor acarició los labios de Mariola con los suyos , sonreía al ver la cara de sorpresa de ella saliendo del coche suspirando, se enamoró, siente haber encontrado al amor de su vida, ella siempre creyó en el amor a primera vista, su teoría era que esos amores son los más reales, nada menos certero, algo que el tiempo le demostró.
El domingo lo pasó soñando con él, perdida entre fantasías, le contó la historia a su hermana Celia dos años mayor que ella, Celia le aconsejó que se olvidara de ese hombre era mayor y tenía pareja, tan solo tonteo con ella, pero Mariola se había enamorado. La semana fue eterna para ella comenzaba los exámenes finales ahora no era momento de perder el tiempo, si lograba su título de Educadora Infantil la esperaban en una de los mejores escuelas de la ciudad, donde realizó las prácticas y quedaron maravillados con ella, a pesar de que sus pensamientos se alejaban de los estudios aprobó con excelente nota, aunque ella se sentía triste al no recibir noticias de Víctor, su hermana tenía razón, finalizó el curso, comenzaron las vacaciones, Mariola salía con sus amigas, pasaban las mañanas en la piscina, por las tardes ella dedicaba un tiempo a escribir , después veía a su amiga de la infancia Laura los dos disfrutaban caminando frente al mar y conversando, Mariola no dejaba de hablar de Víctor, Laura intentaba distraerla contándole historias, habían pasado dos semanas desde que lo conoció cuando estaban las dos chicas tomando un refresco en una terraza y a Mariola le sonó el teléfono su rostro se iluminó era Víctor, la invitó a salir el sábado por la tarde, ese fue el comienzo de su historia.
Durante los tres años que duró su noviazgo con Víctor vivía entre nubes de algodón, a pesar de las advertencias de su familia y los intentos de Laura de hacerla abrir los ojos a la realidad, en su veinticuatro cumpleaños Víctor le propuso matrimonio que ella aceptó sin dudar, la convenció de buscar vivienda y un trabajo en otra ciudad, algo que con su currículo no le resultó difícil, en seis meses eran marido y mujer, poco duró la luna de miel para Mariola.
El primer año de la boda Mariola se desvivía por complacer a su marido en todos los aspectos, incluso toleró alguna que otra falta de respeto física y psicológica, que con el tiempo se convirtió en algo habitual que a ella le molestaba, comenzó a sentir incomodidad pero era un hombre muy astuto y sabia como anularla interpretando su papel de amante esposo, a pesar de ser el mismo diablo ella lo amaba ciegamente, retomó sus costumbres anteriores a su matrimonio, como dejar de salir con ella para encontrarse con amigos o eso decía él, en alguna ocasión Mariola escuchó conversaciones telefónicas de las que era fácil deducir que al otro lado hablaba una mujer, Mariola calló y guardó para ella el infierno que comenzaba convencida de que pronto pasaría, culpaba de ese nerviosismo a temas de trabajo que lo descontrolaban, hasta que una noche llegó pasado de copas y sin intentar ocultar su estado, como en otras ocasiones, entró tambaleándose, hablando incoherentemente, oliendo a perfume de mujer, la miró con desprecio dedicándole palabras soeces, Mariola se apartó dejándole paso, pero él buscaba pelea, la empujó hacia la habitación, golpeándola, arrancándole la ropa y la forzó no era habitual pero tampoco la primera vez, hasta entonces siempre la convencía de que todo iba bien, pero ese día todo fue muy distinto, el dolor y el miedo eran testigos , ella lloraba y el reía a carcajadas insultándola como si fuera una prostituta, Mariola arrinconada en una esquina de la habitación esperó a que se durmiera eran tres años de sufrimiento y mentiras, finalmente abrió los ojos a la realidad, como una lluvia fría cayeron sobre ella las palabras de Celia, los consejos de Laura, de la que Víctor tildó de mala influencia para ella, a pesar de la prohibición de su esposo cada tanto llamaba a su amiga, el temor de sus padres, Víctor logró alejarla de todos al trasladarse a cientos de kilómetros, su vida se limitaba al trabajo y su hogar, salían en contadas ocasiones paseando esa caricatura de amor, envidiado por muchos, él vendía la imagen de felizmente casado, tras esa mascarada se ocultaba un hombre mezquino, amante de la vida disipada, aunque nunca dejaba un cabo suelto su verdadero yo lo liberaba en otra ciudad distanciada de donde vivía con su esposa, necesitaba mantener la imagen de hombre cabal para proteger su buena reputación de abogado, Mariola sin temor, recogió lo más imprescindible y abandonó la casa, después de aquella noche, él no la buscaría si ella hablaba él se hundía y estaba dispuesta a todo, demasiados años soportando a ese necio, necesitaba sanar de aquella relación dañina, pero debía hacerlo sola, caminó hasta la estación de ferrocarriles, compró un billete hacia un lugar lejos de todos, una vez allí llegarían las respuestas, nunca es tarde para comenzar a vivir.
Sentada frente al mar, el compañero de sus días, disfruta del sonido de las olas, atrás quedó su pesadilla, aun le avergüenza pensar lo ciega que estuvo y se pregunta ¿porque al tan hermoso como el amor puede ser tan dañino.. ?han pasado cinco años, sigue con su trabajo de educadora infantil, colabora en una revista de la ciudad, escribe bonitos relatos, ha logrado publicar una novela con el seudónimo de Marcia Libertad, tan solo sus familiares más allegados y su amiga Laura están al corriente de lo sucedido pero desconocen donde su ubicación, al llegar a la población conoció a José, su gran amigo, él es quien la hace sentirse viva y quizás un día ella olvide los fantasmas de ayer y llegue a ser ese anhelado príncipe azul .
Magda Jardí
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domingo, 21 de junio de 2015
Cada persona llega en su momento.
Ernesto es un hombre amante de la soledad y la vida tranquila a pesar de su facilidad para las relaciones sociales. Por su trabajo en el banco, a diario trata con infinidad de personas, pero en su vida privada, prefiere relacionarse poco. No es aficionado de la vida nocturna, ni de los bares y discotecas, los fines de semana, los pasa en casa leyendo, escuchando música o viendo alguna película, en alguna ocasión va al cine o visita alguna exposición, disfruta de los paseos cerca del mar, es lo que suele hacer los domingos de mañana, pasear hasta el puerto, tomar un refresco en el bar de los pescadores, le es grato el ambiente, de regreso a casa, pasa por una rotisería y compra el almuerzo a capricho. Es un hombre atractivo, al que las mujeres intentan acercarse, pero no les resulta fácil, tiene una amiga, Vicky, es como una hermana para él, con ella conversa de vez en cuando, no le interesa conocer a otras mujeres, Ernesto en la adolescencia, tuvo una relación con una chica del barrio, Cris, fueron novios durante , cinco años, comenzaban a hablar del futuro, pero ella un verano, conoció a un muchacho inglés donde pasaba sus vacaciones, del que se enamoró y en pocos meses dejó todo para ir a vivir con él a Londres, desde entonces se cerró a las relaciones, por lo menos serías.
Ernesto, acaba de almorzar, toma su café frente a la televisión y sin poderlo evitar, el sueño le vence, cuando el timbre lo desvela, un tanto desconcertado, se dirige a la puerta, no suele recibir visitas y menos a esas horas, al abrir, se sorprende viendo a una bella mujer, su rostro es el más dulce que jamás tuvo frente a él, se presenta, es Caro, acaba de instalarse en el piso de al lado, salió a toda prisa y se le cerró la puerta, quedando en la calle sin llaves, como los dos pisos comparten balcón, separados por un pequeño muro, ella pensó, si él se lo permitía, saltar y así poder entrar a su casa ,Ernesto prefiere ser el quien salte y abrir la puerta desde dentro, a Caro le parece bien, aunque no quiere causar molestias, sin pensarlo así lo hace ,la puerta del comedor está cerrada, pero ve abierta la ventana de la habitación, no es muy grande, aunque puede acceder desde allí a la vivienda, aún a medio organizar, muchas cajas por desembalar, llega hasta la puerta Caro, entra, muy agradecida y en compensación por las molestias ,le ofrece un café, ya que el suyo ha quedado sobre la mesa y ya estará helado, Ernesto acepta encantado, sentados en la mesa del comedor charlan frente a una taza de café humeante, son los únicos muebles que por el momento hay en la casa, el comedor y la habitación.
Caro, llegó al edificio dos días antes, le cuenta a Ernesto que se separó de su esposo hacía pocos meses, la había maltratado física y psicológicamente durante bastante tiempo, hasta que ya no podía ocultar ni soportar más aquella situación y sin pensarlo, denuncio aquel hombre que en otro tiempo decía amarla, pero ahora era un monstruo y abandonó su hogar, con la ayuda de su hermana, que la acogió por un tiempo, pero ese hombre, iba en su busca una y otra vez, hasta que en una ocasión, la esperó en la puerta de la casa de la hermana, arrinconándola en la entrada, la golpeó con rabia e insultándola sin pudor, su cuñado llegó en aquel momento, al intentar socorrerla también lo agredió, un vecino llamó a la policía, siendo detenido el tipo, el juez dictó orden de alejamiento, aunque de poco servía, en pocos meses obtuvo la separación, por lo que buscó donde recomenzar y liberar a su familia de aquel sin vivir, así acabó en el bloque de Ernesto, que era el barrio más cercano a su trabajo.
La afinidad entre los dos es evidente, cuanto más se conocen más a gusto juntos, Ernesto hacía años que no sonríe como ahora, incluso ha recuperado su coquetería masculina, aún le da un aire más interesante, pasan las tardes juntos, en casa del uno o del otro, Ernesto, la ayuda a decorar el piso y ella a escoger nuevo vestuario, Caro piensa por qué no se habrían encontrado antes pero cada persona llega cuando en su momento, es el destino.
Una tarde, Ernesto, llega de un almuerzo de empresa, se ducha tranquilamente, por el silencio en casa de Caro, supone que no está, pero repentinamente un grito de la mujer, alertado, escucha atento, , discute con un hombre, las palabras que él decía son duras y ofensivas, el ruido comienza a ser preocupante ,golpes en las paredes, objetos cayendo al suelo y Caro llorando, Ernesto incapaz de quedarse de brazos cruzados, piensa lo peor, necesita ver qué sucede , como la primera vez, saltará por el muro del balcón, la puerta del comedor está abierta, entra sin problemas, lo que ve es terrible, el ex esposo de Caro .la coge por el cuello, mientras la golpea, ella no puede defenderse, cuando el hombre ve aparecer a Ernesto como furia, empuja a la mujer huyendo de allí. Ernesto abraza a Caro aterrorizada, en estado de shock. Hay que denunciar, Ernesto llama a la policía, tras la denuncia, es detenido el agresor, confiesa haber seguido los movimientos de Caro, conocía su amistad con Ernesto, al ver aquel día que no llegaba a la hora acostumbrada, decidió darle un susto a la mujer, pero como era habitual en él, se le fue de las manos, si Ernesto no llega en ese momento, quizás Caro no lo cuenta, a causa de los golpes tenía dos costillas rotas, el cuerpo repleto de cardenales, totalmente dolorida y destrozada emocionalmente, ella que pensaba que aquello ya pertenecía al pasado y revivió ese infierno.
Ernesto se hace cargo de ella, mientras se recupera, ayudado por Vicky, que se ocupa de ella, mientras Ernesto trabaja. En unas semanas, Caro se recupera, su ex marido, cuando cumpla el año de cárcel, debe mantenerse a más de 1000 km de ella, o su condena de cárcel será muy larga, por lo que dejará la ciudad para siempre.
Con el tiempo las heridas sanan, Caro, nuevamente es la mujer alegre que conoció Ernesto, entre ellos el amor es evidente, no se separan en ningún momento, Ernesto necesita decirle lo que sentía por ella. En su paseo de cada atardecer por el puerto, sentados en un banco frente al mar, Ernesto va a abrirle su corazón, pero caro, con un dedo en sus labios, haciéndole callar es ella la que habla le dice cuanto lo ama, lo que significa para ella, allí mismo se besan apasionadamente mirándose a los ojos, después caminan de la mano de regreso a casa, ya anochece se miran felices, llegan al portal, entran al ascensor, imposible dejar de besarse, Ernesto acompaña a Caro a su puerta ,ella coqueta, le invita a la último café de la tarde, ya dentro de la piso ,Ernesto la toma entre sus brazos, la pasión les vence, juguetean, la ropa va cayendo entre besos y caricias bajo las sabanas se aman locamente, tanto tiempo esperando el momento, Ernesto le promete a Caro, que aquella era la primera noche del resto de sus vidas.
A los pocos días ,Caro se traslada a casa de Ernesto, allí vivirían desde ese momento .Las malas lenguas, esas que siempre están pendientes de las vidas ajenas, porque las suyas son muy aburridas, no creen que esa relación vaya en serio, sin conocer a Caro, murmuran que está con él tan solo por el dinero que suponen tiene, un hombre solo, trabajando y con una vida austera como él, nada bueno puede buscar una mujer como aquella, no les dan más de un año juntos, pero su amor es sordo a esas personas.
A Caro y Ernesto les esperan muchos años de feliz convivencia, con la llegada de dos hijos y cuatro nietos , compartieron sus vidas hasta el fin de sus días.
Magda Jardí
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domingo, 7 de junio de 2015
Ahora es para siempre
Tras algunos años de alejamiento Cristian y Lola se reencuentran, fueron algo más que amigos cuando ambos estudiaban en la Universidad, pero al acabar los estudios sus caminos se separaron, Cristian aceptó un buen empleo en Bruselas en un prestigioso laboratorio farmacéutico era una buena oportunidad que no pensaba dejar escapar, Lola trabajaba a en una escuela de primaria siguió con su vida en Barcelona.
Lola a los pocos meses inicio un relación complicada con David , Cristian vivía para su trabajo, al principio mantenían el contacto, pero poco a poco se perdió, la vida de Lola era difícil, sus padres murieron en un accidente automovilístico y ella se hizo cargo de sus hermanos menores, David aprovechó el momento para pedirle matrimonio, así la ayudaría ,a ella no le parecía una buena idea cada día se sentía más incomodad junto a él, pero aceptó su propuesta, durante diez interminables años soportó a ese hombre cruel junto a ella, los más duros fueron los últimos, sus hermanos se independizaron, convivir con él era el mismo infierno, un día regresó del trabajo y allí estaba David con su equipaje, había conocido a otra mujer y se marchaba con ella, así Lola quedó libre de ese individuo desequilibrado, comenzó una nueva vida en soledad.
Una tarde paseando por el campo en busca de paz, se recostó bajo un árbol respirando aire puro, unas pequeñas aves revoloteaban canturreando, quedó con la mirada perdida mientras el pájaro cantaba una canción triste , necesitaba encontrar una razón para vivir, los años junto a David borraron sus ilusiones ,ante ella pasó como una bella película su época universitaria, aquellos momentos junto a Cristian, preguntándose qué habría sido de él posiblemente habría formado un bonita familia , su vida sería más grata que la de ella. Cristian fue enviado por el laboratorio donde trabajaba a comprobar la efectividad de una vacuna experimental a Etiopia, donde se estaba expidiendo una pandemia desconocida y allí se creó un retroviral con el plasma de un colaborador portador del virus, después de este viaje Cristian sintió que era el momento de regresar a casa, en la sucursal de Barcelona quedó un puesto vacante, solicitó el traslado.
Cristian llegó a Barcelona, tras unos días de adaptación, la vida era muy distinta que en Bélgica, necesitaba saber de Lola, a pesar de que le llegó la noticia de su boda, quería verla, aunque fuera a lo lejos, caminó por el barrio donde ella vivía, poco había cambiado, entró a al bar contiguo a la casa de Lola a tomar café, ahora lo regentaba Paco el hijo del propietario, un buen amigo de ambos, se saludaron efusivamente mientras charlaban apareció Lola, como todos los días antes de regresar al trabajo pasaba después de comer, sus miradas se encontraron, Cristian se dirigió hacia ella, estaba más hermosa de lo que él la recordaba, fundidos en un abrazo, Lola le invitó a cenar esa noche.
Sobre las ocho de la tarde, Cristian nervioso como un adolescente en su primera cita, llama a la puerta de Lola, esta al verlo sonríe coqueta, después de una sabrosa cena que Lola ha preparado, conversan largamente, Cristian relata a Lola sus andanzas en Etiopia, le cuenta sus excursiones le susurra al oído que’ una sombra en el desierto me recordó tú paso por mi vida’, sus bocas se encontraron, él la tomó entre sus brazos llevándola a la habitación donde se amarán con pasión como en otros tiempos, reviviendo su viejo romance, pero en esta ocasión no piensa separarse de ella. A las seis de la mañana, Cristian deja la casa de Lola bebe ir a trabajar, marcha en silencio intenta no despertarla, para Lola aún es temprano, esta tarde se mudará con ella, el bar de Paco está abierto, tomará allí su café mañanero, al verlo Paco sonríe, sabe que ha pasado la noche con Lola, los dos hombre charlan como hacían antaño, Cristian le cuenta que han retomado su historia, su reencuentro ha sido fascinante, le dice’ el amanecer nos sorprendió amándonos’, con esta frase Paco entiende que ahora es para siempre.
Magda Jardí
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domingo, 24 de mayo de 2015
El libro misterioso
Los años enfriaron la relación de Andrea y Julián, ella siempre soñó en vivir un cuento de hadas, pero la realidad es muy distinta, Julián es un hombre de carácter seco, con los pies en el suelo, amoldado a sus rutinas, observa distante a su esposa, ella aún conserva un toque adolescente, a pesar de haber dejado atrás los treinta, es una mujer alegre y positiva, su pena es el no tener hijos después de visitar a diversos especialistas no existe anomalía por parte de ella que le impida quedarse embarazada Julián nunca ha aceptado consultar a ningún médico, aunque ella los anhelaba con el Julián del que se enamoró, aquel hombre que se perdió en algún lugar del tiempo, a pesar de que su vida es tan solo costumbre, Andrea aun suspira al tenerlo cerca, nunca dejará de luchar por ese matrimonio
En pocas ocasiones Julián invita a Andrea salir de paseo, al comienzo de su relación ningún fin de semana lo pasaban en casa, ahora Julián prefiere la paz de su hogar acompañado de un buen libro mientras Andrea visita a su familia o va de tiendas con su hermana, pero esta tarde sorprende a su esposa, le propone acudir a una exposición literaria, Julián aficionado a la Literatura, en su juventud disfrutaba escribiendo , llegó a publicar un libro, Andrea encantada acepta, ambos caminan sin hablar, Andrea evitando la incomodidad de la situación tararea una canción, al llegar a la sala, Andrea parece hechizada por un libro de relatos, Julián sonríe viendo el entusiasmo de su esposa y se lo regala , Andrea se siente dichosa, algo que ya no recordaba junto a él.
El libro atrae con fuerza a Andrea, al acabar las obligaciones domesticas después de cenar, comienza con la lectura, mientras Julián toma café frente a la televisión, ella se sumerge en aquel libro, Andrea no puede evitar pensar que ese libro cambiará su vida, cada noche necesita leer un capitulo, al dormirse se sumerge en el mundo de los sueños en los que Julián y ella son protagonistas de la historia que acaba de leer, al despertar gratas sensaciones la invaden, ve a Julián de otro modo, más cercano, parecido al Julián que le robó el corazón, ella, sin darse cuenta da vida a esas escenas que tanto le fascinan y su esposo, inconscientemente la sigue, falta poco para el final de libro , Andrea desea que no acabe nunca, ¿será verdad que todo los cambios en su vida con Julián son a causa del libro?, una mañana de sábado despierta sobresaltada, esta noche su sueño no tenía relación con el libro, ni aparecían en el Julián y ella, una lágrimas se deslizan por su dulce rostro, le llega un grato aroma a café recién hecho, Julián entra en la habitación sujetando una bandeja con dos tazas de café y unas pastas, es como si hubieran retrocedido en el tiempo, a aquellos días en los que eran tan felices, parecían dos niños, cantaban por la calle, compartían el croissant mañanero que Julián salía a comprar y se lo llevaba a la cama, después de una pelea por el último trozo acababan jugando ente las sabanas, desde ese momento, su sueño se realizó, la lucha de Andrea dio su fruto, su vida de nuevo es la que parecía haberse perdido en el tiempo, parecía que ellos eran los protagonistas de aquel libro, Andrea y Julián engendraron a su hijo, ella se aferró a la idea de que fue influencia del libro, pero realmente la positividad , los deseos y el amor de Andrea hicieron posible que todo regresará a su lugar.
Magda Jardí
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domingo, 10 de mayo de 2015
Mensaje en sus sueños
Dani duerme tranquilo, Ana lo contempla y a pesar de que las lágrimas luchan por escapar de sus ojos, sonríe, es el vivo retrato de Esteban, piensa lo feliz que se sentiría con él al igual que ella, a pesar de la dura lucha que es ser padre y madre, Ana regresa a la cama, es muy temprano para comenzar su día y más hoy que es sábado y no tiene que salir a trabajar. Ana observa la foto de Esteban que tiene en la mesilla de noche, con su imagen y la sensación de ser abrazada, se duerme plácidamente, Ana se sumerge en el mundo de los sueños…
Ana camina por la playa, como solía hacer con Esteban, allí está él esperándola, de pie, vestido de blanco, ella corre hacia él, se abrazan, Esteban acaricia el rostro de la mujer, le susurra lo hermosa que está, cuanto la añora, de la mano pasean entre las olas, Ana solloza mientras relata a su esposo lo difícil que es su vida desde que él no está, cuanta falta les hace a ella y a Dani, el hombre aprieta la mano de Ana, ojala pudiera estrechar a ese diablillo y decirle tanto, siguen su paseo, Ana es feliz en esos instantes, Esteban la besa en la frente, él siempre los cuidará, la ayudará a hacer de su hijo un buen hombre, pero ella tiene una vida por delante, aunque jamás se olvide de él tiene que vivir y no encerrarse en los recuerdos, tras estas palabras la imagen de Esteban se va desvaneciendo y Ana despierta, lo busca a su lado desesperada, no está allí, es el sueño que se le repite en cada ocasión en que ella se siente desamparada, triste, solo cambia el mensaje de Esteban, Ana piensa que realmente no es un sueño, sino un viaje de ambos a algún punto donde se encuentran , cuando comenzaron estos sueños, Ana despertaba asustada, fue al poco de morir Esteban, ahora ya son habituales incluso Ana los espera, porque los vive como si fueran reales, en esos viajes a donde sea, están juntos, incluso siente los besos.
Hoy Ana comienza el día con más alegría, a pesar de su melancolía, a las diez de la mañana, Dani aparece en la cocina, el olor del chocolate que prepara su madre le despertó, el pequeño abraza a su mamá, le dice al oído cuanto la quiere, el niño le cuenta que esta noche ha soñado con un señor como el que está en la foto con mamá, ella sonríe, Esteban también ha visitado a su hijo, ambos desayunan entre risas, la tormenta ha escampado, Ana decide salir con su pequeño, irán de compras a un centro comercial, entran en una tienda de ropa de niño, Dani ha crecido mucho, hay que comprar ropa nueva, siguen su ruta entre tiendas, Dani se ve feliz algo que hace mucho bien a Ana, es la hora de almorzar, lo harán en un pequeño restaurante que ofrece un menú para niños que a Dani le encanta, ambos charlan, el lenguaje de Dani es divertido para Ana, en ocasiones complicado de entender, aunque Ana lo consigue con facilidad, Dani da un salto de su silla, ha entrado al local una niña, Aida, compañera del colegio con su padre, el niño balbucea el nombre de su amiguita, la niña tira de su papá hacia la mesa en la que se encuentra Ana y su hijo, los dos niños locos de contentos al verse, Ana invita a Nicolás a compartir la mesa con ellos, él acepta, imposible negarse, los pequeños no parecen dispuestos a separarse. Ana y Nicolás, se conocen de las reuniones escolares han coincidido a la salida del colegio en alguna ocasión, él es divorciado, aunque la niña vive con él, la madre renuncio a la custodia, quería vivir libre, no ha visto a la niña desde que se marchó, de eso han pasado dos años, sin esperarlo es el comienzo de una hermosa amistad, Nicolás se había fijado en Ana desde que se cruzaron la primera vez en los pasillos del colegio y los niños corrieron a encontrarse, desde ese día comparten salidas con el tiempo su amistad crece y se transforma en un profundo sentimiento.
Ana y Nicolás han decidido compartir sus vidas con sus pequeños, mañana Ana se traslada al piso de él, esta noche Ana sabe que soñará a Esteban, de nuevo su encuentro en la playa, Esteban al verla la besa, la abraza fuertemente y le dice adiós, ella entre lágrimas le susurra 'siempre te amaré', mientras lo ve alejarse sonriendo, ya no le es necesaria su protección, Ana será feliz junto a Nicolás, Esteban ya podrá descansar.
Magda Jardí
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Amor más allá de la vida
domingo, 3 de mayo de 2015
Abuelita cuéntame un cuento.
La lluvia cae intensamente, Eva, tras los cristales de la ventana contempla la calle, un relámpago ilumina el salón, anunciando al estrepitoso trueno que lo precede, Javi, el nieto de Eva, se abraza fuertemente a ella, Laura, la niña, se burla de su hermano, ‘miedica, miedica’, le dice, Eva sonríe, adora a los dos pequeños, pasan los sábados con ella, ese día su hogar se llena de luz y música, esos niños son sus estrellas, no puede evitar pensar lo feliz que se sentiría José, su esposo al verlos corretear y jugar por la casa.
Eva se dispone a preparar la merienda, un chocolate caliente, es perfecto en un día lluvioso, a los pequeños les encanta, los dos sentados alrededor de la mesa, Laura le pide a su abuela que les cuente un cuento, Eva, asiente con la cabeza, mientras saborea una cucharada de chocolate, comienza su relato.
'Hace muchos muchos años vivía en una aldea situada en un frondoso bosque un hada llamada Lua, era muy bella, de negros cabellos y chispeantes ojos verdes, cada atardecer, se adentraba en el bosque, allí permanecía hasta que anochecía, a su regreso, en su mirada se apreciaban las huellas del llanto, entraba en su casa y se escuchaban sus suaves gimoteos hasta entrada la madrugada. Las hadas mayores intentaban averiguar que le estaba pasando a Lua , ella siempre ha sido una hadita muy alegre y desde unos meses es la imagen de la melancolía, ni siquiera Florecilla, su gran amiga ha logrado que Lua le confíe el motivo de su pena, por lo que han decidido llamar a Lua al consejo de hadas e intentar conversar con ella, quizás puedan ayudarla, pero la hadita le dice que todo va bien, simplemente en sus paseos al centro del bosque, sin proponérselo se queda dormida, a eso es debido su mal aspecto a la vuelta a la aldea, Ara, Vea y Clie, las hadas mayores, no creen las palabras de Lua, pero no pueden obligarla a hacerlas participes de su angustia, simplemente le aconsejan que deje de visitar el centro del bosque, allí solo hay peligros para un hada joven , ella acepta el consejo, pero no piensa acabar con sus paseos, en sus adentros piensa que eso sería morir.
Ha pasado una semana desde que Lua fuera llamada por el consejo de hadas, hoy regresa antes que nunca de su paseo, sofocada, corriendo velozmente, tras ella unos hombres del poblado, tratando de alcanzarla, Lua grita pidiendo auxilio, el hada Ara, le abre la puerta de su casa para que ella se cobije allí, Lua abraza a Ara , esta al ver la palidez de su rostro y su expresión de terror, asustada, le pregunta a la joven que está pasando, sentadas frente a frente, Lua sonrojada le explica que vive un amor muy hermoso con Isi, un muchacho del poblado, el hijo del alcalde, las lágrimas al regreso de sus encuentros con él son debidas a que a Isi lo han comprometido con una joven de otro poblado, hija de un adinerado mercader, la boda está prevista para la próxima luna llena, a pesar de eso Isi seguía viéndola, se aman, ese amor es tan profundo como el lago Grande, que es inmenso, el padre de Isi está preparando los festejos, Isi le habló sinceramente a su padre, trató de que atendiera que no podía decidir su futuro por él, era una locura unir su vida a la de una desconocida por ningún intereses que no fuera el amor, desde aquel momento, comenzaron a seguirlo, averiguaron la existencia de Lua, al no lograr alejarlo de ella, han intentado apresarla con la idea de encerrarla para siempre, Ara, abraza a la joven hadita, no puede luchar contra algo más fuerte que ella, esos aldeanos la dañaran, debe olvidar ese amor, no es para ella, Lua le recuerda otras historias de hadas con aldeanos, Ara le pide que reflexione, si bien algunas hadas son felices junto a muchachos de la aldea, sus amores fueron aceptados por las familias de ellos, el suyo es una guerra, Lua se niega , está dispuesta a luchar por su amor, la joven hada es muy testaruda, permanecerá en casa de Ara hasta que retorne la calma en la aldea de las hadas. Pasan dos días, Florecilla llama insistente a la puerta de Ara, pregunta por Lua, un guapo joven la acompaña, es Isi, va en busca de Lua, al verse, se abrazan dulcemente, Ara los observa, le recuerdan a ella y a su gran amor, al tuvo que olvidar por temor, ha pasado su vida atormentándose por su debilidad y no escapar con él como le rogaba, Isi no está dispuesto a perder a Lua, ella es su razón de vivir, le propone visitar a su padre, si la conoce cederá, Ara, ve una locura en aquello, pero Isi piensa que obrando de manera correcta es como se logra todo lo que uno desea, su padre sabe que Isi está dispuesto a marchar lejos de él si no cede, la vida no es un operación financiera, no se puede obligar a una persona a encadenarse a otra si no existe amor, o un mínimo de cariño, Lua, está dispuesta a acompañar a Isi, saldrán en cuanto el día clareé.
Caminan por el bosque de la mano, Isi , se siente feliz, observa a la bella hada, siente que a pesar de seguirle sin pensarlo, el temor le acompaña, pero no tiene nada que temer, al llegar al poblado, Lua aprieta la mano de Isi con fuerza, él le sonríe, se dirigen a la mansión del padre de isi, es un buen hombre, pero él, en su día siguió el mandato de su padre y ha sido muy dichoso junto a la madre de Isi, al ver a Lua, comprende a su hijo, aquella hadita es pura dulzura, bella como una estrella, tras una charla con ella, el alcalde acepta la voluntad de su hijo, aunque el pierda la alianza con el mercader, los tiempos cambian y su hijo es lo primero.
Unos días después de conocer a Lua, Isi y su padre visitan a las hadas mayores,el mercader habla claramente con ellas, formalmente pide la mano de Lua, observan el rostro ilusionado de la hadita y dan su aprobación, acuerdan organizar entre toda una bonita fiesta en el centro del bosque, donde Lua e Isi se encontraban, allí, el padre de Isi y Clie, el hada más anciana, celebrarán una ceremonia de unión de la pareja, el amor venció, Lua e Isi disfrutaron ese amor durante muchos años, hasta que la muerte de Isi les separó.'
Los niños tomaban su chocolate pendientes de las palabras de Eva, que al acabar su relato, los contemplaba feliz, en realidad ese cuento, era la historia de amor que ella vivió con su esposo disfrazada, dándole ese punto de fábula, sabía que José sonreiría al escucharla, él siempre dijo que su amor era un cuento de hadas.
Magda Jardí
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domingo, 5 de abril de 2015
El hilo de su destino
La melancolía oprime el corazón de Rosa, desde que su esposo falleció no encuentra su lugar, a pesar de que su vida junto a él no fue fácil, pero tanta lucha por seguir a delante la ha agotado emocionalmente, siente un enorme vacío en su corazón, tanta soledad a lo largo de los años, pero ahora de nada sirve pensar como hubiera sido su vida si en lugar de tomar aquellas decisiones…, simplemente ha seguido el hilo de su destino, algo que ella bien sabe no se puede cambiar. Su hijo Oscar, es su gran apoyo, no vive con ella, pero no pasa un día sin que la visite o la llame por teléfono, Rosa se siente recompensada por su esfuerzo, prácticamente lo crió ella sola, su marido vivía solo por y para él, por tanto ella fue padre y madre.
Dejó tanto en el camino que no recuperará, porque el tren pasa por todas las estaciones pero si no tiene parada…pasa de largo, así se ve su vida Rosa. Su juventud pasó casi sin saborearla, ahora ya es una mujer madura con muchos sueños, pero quedarán en fantasías, acepta que el resto de su vida la acompañará la soledad, a lo que ya está habituada, no espera encontrar el amor, es algo que ha descartado, tras ilusionarse en un par de ocasiones, la primera con un hombre del que se alejó por temor, le recordaba a su difunto esposo, después un viejo amigo con el que compartía aficiones la buscó tras acabar una relación, pero ella intuyó que su único interés era pasar el tiempo con ella, Rosa no pensaba ser plato de segunda mesa, sabía que él se esfumaría al encontrar una mujer de su entorno con la que mantener una relación seria, prefería conservar esa amistad, a pesar de la atracción entre ambos, él mismo le demostró sin palabras que estaba en lo cierto.
Rosa trabaja en una empresa textil, su dos grande pasiones son el mar y la Literatura, pasa muchos momentos sentada en la playa con una libreta, allí encuentra su inspiración, ha comenzado a escribir una bella historia, cuando le es posible pasea hasta el mar, busca un rincón tranquilo y mientras disfruta de la paz del lugar deja fluir las letras.
Con la Primavera, la playa está más frecuentada, a Rosa le gusta observar gentes de aquí para allá, en alguna ocasión ha escrito sobre alguna escena que ha presenciado. Hoy el día es casi veraniego, a media tarde Rosa llega a su rincón preferido, vestida con un vaquero y camiseta de manga corta, a pesar del magnífico día no apetece vestir con ropa más ligera, coloca su esterilla sobre la arena, saca de su bolso playero el cuaderno que utiliza de borrador, el sol, la brisa, el sonido de las olas, es cuanto necesita, aquí se siente libre, absorta en su escrito, ajena al entorno, a pocos metros de ella un hombre cargado con un caballete y una tela se instala, es otro asiduo al paisaje marino, Jorge se ha fijado en Rosa, le ha llamado la atención desde la primera vez que la vio, aquella atractiva mujer escribiendo, ha sido inevitable incluirla en sus acuarelas, es como si formara parte de la playa, Jorge necesita saber quién esa mujer, casi su musa, se acerca a ella y muy sutilmente llama su atención, ella levanta la vista de sus letras, allí está Jorge con uno de sus lienzos, una pintura de la playa con ella de espalda, Jorge se presenta, le muestra sus cuadros, ella los observa sorprendida pues en todos aparece, él le pide permiso para pintarla, no como parte del paisaje, sino de hacerle un retrato, durante unos segundos queda callada, pero responde que sí, se siente alagada por el interés hacia ella, se verán el sábado a mediodía, Jorge le entrega una tarjeta con su nombre y teléfono, a los pocos minutos, Rosa regresa a casa, comienza a refrescar, mientras espera el autobús, ve pasar a Jorge en su coche, sonríe, le parece divertido que alguien esté interesado en pintarla, al llegar a casa, allí está Oscar esperándola, la abraza y besa en la mejilla, en la cocina Juli, su pareja, preparando la cena para los tres, Juli, adora a Rosa, a la muchacha le gustaría verla feliz, mientras cenan, la charlan animadamente, Rosa les menciona al pintor y su propuesta, Oscar le pide cautela a su madre, bromean y ríen, cerca de la medianoche, la pareja se despiden de Rosa, la velada ha sido muy grata para todos.
Son las diez de la mañana del sábado, Rosa disfruta de su primer café, recién levantada, aún en pijama, alrededor de la una se encontrará con Jorge, antes ordenará su casa, se viste cómoda, un vaquero, camiseta de manga corta, chaqueta de entretiempo, calzado deportivo, el día es soleado, apetece la salir, se acercará al supermercado y preparará su almuerzo, después paseará tranquilamente hasta la playa. A pesar de la distancia, el camino se le hace corto, le encanta caminar, en otros tiempos, cuando en su casa la situación era insoportable, Rosa, salía a caminar, le ayudaba a relajarse y aclaraba sus ideas, ahora lo hace por placer y en ocasiones desconectar en momentos de desánimo, llega a la playa, la gente comienza a buscar donde colocarse, ella se instala en su lugar de costumbre, no tarda en aparecer Jorge, a pesar de que aún es temprano, ambos se miran y se saludan con un beso en la mejilla, Jorge la invita a tomar café en un bar cercano, ella acepta, sentados en la terraza, Jorge le explica desde la primera ocasión que la vio allí en la playa, de eso han pasado semanas, comenzó a pintar y lo normal era incluirla a ella en sus oleos, ya era parte de sus obras, Rosa escuchaba divertida, hoy se sentía más animada, Jorge le cuenta un poco de él, es uruguayo, viajó a Barcelona por trabajo, es ingeniero de telecomunicaciones, la sede en su país le envió por un proyecto en España , de eso han pasado unos cuantos años, es soltero, aunque ha vivido en pareja durante mucho tiempo, su compañera no quiso viajar a España, poco a poco perdieron el contacto, aunque sabe por su hermana, que a los meses de marchar él, se casó con un viejo amigo, sospecha habría sucedido lo mismo aunque él siguiera en su país, la relación se iba apagando, al parecer ella esperaba el momento adecuado para acabar con Jorge, así que el viaje resultó de lo más oportuno, Rosa, calla y escucha, no le apetece hablar de ella, acaban su café y regresan a la playa, le pide que se siente sobre una rocas, allí es donde él desea pintarla, a las tres de la tarde, Rosa le dice que ya es hora de dejarlo por hoy, es hora de comer, Jorge, le sugiere almorzar en algún lugar cercano, a Rosa le apetece marchar a casa, no porque no se sienta cómoda con él, Jorge acepta la decisión de ella, la llevará en su coche, le propone seguir mañana con el dibujo, lo dejan para el próximo sábado.
Durante la semana Jorge no deja de pensar en Rosa, ahora que ha logrado llegar a ella, le encantaría conocerla mejor, aunque le parece difícil, espera que vaya confiando en él, esa mujer despierta una ternura ya olvidada, para Rosa es una anécdota que le ayuda a sentirse un poco mejor, aunque no es más que eso, intenta mantener su mente ocupada, en casa escribe reflexiones en una libreta, le son muy útiles, necesita expresar sus pensamientos, es como si se liberará de una pesada carga.
El sábado a mediodía, Rosa va a la playa como prometió a Jorge, pero él no está allí, el tiempo pasa ,Jorge no aparece, Rosa decide regresar a casa, mañana ya se acercará como todos los domingos, ha perdido media mañana para nada, mientras espera el autobús, ve a Jorge apresurado hacia ella, se disculpa, ayer salió con unos amigos y se ha levantado tarde, ella no le da importancia, aunque en el fondo se siente molesta, él le dice de almorzar juntos, a Rosa no le apetece, pero es tanta la insistencia de él, que acepta. Jorge le propone ir a un restaurante cerca de las Ramblas que a él le encanta, es un local pequeño y acogedor, la comida es exquisita, Jorge cuenta mil anécdotas, Rosa en silencio observa, le parece un hombre atractivo e interesante, pero algo en él no le inspira confianza, los temores del pasado siguen junto a ella, después de almorzar, Jorge propone ir a la playa a seguir con el cuadro, Rosa le hace callar, le pregunta que busca de ella, él responde que su amistad, le confiesa su atracción por ella desde que la vio por primera vez, por eso la pintaba, su aspecto frágil y triste, lo bonita que estaba allí escribiendo, solo le pide que le permita conocerla, Rosa no sabe que pensar, lo más acertado es dejarlo así, no le apetece profundizar en aquel hombre, se aferra a la idea que acabará dañándola, se levanta y se marcha, el la observa sorprendido, paga la cuenta y deja el restaurante. Rosa camina hacia su casa, es todo tan absurdo, al llegar, Jorge la espera en la puerta, solo quiere disculparse si se ha sentido presionada u ofendida, pero no era lo que pretendía, él es espontaneo, se comporta como siente, pero sin mala intención, Rosa, no puede creerlo, accede a que Jorge acabe su retrato, mañana se verán nuevamente en la playa.
El domingo Rosa, sale de su casa, en la entrada está Jorge, ella suspira y sonríe, se dirigen a la playa, al llegar, ella se sitúa en el lugar que Jorge le indica, una hora después el retrato está terminado, la mañana es soleada, Jorge sugiere a Rosa dar un paseo por la playa, ella acepta, en su interior una vocecilla le susurra que nuevamente debe seguir el hilo de su destino, pues no puede luchar contra él…
Magda Jardí
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domingo, 29 de marzo de 2015
Te amaré hasta el fin de mis días
Ángeles necesita aclarar sus pensamientos, lucha entre la propuesta de Alejandro y sus sueños, camina frente al mar, el sonido de las olas relaja su mente, la tristeza la acompaña, es consciente de que decida lo que decida, algo quedará atrás…
Ángeles es profesora de bellas artes, expone sus obras regularmente con gran éxito , le han ofrecido dirigir una prestigiosa academia de arte en Nueva York, algo que soñó desde que comenzó a ser requerida como colaboradora eventual en la escuela ,quedaron impresionados con su calidad artística, le insinuaron la posibilidad de ocupar ese puesto cuando el actual responsable se jubilara en breve, pero llegó a su vida un hombre maravilloso, Alejandro, catedrático de Literatura y escritor, entre ellos surgió una bella amistad que se ha transformado en algo más intenso, Alejandro acaba de publicar una novela, entre sus clases y sus escritos es un hombre muy ocupado, aunque prioriza su relación con Ángeles, a la ama profundamente.
Alejandro, enviudó al poco tiempo de contraer matrimonio, de ese triste momento, han pasado cinco años, en este tiempo no se había planteado rehacer su vida, hasta una amiga le invitó a visitar una exposición de pintura de Ángeles, quedó fascinado con sus trabajos y hechizado por aquella mujer vestida con un vaquero y camisa a cuadros, su oscuro cabello recogido en una trenza, cuya sonrisa brillaba más que el sol, la sencillez y simpatía de Ángeles te invitaban a desear conocerla, en poco tiempo eran grandes amigos,. Ángeles, tras convivir con un pintor un tanto bohemio y de carácter difícil, del que no conservaba gratos recuerdos, su día a día era más bien una guerra, discusiones por cualquier motivo y cuando él llegaba a casa con alguna copa de más, su lengua ira imparable contra ella, en varias ocasiones la mujer esquivó alguna mano suelta, Ángeles, harta de aquella situación, sin explicaciones le dijo adiós, no atendía que vio en aquel hombre y no estaba dispuesta a que un pobre diablo le amargara la juventud que le quedaba.
Ángeles y Alejandro, comenzaron compartiendo un café por las tardes, charlaban de sus proyectos, los domingos de mañana salían a pasear, su primera cita seria surgió casi a los dos meses de conocerse, inauguraban un restaurante sala de arte, a ambos les pareció buena idea cenar en el local, tomando el postre, Alejandro le abrió su corazón, Ángeles sentía lo mismo, pero después de su mala experiencia con el pintor, necesitaba tomarlo con calma, Alejandro, comprendía a la mujer, el tiempo pasaba y su amor crecía, cada uno respetaba el espacio del otro. Los fines de semana, Ángeles los pasaba en casa de Alejandro, donde dejaban rienda suelta a su pasión, esos días eran mágicos para los dos, cuando encartaba viajaban a algún lugar tranquilo.
Se acercaba el cumpleaños de Ángeles, Alejandro organizó un viaje sorpresa, con la intención de proponerle matrimonio, reservó habitación un romántico hotel, desde que murió su esposa, era la primera vez que se sentía como un adolescente enamorado, pero Ángeles también tenía algo que anunciarle, la noche del viernes, cenaron y se perdieron bajo las sábanas, pasaron la noche más ardiente que ambos vivieron jamás, amanecía y ellos aún entre juegos y risas, despertaron a medio día, casi a la hora del almuerzo, después de comer, dieron un paseo por la hermosa playa cercana al hotel, sentados en una roca, con los pies bañados por el mar, Alejandro, tomó la mano de Ángeles, colocándole un anillo en su dedo, ella, lo contempló en silencio, le miró a los ojos y le anunció la propuesta llegada de Nueva York, Alejandro, no articulo palabra, solo la beso locamente, caminaron abrazados, a su regreso al hotel, Alejandro rogó a Ángeles que meditara con calma, a pesar de que no disponía de mucho tiempo, si aceptaba el trabajo en un mes máximo debía incorporarse, acabaron de disfrutar de su fin de semana, aunque la incertidumbre por parte de Alejandro era evidente.
La semana siguiente no se verán, Alejandro prefiere que ella no se sienta presionada, el viernes le dará su respuesta, Alejandro intenta mantenerse activo para no pensar en lo que puede pasar, ni siquiera se llaman por teléfono. Llega el anhelado fin de semana, Ángeles, como es habitual lo pasará en casa de Alejandro, piden comida china para la cena, después, frente a una taza de aromático café, se miran con ternura, Alejandro espera las palabras de la mujer, ella comienza a hablar, su deseo sería que él la acompañara, pero sabe que es egoísta por su parte, a pesar de que lo ama con locura, no puede dejar pasar esta oportunidad, desconoce cuánto tiempo permanecerá en Nueva York, tampoco puede decirle si regresará, a pesar de que se amarán hasta el fin de sus días, lo mejor para él es que siga con su vida sin dejar la puerta abierta por si ella regresa…
Esta noche la pasarán juntos, se amarán por última vez, quedará entre ellos el más bello recuerdo de un amor que no pudo ser.
Magda Jardí
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sábado, 21 de marzo de 2015
Cada pieza en su lugar.
Lucia cuenta los días que faltan para que David, su esposo, regrese, es periodista, ha pasado dos años de enviado especial en Israel, además de recopilar información para un novela que tiene proyectado escribir, está intranquila, al zona donde se halla él, cada segundo que pasa es más conflictiva, los extranjeros viven en peligro constante.
Lucia añora tanto a su esposo, son cinco años de matrimonio feliz, su pena es el no poder concebir un hijo, algo que ambos desean, tras consultar especialistas y realizarse los pertinentes estudios, el diagnóstico es el mismo, ambos están bien, pero son incompatibles, por lo que antes de viajar David, decidieron que a la vuelta, comenzarían a tramitar la documentación para solicitar una adopción.
Lucia, toma café viendo las noticias de la televisión, una noticia urgente, presta más atención, al escucharla un escalofrío recorre su cuerpo, se ha producido un terrible atentado en el lugar donde David se encuentra, se cree que apenas hay supervivientes, el terror se apodera de Lucia, por su mente cruzan mil pensamientos, una llamada telefónica la retorna a la realidad, es del director del periódico para el que trabaja David, le ruegan a Lucia que acuda sus oficinas, ella se teme lo peor, llama a su hermana Elena, no se ve capaz de ir sola.
En media hora, Lucia y Elena entran en el edificio del periódico, Enrique, el director, buen amigo de David la espera, solo ver la expresión en el rostro del hombre, intuye lo que sucede, su temor se confirma, David ha muerto en el atentando, en un par de días, el cuerpo será trasladado a Barcelona para ser entregado a la familia, Lucia se siente morir al escuchar las palabras de Enrique, este le dice que él la ayudará en todo lo que necesite, él se ocupará todo los tramites. A Lucia se le cae el mundo encima, se repite una y otra vez, por qué aceptó David el puesto de corresponsal, no puede creer que no tendrás con ella, todos sus sueños vuelan, ese hijo que tanto anhelaban, su novela, que será de su vida, no le queda nada por lo que seguir adelante, solo piensa en morir e ir junto a él.
Un mes después de la muerte de David, Lucia siente como si hubiera envejecido diez años, no le quedan fuerzas, en su mente tan solo la imagen del cuerpo sin vida de David, nada tiene sentido para ella, Elena no la deja sola en ningún momento, vive sola desde que se divorció , Enrique se ha convertido en su sombra, los padres de David pasan con ella todo el tiempo que les permite su negocio, pero Lucia tan solo busca la soledad, el llanto es su compañero, su dulce belleza se ha marchitado, ha perdido tanto peso que toda su ropa le queda grande. Elena friega los platos en casa de su hermana, llaman al timbre, es Enrique, tiene algo muy delicado que hablar con Lucia, Elena la avisa, está reposando en la cama, se reúne con su hermana y Enrique en la sala de estar, Enrique le pide que escuche lo que tiene que decirle, con mucho tacto, le cuenta que David tiene un hijo, un niño de dos meses, mantuvo una relación con Fara, una joven Israelí que colabora en la redacción del periódico en Israel, el fotógrafo que colaboraba con David, que fue quien dio a conocer la existencia del niño, dijo que David se acercó a Fara por su parecido con Lucia, a la que adoraba, la nostalgia y la soledad forjaron el camino, David nunca prometió nada a Fara, aunque no descartó la idea de algún día de llevarlo a Barcelona, donde tendría un futuro, el rostro de Lucia cambia, una mezcla de dolor e indignación se le refleja, ella también murió en el atentado, la familia de Fara no están dispuestos a hacerse cargo del pequeño, lo consideran una deshonra para la familia, Lucia llora desconsolada, Elena reprende a Enrique, no había motivo para darle la noticia a Lucia, Enrique, ruega que le escuchen, el niño ha sido acogido en la embajada española, Pablo, el fotógrafo , se ocupó de entregarlo antes de que la familia materna lo abandonara en un centro de menores de su país, Enrique, había indagado, si Lucia lo reclama puede adoptarlo legalmente, es hijo de su esposo, David se sentiría feliz, sería el niño que tanto deseaban, Lucia necesita tiempo para asimilar todo aquello, había tanto que decidir, Enrique le aconsejo que lo pensara con calma, pero no demorará mucho en dar su respuesta, el niño tenía que ser ubicado.
Lucia pasó la noche en vela, dando vueltas en la cama, a primera hora de la mañana, llama a Enrique, necesita hablar con él, le pide que en cuanto pueda pase por su casa, el buen hombre no lo piensa, antes de acudir a la periódico, visita a Lucia, ha decidido hacerse cargo del niño, es lo único que le queda de David, no permitirá que malviva, cueste lo que cueste, borrará de su imaginación a David con la madre del pequeño y lo criará como a su hijo, le dará una buena vida y ella tendrá un motivo para seguir luchando, Enrique se compromete a ayudarla en todas las gestiones, en cuanto llegue a la oficina comenzará a realizar llamadas.
Aquella tarde, Lucia y Elena, salen a pasear, desde la muerte de David, no sale de su casa apenas, a su regreso, un hombre la espera, es Pablo, el fotógrafo que trabajaba con David, le entrega una foto del niño, le relata la historia de David y Fara, nunca existieron sentimientos entre los dos, quizás Fara si se enamoró de David, pero él fue sincero con ella desde el primer momento, se dejó llevar, posiblemente fue un error, pero pasó, Lucia con la foto de niño entre sus manos, no deja de mirarlo, mientras piensa ‘ pasó por algo, para que su semilla germinará y darme la posibilidad de realizar el sueño de ser madre’, Lucia, agradece a Pablo, su visita, todo lo que le ha contado y lo que ha hecho por proteger al pequeño David, que así lo llamará, Pablo se despide de Lucia.
En menos de dos meses, el niño llega a Barcelona, Enrique, ha viajado a Israel a buscarlo, el pequeño al ser ciudadano español, al nacer David lo inscribió en el consulado de España, fue más sencillo sacarlo del país, Lucia, espera impaciente en el aeropuerto, al verlos desembarcar, su corazón late con más fuerza, comienza una nueva vida para ella, a pesar del sufrimiento que ha hecho mella en su alma, el vacío dejado por David, el resquemor ante la infidelidad de este, por mucho que intenten maquillarlo, es lo que es, Lucia ha recuperado su paz, en cuanto coloque cada pieza en su lugar, regresará a su trabajo en la gestaría de su hermana, ahora disfrutará de su pequeño.
Enrique visita con frecuencia a Lucia, desde hace mucho tiempo se siente atraído por ella, quizás desde la primera vez que la vio, en una cena de empresa, poco antes de que David aceptará la corresponsalía en Israel, aunque no espera que ella se enamoré de él, le basta con que Lucia le permita estar cerca y ayudarla como el buen amigo que es para ella.
Magda Jardí
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domingo, 15 de marzo de 2015
La misma sangre
Entrada la madrugada del domingo, David y Luis, regresan a casa, lo han pasado muy bien, han conocido a una chicas, quizás la próxima semana de se vean nuevamente, entre risas y charla caminan, David, repentinamente queda callado, observa un contenedor de basuras, en el suelo un hombre envuelto en periódicos y cartones, David corre hacia allí, necesita verlo de cerca, se parece mucho a su hermano Paco, no se sabe de él hace años, desde que marchó a Colombia, desconoce el porqué, pero ni a sus padres les llegaban noticias, aunque tampoco hablaban de él, los dos hombres se miran y asienten, es Paco, Luis lo recordaba poco, pero el parecido con la madre de David es innegable.
El aspecto de Paco es de mendigo, sucio, con barba de bastantes días, la ropa vieja, delgado, en su rostro alguna marca, da la sensación de haber sufrido agresiones recientemente, David lo llama por su nombre, el hombre despierta al sonido de la voz de David, abre los ojos, no puede creer que sea su hermano, los dos se abrazan emocionados, David tiene tanto que preguntar, entre él y Luis, ayudan a Paco a incorporarse, lo llevaran a casa de David, se quedará allí hasta que se recupere y solucione su vida. David acomoda a su hermano, le da ropa limpia, mientras se ducha, prepara un buen desayuno, los dos en la mesa, frente a una humeante taza de café y unas tostadas con mantequilla y mermelada de fresa, David pregunta a su hermano, necesita saber.
Paco le relata su historia, dejó Barcelona porque a la que era su esposa le ilusionaba montar una pequeña empresa de confección, además de iniciación a la costura, al parecer ,le llegaron noticias de que en una zona de Colombia estaban en auge este tipo de talleres, por lo que no pensaron, permanecieron cinco años allí, pero la situación en ese lugar cambio, los extranjeros corrían peligro, no era lo más conveniente seguir en Colombia, así que regresaron a España, decidieron probar suerte en Bilbao, dos años luchando junto a su esposa para levantar el negocio y un buen día ella dice haber conocido a otro hombre y se marcha con él, suspira y continua, ella, como propietaria, vende todo, a él tan solo le entregó una pequeña parte de los beneficios y desaparece de su vida, así que él decidió regresar a Barcelona, allí estaba su familia, a su llegada, lo primero fue ir a visitar a sus padres, pero la casa ya no estaba, en su lugar había un edificio de dos pisos, preguntó por sus padres, habían fallecido los dos, de su hermano no sabían nada, se acercó a la joyería que durante tantos años regentaron sus padres, quizás allí hallaría respuestas, en su lugar encontró un centro de Dietética, por lo que buscó donde instalarse, un trabajo para poder subsistir, el dinero con el que contaba no era mucho , durante un tiempo le fue bastante bien, pero la empresa en la que trabajaba se cerró sus puertas, en unos meses se encontró sin ingresos, comenzaron sus problemas económicos, no podía hacer frente a los gastos, tuvo que dejar el piso y comenzó a mal vivir en las calles, hasta la otra noche, que lo asaltaron unos tipos, en el intento de huir, le dieron una paliza , no recordaba más, hasta el momento en que David lo encontró…
Paco se acomoda con su hermano, David no confía totalmente en Paco, son muy distintos, a pesar de sentir gran cariño por él, la verdad es nunca estuvieron muy unidos David, consigue un empleo de vigilante nocturno a Paco, desde que su hermano vive en su casa, le invaden extrañas sensaciones, David es un hombre muy intuitivo y su instinto le dice que se cuide. No sabe si es su imaginación pero comienza a ver alrededor de su casa, personas que le provocan malas vibraciones, igual que su hermano…A los pocos meses comenzaron los problemas, David regresaba del trabajo, en su casa parecía que había pasado un huracán, David era amante del orden, ahora aquello era un caos, por lo que David no sabía si realmente le faltaban algunas de sus pertenencias o simplemente no estaban en otro lugar, no quería mal pensar de Paco, pero no podía evitarlo. Una mañana, se dirigía a su trabajo, cuando un hombre cuya apariencia era de poco fiar parecía vigilar su casa, ese día Paco no lo pasó allí, entre risas se excusó de que había conocido a una mujer y estuvo con ella, era lo que decía en tantas ocasiones que desaparecía, a veces durante unos días, pero el mal estar de David fue en aumento, cuando una tarde, a la salida del trabajo, lo abordó una mujer, parecía asustada, le dijo que necesitaba hablar con él de su hermano, era importante, David la invitó a tomar café , entraron en un cafetería cercana, la mujer hablaba con la voz entrecortada, no podía contener las lágrimas, David no conocía a su hermano, esa mujer mantenía una relación con Paco, pero ella no podía más, la maltrataba en todos los sentidos, era en su casa donde se quedaba cuando no aparecía por la de David, después de una agria pelea al ella encontrar a faltar algunas joyas y un dinero que guardaba en casa, él la golpeó con rabia, parecía otra persona, en alguna discusión se le había escapado la mano, pero con cuatro carantoñas, quedaba todo olvidado, pero esta vez ella necesito asistencia médica, con la correspondiente denuncia, para su sorpresa, existían más denuncias contra él, ella sabía de la existencia de David, Paco le hablaba mucho de él, por lo que decidió buscarle y desenmascarar a Paco, convencida de que David, desconocía el verdadero yo de su hermano, David, en su interior sabe que Paco no es agua clara, la realidad es que nunca lo fue…David se despide de la mujer, su malestar aumenta…
Camina hacia su casa, con la sensación de que alguien sigue sus pasos, aunque no es una novedad, desde la aparición de su hermano que se siente así, frente a su puerta un coche de policía aparcado, se le encoge el corazón, aterrado al ver salir de su portal a dos agentes con Paco esposado, un inspector camina hacia David, le entrega una citación, en cuanto le sea posible debe acudir a comisaria, el hombre trata de tranquilizar a David, es puro trámite para él, si le parece bien, le esperan mañana por la tarde, así ya tendrán más información, las miradas de los dos hermanos se encuentran, Paco baja la cabeza, David prefiere mantenerse lejos. Las horas hasta la verdad, serán muy duras para David, está convencido de que se llevará bastantes sorpresas desagradables.
Después de un duro día de trabajo, agotado por no haber dormido nada, se dirige a comisaria el único pensamiento sus fallecidos padres, preguntándose si ellos sabían cómo era Paco, los quince años de diferencia entre los dos hermanos, les distanciaron siempre, cuando Paco marchó a Colombia, David era un joven de veinte años, con una vida muy distinta a la de Paco a su edad, el muchacho trabajaba y así costeaba sus estudios sin depender de sus padres, no vivía en el domicilio familiar desde los dieciocho años, a pesar de mantener muy buenas relaciones con ellos. Al llegar a comisaria, le hicieron pasar a un despacho, el inspector con el conversó la tarde anterior, le esperaba, frente a él el expediente de Paco, como único familiar debía ser informado, allí constaban delitos de muchos años, algunos ya prescritos, como las sospechas de su participación en el robo en la joyería familiar, a David se le hizo un nudo en la garganta, ahora entendía por qué a la marcha de Paco, sus padres, en especial su madre, dejaron de hablar de él, incluso se mostraban indiferentes por la falta de noticias, ellos sabían la verdad, su madre a los pocos meses enfermó y murió, el padre al año marchó con ella, los negocios de Paco, poco tenían que ver con la confección, sino más bien con las drogas, al parecer lo perseguía una mafia a la que debía dinero, de ahí el idear un robo a su propia familia, con la seguridad de no levantar sospechas, con lo obtenido en el robo, apaciguo a sus perseguidores y le permitió viajar a Colombia, a trabajar para un cartel, bajo la tapadera del negocio de su esposa, a la que asesinó al descubrir ella su verdadera actividad, a la mujer no le parecía claro el círculo de amistades de Paco, ni tampoco que un negocio como el de ellos reportara tantos beneficios , a raíz de la muerte de ella y al verse involucrado en varios asuntos turbios regresó a España, esperando ocultarse en la casa de sus padres, mientras buscaba una forma de desaparecer, borrando sus huellas, al no vivir los padres, estudio los pasos de su hermano, sabía que él lo acogería, pero no le resultaría sencillo no ser localizado por sus perseguidores, al igual que acallar a su verdadero yo durante mucho tiempo, las mujeres que seducía le proporcionaban las tapaderas cuando necesitaba ser invisible tras una visita indeseada o cometer alguna fechoría , pero con todas acaba de igual modo, su agresividad y su mal talante, muchas veces mezclado con drogas y alcohol lo transformaban en el ser peligroso que es, con los innumerables cargos contra él, será encarcelado de por vida, su futuro no era bueno de ningún modo, en la cárcel le cabía la esperanza de sobrevivir, en la calle, en cualquier momento acabaría muerto de la peor de las maneras, tenía cuentas pendientes con gentes muy perniciosas, David temblaba al conocer quién es su hermano, se preguntaba cómo la misma sangre podía correr por las venas de dos personas que eran la noche y el día, entendía la tristeza de su madre, posiblemente, la buena mujer sería la cortina que taparía tantas maldades, pero era su hijo y el rechazo de su padre hacia él .
David, destrozado, deja la comisaria, le será difícil vivir con aquello.
Magda Jardí
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